La Xunta aprueba el Anteproyecto de la Ley de Aguas de Galicia

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El Consello de la Xunta de Galicia aprobó en su reunión de hoy el anteproyecto de la Ley de aguas de Galicia, que pretende dar cumplimiento a la Directiva Marco del agua (DMA) y significará un cambio de modelo de gestión de la Administración hidráulica gallega. El texto se trasladará ahora al Parlamento de Galicia para su debate y aprobación.

Con esta nueva norma se conseguirá un modelo de gestión que establece 3 líneas estratégicas principales:

  • La ambiental: conseguir el buen estado ecológico de las aguas en el año 2015 atendiendo a un uso sostenible y racional del agua.
  • La económica: aplicar el principio de recuperación de los costes de los servicios relacionados con el agua y del principio de austeridad en la Administración hidráulica.
  • La social: que buscará garantizar la participación del público en general en la gestión de los recursos hídricos.

La Ley supondrá el fomento del uso racional del agua en la Comunidad Autónoma gallega, así como la declaración de interés gallego del servicio de depuración de aguas residuales, es decir, la explotación y mantenimiento de depuradoras, así como el establecimiento de las bases para conseguir un modelo para la gestión de las depuradoras de aguas residuales.

Punto de vista ambiental

Desde el punto de vista ambiental, uno de los cambios más importantes que implicará la implantación del nuevo marco jurídico será la creación de la entidad Augas de Galicia, con una configuración jurídica que tratará de alcanzar una mayor eficiencia y eficacia en la gestión del agua. Se creará una nueva entidad que será fruto de la fusión de la actual Augas de Galicia y de la Empresa Pública de Obras y Servicios Hidráulicos (EPOSH). Con esto, se logrará una mayor flexibilidad organizativa y una reducción en los tiempos burocráticos, lo que implicará una contratación de la obra pública hidráulica más ágil.

En relación al abastecimiento, saneamiento y depuración de agua, la nueva Ley de aguas de Galicia garantizará a la ciudadanía una cantidad y calidad de agua excelente, atendiendo a un uso racional y sostenible, al mismo tiempo que contribuirá al buen estado de las aguas.

Estos objetivos serán posibles gracias a la declaración de interés de la Comunidad Autónoma de aquellas actuaciones previstas en la planificación; y del servicio de depuración de aguas residuales, lo que supone uno de los pilares fundamentales de esta ley.

Protección de las rías

La Ley de aguas establece un régimen especial de protección de la calidad de las aguas de las rías de Galicia. Con esto, se consideró conveniente incluir en la futura ley un título completo dedicado a las rías gallegas, ya que un ámbito tan propio y específico de Galicia debe ser objeto de especial protección y atención.

Con esta norma, Galicia contará con competencias exclusivas en materia de aguas que regula un régimen sancionador propio, aplicable en la intervención y control del dominio público hidráulico de sus cuencas internas.

La línea económica

En el campo económico, el marco normativo establece dos principios fundamentales: la austeridad, con la creación de la nueva entidad Augas de Galicia, y el principio de recuperación de costes.

La fusión de Augas de Galicia y la EPOSH tendrá un componente económico importante, ya que supondrá un ahorro en materia de personal de más de 211.000 euros/año.

En el caso del principio de recuperación de costes, basado en la premisa de "quien contamina paga y repara", se creara el canon del agua, que sustituye el actual canon de saneamiento. Dado que toda la ciudadanía afecta, en mayor o menor medida, el medio, es decir, las masas de agua, toda la ciudadanía debe contribuir a conseguir el bueno estado ecológico de ellas.

En consecuencia, el canon del agua será universal y será aplicado la todas las aglomeraciones urbanas, así como a los usuarios de captaciones propias y de traídas vecinales. En estos últimos dos casos, se aplicará una bonificación del 80 por ciento del canon, ya que son los propios usuarios los que administran su sistema de abastecimiento. Por otra parte, el Proyecto de la Ley de aguas de Galicia prevé que los usuarios que no dispongan de un mecanismo de medición directa (contadores) podrán acogerse a otros sistemas de estimación objetiva, de forma que no es obligatoria la instalación del dispositivo.

Participación ciudadana

El principio de gestión participativa es otro pilar de la futura Ley de aguas de Galicia, con el que se pretende garantizar y fomentar la participación ciudadana, como una necesidad básica para conseguir los objetivos ambientales y económicos. La colaboración de los habitantes es un factor básico en el espíritu de esta ley, ya que la ciudadanía debe de concienciarse de que el agua es un recurso invaluable que merece especial protección y, para esto, es preciso su participación en el ciclo del agua.

Por todo esto, se creará el "consejo para lo uso sostenible del agua", un órgano de participación de las distintas entidades públicas y personales con competencias e intereses vinculados al agua, así como de los ciudadanos de Galicia.

Fuente.- Xunta de Galicia

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