La acidificación de los océanos ha aumentado un 30% en los últimos 250 años

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Presentada hoy en la COP 15 de la CMNUCC en Copenhague, la guía “Ocean acidification – the facts”, patrocinada por la UICN, Natural England, EPOCA y Scottish Natural Heritage, sintetiza los datos científicos más recientes acerca de la acidificación de los océanos e indica medidas a tomar urgentemente para contrarrestar su aceleración.

El aumento de emisiones de CO2 a la atmósfera acidifica el agua del mar y amenaza a especies y ecosistemas muy valiosos para nuestra alimentación y nuestra economía. También menoscaba la capacidad de los océanos de absorber el CO2 y regular el clima, explica la guía. Indica también que anteriores episodios de acidificación oceánica estuvieron vinculados con la extinción masiva de algunas especies; es razonable suponer que este episodio podría tener las mismas consecuencias. No caben muchas dudas de los enormes cambios que experimentan actualmente los océanos, y que éstos tendrán impactos para muchas vidas humanas en las generaciones actuales y futuras, a menos que se pase a la acción de forma rápida y determinada, concluye la guía.

“La acidificación oceánica se puede describir como el mellizo diabólico del cambio climático,” dice Dan Laffoley, redactor principal de la guía, Vicepresidente -Temas Marinos de la Comisión Mundial de Áreas Protegidas de la UICN y miembro del equipo científico directivo de Natural England. “Hemos presentado diversos ejemplos para mostrar de qué forma la acidificación puede modificar el funcionamiento de los océanos. Dada la gravedad de las posibles consecuencias, esperamos que esta guía sea un llamado de alerta, para que los dirigentes mundiales den un lugar central a los océanos en los debates y conclusiones sobre el clima.”

Aproximadamente la mitad de la productividad del planeta se debe a los océanos; la humanidad la aprovecha directamente a través de las pesquerías de peces y mariscos. El océano absorbe también el 25% del dióxido de carbono que emitimos cada año, y produce la mitad del oxígeno que respiramos.

La acidez oceánica se ha incrementado en un 30% desde el inicio de la industrialización, hace 250 años, explica la guía. Si los niveles de CO2 en la atmósfera siguen subiendo, la acidez del agua del mar puede aumentar en un 120% de aquí a 2060, es decir un incremento mayor que el experimentado en los últimos 21 millones de años. En 2100, el 70% de los corales de agua fría pueden verse expuestos a aguas corrosivas.

Dado el desfase entre las emisiones de CO2 y una situación de equilibrio, podrían pasar decenas de miles de años antes de que se restablezcan las propiedades del océano, y aún más tiempo para alcanzar una recuperación biológica completa. Ello exige reducciones inmediatas y sustantivas de las emisiones y la aplicación de tecnologías capaces de eliminar activamente el CO2.

“La necesidad de reducir de forma sustantiva las emisiones es real y muy urgente. Los océanos vuelven habitable a nuestro planeta y lo diferencian de todo el resto que conocemos, en el sistema solar y más allá de él. Es hora de pasar a la acción para limitar al mínimo el impacto sobre los sistemas que sustentan la vida antes de que sea demasiado tarde”, dice Carl Gustaf Lundin, Director del Programa Marino de la UICN.

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