La CHN investiga si las presas del Nalón soltaron más agua de la autorizada en las inundaciones de este fin de semana

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La Confederación Hidrográfica del Norte ha requerido ya a los gestores de las presas de Tanes y Rioseco -Hidrocantábrico y Cadasa- que informen de los desembalses que llevaron a cabo este fin de semana, en el que se produjo una inundación de "intensidad moderada" en los aledaños del río Nalón, principalmente.

El presidente de la CHN, Jorge Marquínez señaló que este organismo va a analizar "cuidadosamente" si las operaciones que se llevaron a cabo en los pantanos del Nalón fue "ajustada a la normativa que establece la comisión sobre desembalses, si se ha desembalsado más de lo autorizado o no".

No obstante, apuntó que, a priori, las presas no suponen "nunca" un problema en el caso de inundaciones, más bien al contrario, ya que, según subrayó, "Tanes y Rioseco, como mucho, habrán soltado tanta agua como la que les entraba o algo menos".

"No tendría sentido que soltasen más agua de la que llegaba", afirmó Marquínez, que rechazó cualquier responsabilidad de la CHN sobre los daños que hayan registrados particulares o en infraestructuras.

La CHN, una vez analizadas las causas y los daños, intervendrá en la reposición del dominio hidráulico que es de su competencia, como la limpieza de cauces, pero los "los daños en infraestructuras no van a ser asumidos, ni los de los propietarios, que deberán hacerlo vía seguros o con apoyos del gobierno".

Según Marquínez, la Confederación sólo sería responsable de esos daños si hubiese cometido "alguna negligencia" dado que la Ley de Aguas especifica que, cuando haya avenidas y afecta a alguna infraestructura, debe ser el gestor de ésta el que reponga los daños causados.

"La CHN sólo aprueba el plan de desembalses y no maneja las compuertas", incidió Marquínez, que aclaró que la CHN sí que va a mirar que el operador de las presas haya cumplido la normativa.

Marquínez afirmó que se trató de una "avenida de intensidad moderada" que provocó daños de "baja intensidad" en zonas inundables con una "altísima ocupación".

En este sentido, recordó que en Asturias, "hay miles de edificaciones dentro del área inundable", y que por lo tanto, en una situación de este tipo, "hay que esperar que se produzcan daños cuando suben los caudales".

Marquínez afirmó que la ocupación de las zonas inundables hace que las propias avenidas sean más virulentas ya que no encuentran vegas libres por las que extenderse y que, de ahí, la preocupación de este organismo por "impedir que siga incrementándose su ocupación".

Las inundaciones de este fin de semana fueron provocadas por precipitaciones intensas que se concentraron en un periodo de 24 horas y que afectaron, principalmente, a pequeñas infraestructuras y bienes materiales.

Vía La Nueva España.

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