Los cultivadores de algodón de Estados Unidos palian las sequías mediante una técnica de labranza de conservación y fertilizando con restos avícolas

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Los cultivadores de algodón en la zona del sudeste de los Estados Unidos pueden paliar las sequías periódicas mediante una técnica de labranza de conservación y fertilizando con desperdicios avícolas, según revela un estudio de científicos del Servicio de Investigación Agrícola (ARS).

El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos informó ayer de este avance y señaló que el ingeniero agrícola Dinku Endale y el ecólogo Harry Schomberg, del Centro J. Phil Campbell, han demostrado que el algodón cultivado con cero labranza y fertilizado con desperdicios avícolas rindió un 42 por ciento más que el cultivado de forma convencional y fertilizado con nitrato amónico.

El uso exclusivo de las prácticas de cero labranza aumentó los rendimientos un 33 por ciento más de las prácticas de la labranza convencional.

Según Endale, muchas tierras en los estados del sudeste del país tienen una baja capacidad de retener agua y forman capas casi impermeables que restringen el crecimiento de raíces. Si las raíces no pueden penetrar a suficiente profundidad para tener acceso a las reservas de agua en el suelo, el efecto de la sequía es peor, sostuvo.

Esta práctica ayuda a aumentar la estructura del suelo, incrementa la filtración del agua de lluvia, reduce evaporación, y refuerza la actividad biológica que ayuda a mejorar el ciclo de nutrientes en el suelo.

El resultado final es que los productores pueden aumentar su capacidad de producir algodón durante períodos de sequía utilizando para ello prácticas que ayudan a conservar el suelo y a proteger el medio ambiente.

Tomamos nota.

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