Una publicación editada por Fundear analiza “Los efectos económicos de la Expo Zaragoza 2008”

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La celebración de Expo Zaragoza 2008 ha tenido un triple efecto sobre la economía de la ciudad y la aragonesa en general aumentando los niveles de renta y empleo entre 2005 y 2008, incrementando la capacidad de producción de la economía aragonesa y proporcionando a la ciudad un protagonismo indudable en los medios de comunicación durante los próximos años. Así se deduce del estudio elaborado por la Fundación Economía Aragonesa (Fundear) que, bajo el título “Los efectos económicos de la Expo Zaragoza 2008”, han presentado esta mañana el consejero de Economía, Hacienda y Empleo del Gobierno de Aragón, Alberto Larraz, el consejero de Cultura y Grandes Proyectos del Ayuntamiento de Zaragoza, Jerónimo Blasco, la presidenta de la Sociedad Expo Zaragoza Empresarial, Encarnación Vivanco, y el coordinado del estudio y director de Fundear, José María Serrano.

En las conclusiones del estudio se establece que en el contexto económico de la Expo tuvo algo paradójico ya que, en junio de 2008, los principales organismos económicos internacionales daban por concluida la fase más aguda de la crisis y elevaban sus previsiones de crecimiento. Sin embargo, las autoridades monetarias europeas sostenían que el problema de la inflación era mucho más grave que la propia desaceleración, al tiempo que practicaban una política monetaria restrictiva que acabaría por crear insoportables tensiones de liquidez pasado el verano, amén de introducir una desconfianza de la cual los agentes económicos europeos aún no se han repuesto.

Sin embargo, a pesar de ese contexto, el informe elaborado por Fundear concluye que el balance que un año después se puede hacer de la Expo es inequívocamente positivo en lo económico puesto que, en términos coyunturales la economía de la ciudad y de la Comunidad se benefició temporalmente de un aumento del gasto y el empleo, que retrasó la crisis; y, en términos estructurales, mejoró su capacidad productiva.

En el transcurso de la presentación, que ha tenido lugar esta mañana en Zaragoza, los autores del estudio han aludido también al hecho de que las inversiones que finalmente afectaron directamente a la economía aragonesa ascendieron a 1.527,8 millones de euros y tuvieron unos efectos de arrastre adicionales de 655,8 millones de euros, que se distribuyeron sobre la producción total del conjunto de ramas de actividad de la economía aragonesa. Se consiguió, por tanto, un incremento de producción de 0,43 euros adicionales por cada euro invertido y el efecto total sobre la producción regional fue de 2.183 millones de euros, lo que en promedio representa el 10,9% del aumento de la producción de Aragón durante el cuatrienio 2005-2008. De ahí que, según los autores, puede concluirse que la Exposición Internacional fue una excelente vía para incrementar la renta y la producción.

Por lo que respecta al empleo, las inversiones realizadas generaron 19.714 puestos de trabajo. La mayor intensidad de creación de empleo tuvo lugar en los años 2007 y 2008 y la Construcción fue la actividad productiva más beneficiada aunque con menos intensidad que en el caso de la producción: un 69,6% de media en el cuatrienio 2005-2008. En definitiva, si todo el impacto del gasto de inversión en la construcción de la Exposición Internacional y las inversiones del Plan de Acompañamiento y Proyectos Asociados se hubiesen concentrado en el año de celebración, la muestra habría representado en torno al 7,5% del PIB de la región.

Finalmente, la organización del evento, señala el estudio, ha tenido también indudables efectos positivos sobre aspectos cualitativos e intangibles de más difícil cualificación económica. Por un lado, el efecto ”imagen” que se traduce en un aumento del conocimiento y la notoriedad de Zaragoza y Aragón en el resto del mundo, el incremento de las opciones de captación de inversión extranjera y de ser elegida como destino turístico en cualquiera de sus vertientes y, por tanto, receptora del gasto de los visitantes. Por otro lado, los cambios en las cualificaciones del patrón ocupacional regional forman parte ya del legado de la Exposición Internacional Zaragoza 2008.

En las actuales circunstancias de dificultad en la economía mundial, concluye el estudio, es evidente que, de no haberse celebrado la Exposición Internacional Zaragoza 2008, la situación de Aragón sería menos favorable y seguramente las dificultades se prolongarían durante un periodo de tiempo mayor. Por tanto, si se tienen en cuenta los beneficios económicos y sociales que ha generado y continúa generando la muestra y el aumento de producción regional que han originado tanto las inversiones como los gastos de los visitantes, la celebración de este acontecimiento en Zaragoza ha sido, sin duda, una oportunidad bien aprovechada.

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