Pedro Arrojo hace hincapié en que la escasez debe ser gestionada con criterios económicos

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El presidente de la Fundación Nueva Cultura del Agua, el profesor de Análisis Económico Pedro Arrojo (premio Goldman de Medio Ambiente), destacó ayer durante el coloquio "Agua, oro líquido" que el consumo doméstico se reduce al 5 ó 6 por ciento del total (1.2 por ciento para beber y cocinar) y debe gestionarse como un derecho humano. El resto, es decir, entre el 70 y el 80 por ciento, es lo que calificó de «agua- economía», en la que «la escasez no es una tragedia a evitar sino una realidad a gestionar con criterios de materia económica».

Arrojo destaco los diferentes precios que se pagan por metro cúbico de agua, que van desde 1 y 2 euros para la que sale del grifo, a los 1000 euros del agua embotellada, 1 céntimo en agricultura y 20 céntimos de la procedente de acuíferos.

La optimización del uso del agua pasa también por la mejora de las redes, que actualmente registran unas pérdidas del 30 por ciento. Como ejemplo, y según afirmó Arrojo, en más de una ciudad capital de provincia se gasta tanta agua de día como de noche, porque los grifos cerrados en horas nocturnas incrementa la presión en las cañerías, lo que hace multiplicar las fugas. Sin embargo, según opinó, la reparación de las redes es «muy rentable», al hacer la comparación de cuánto cuesta evitar que se fugue un metro cúbico de agua en comparación con lo que se cobra por él.

A su juicio, a ello se añade que en la actualidad no hay tanto «un problema de déficit de agua sino de excedente de ambición», por la extensión de chalets con zonas ajardinadas, campos de golf o piscinas, por lo que abogó por cambiar los hábitos de vida. Citó el ejemplo de Barcelona, donde en zona urbana se consumen de 120 a 130 litros por persona al día, frente a los 500 ó 600 metros en zonas periféricas con chalets y áreas ajardinadas.

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