Fin de semana en las Hoces del Río Duratón

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Este fin de semana he podido disfrutar de una estupenda estancia en las inmediaciones del Parque Natural Hoces del Río Duratón, un paraje protegido que comprende el entorno de las hoces que este río tiene en su tramo medio. Éstas son el cañón que el Duratón, afluente del río Duero, ha excavado en una zona de roca caliza entre las localidades de Sepúlveda y Burgomillodo (anejo de Carrascal del Río), al noroeste de la provincia de Segovia.

Me gustaría compartir con los lectores de iAgua.es algunos de los detalles de la visita, ya que nos encontramos ante un entorno realmente privilegiado.

El viaje desde Madrid dura alrededor de las 2 horas, dependiendo del tráfico. Se puede llegar por la N-1 o si vives más cerca de la Sierra de Guadarrama, por la AP-61 hasta Segovia y después por la CL-601. Ésta última es la ruta que hice yo, 118 km. y 1h:40 min. de trayecto aproximadamente.

Durante el fin de semana nos alojamos en El Rincón de Las Hoces , un encantador hotel rural situado al pie del embalse al pie de Burgomillodo:

El hotel dispone de 16 habitaciones, de diferentes tamaños y decoraciones. Por mi experiencia, puedo hablar de la nº 8, una espectacular suite de casi 40 metros cuadrados a la que no le falta detalle.

Además, pudimos disfrutar de un jacuzzi exterior disponible todo el día, que se agradece mucho después de cualquiera de las excursiones que ofrece la zona.

Por si fuera poco, el restaurante ofrece una carta de lo más completa y los dueños proporcionan una estupenda atención.

Si quereis contrastar mis impresiones, en Top Rural hay más de 80 opiniones que no dejan mucho lugar a la duda.

Como decía, el hotel se encuentra a unos 50 metros del embalse de Burgomillodo, que represa el río Duratón, afluente del Duero, en la parte baja del cañón que forma las hoces de este río y es uno de los límites del Parque Natural. El embalse está destinado a la explotación hidroeléctrica y forma parte del sistema "Alto Duero-Riaza-Adaja-Cega".

Subiendo a la presa se pueden ver estas panorámicas:

Las Hoces del río Duratón constituyen un marco inmejorable para disfrutar de actividades como bicicleta de montaña, senderismo, espeleología, rutas a caballo o en quad. Nosotros elegimos el piragüismo, en concreto una ruta guiada en el interior del Parque Natural Hoces del Río Duratón.

En la Wikipedia podemos leer un extensísimo artículo acerca del Parque Natural, en el que se destaca la importancia de sus ecosistemas naturales y valores paisajísticos.

La empresa organizadora de la ruta, Andatura, nos trasladó en sendos todoterrenos hasta el punto de embarque en las piragüas.

He de decir que me llamó muchísimo la atención el gran número de personas (se contaban por decenas) que en la mañana del sábado nos dimos cita en el río.


Ya antes de comenzar, los monitores nos avisaron de que prestasemos especial atención a la colonia de buitres leonados, considerada como la mayor de la parte norte penínsular y se ha convertido en uno de los principales actractivos del parque.

Aunque no pude tomar ninguna foto que lo atestigüe, os puedo asegurar que es realmente impresionante ver el vuelo majestuoso de estos animales cuya envergadura alcanza los 3 metros y que dominan desde las alturas todo el cauce del río.

Un cauce desde el que se pueden ver panorámicas como ésta:

Este paisaje es el resultado de un conjunto de varios procesos producidos durante millones de años, entre los que la erosión ha sido el más importante. El río Duratón ha excavado las hoces en la roca caliza que se formó en la Era Secundaria (hace unos 140 millones de años) debido a los sedimentos que se fueron acumulando en el mar que en aquella época ocupaba la actual península Ibérica.

Durante la ruta pudimos ver dos de los monumentos más importantes del Parque Natural: la Ermita de San Frutos y el Monasterio de Nuestra Señora de los Ángeles de la Hoz, fundado por los franciscanos en 1231:

El monasterio solo puede visitarse accediendo por el río ya que el embalse producido por la presa de Burgomillo ha inundado el camino.

La ruta dura unas tres horas, y no supone un esfuerzo físico demasiado elevado. Eso sí, es muy aconsejable llevarse bebida y mucha protección solar. Las piraguas disponen de bidones en los que se pueden transportar las pertenencias personales sin miedo a un posible "naufragio", así que recomiendo ir pertrechados de la cámara para inmortalizar la belleza de la zona.

Por si alguien necesita algún motivo más para hacer una "escapadita", a una media hora de Burgomillodo se puede ver el Castillo de Turégano, en cuyo interior se encuentra la gran iglesia románica de San Miguel. Y apróximadamente en una hora se llega a Segovia.

Espero haber dado alguna pista a los que no conozcan este enclave. Y, a los que tienen la suerte de hacerlo, les animo a que nos descubran sus impresiones en los comentarios.

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