Roque Gistau: "El Plan Nacional de Calidad de las Aguas es muy exigente, quizás en exceso"

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Roque Gistau Gistau es una auténtica institución en el mundo del agua en España. En su impresionante trayectoria se pueden destacar cargos tan importantes como presidente de la Expo Zaragoza 2008, presidente de Aguas Andinas o director del Canal de Isabel II. Además ha sido acreedor de diversas distinciones, como la Medalla de Aragón o el Premio Nacional de Ingeniería.

Desde su actual cargo como presidente de la Asociación Española de Abastecimientos de Agua y Saneamiento (AEAS), el señor Gistau concede esta entrevista a iAgua con motivo de la celebración de las XXX Jornadas de la Asociación.

Pregunta.- Desde mediados del año 2009 es usted presidente de AEAS. ¿Podría hacernos un breve balance de este año en el puesto?

Respuesta.- AEAS no es una novedad para mí. Hace diez años ya fui presidente durante un periodo de ocho años. Pero los tiempos cambian y ahora estamos adaptando los objetivos y la estrategia de la Asociación a los nuevos entornos. Nuestro objetivo pasa por prestar una mayor colaboración a las Administraciones, mantener la puesta en común de experiencias, problemas y soluciones, potenciar la I+D+i en proyectos de interés común y tener una mayor presencia en la Sociedad.

P.- Uno de los objetivos de AEAS es fomentar un debate acerca de los precios del agua. Señor Gistau, ¿cómo se explica que el precio del metro cuadrado de la vivienda de algunas ciudades españolas haya superado el de capitales europeas como Copenhague, Berlín o Viena y sin embargo el precio del metro cúbico de agua sea menos de la mitad?

R.- Se explica porque el precio del agua está regulado –a través de las entidades locales- y ha sido subvencionado, sobre todo en inversiones, por todas las administraciones.

P.- En los últimos años los precios de los servicios del agua han subido en la misma medida o un poco por encima del IPC, pero la cantidad y calidad de infraestructuras necesarias para prestarlos se ha incrementado en mayor medida. ¿Cree que la sostenibilidad del servicio va a requerir subidas drásticas del precio?

R.- Si se quiere que los precios recojan los costes “reales” del servicio, que se mantenga la calidad del servicio y que se afronten los compromisos en términos de calidad y de cantidad, el agua debe duplicar su precio. Y esto, que en valores relativos es mucho no lo es en valores absolutos. Piense que la factura del agua de una familia es de media de unos 10 euros mensuales. La subida porcentual es grande pero la absoluta no resulta en modo alguno significativa o drástica para la economía de una familia.

P.- La Directiva Marco del Agua establece que los Estados miembros garantizarán, a más tardar en 2010 que la política de precios del agua proporcione incentivos adecuados para que los usuarios utilicen de forma eficiente los recursos hídricos. ¿Está España en condiciones de cumplir este aspecto de la DMA?

R.- Hay dos aspectos de la Directiva a cumplir. El primero tiene que ver con la calidad de las aguas usadas. El plan de calidad prevé inversiones por 19.000 millones de euros. Si estas inversiones se financian vía tarifa, como dice la Directiva, el precio incentivará el uso eficiente. Pero más que el precio somos los usuarios quienes debemos tomar conciencia de la escasez del recurso y usarla con mesura. El consumo responsable y eficiente del recurso es fundamental.

P.- La DMA hace hincapié en la recuperación de los costes financieros, ambientales y del recurso. ¿Qué costes recuperan hoy las suministradoras en las tarifas del agua?

R.- Sin considerar las nuevas inversiones, hoy se recuperan del orden del 70% de los costes reales.

P.- Estamos en una crisis fiscal y se buscan ingresos para equilibrar el déficit público. ¿Es un buen momento para plantear desde el Estado nuevas tasas que graven aspectos como la gestión, registro, control o inspección de los usos del agua?

R.- El concepto tasa es fiscal y, en general, se aplica a aquellos servicios que no pueden ser medidos. En el agua hay que aplicar un precio justo que es aquel que permite un servicio de calidad y eficiente. No soy partidarios de que los servicios públicos de gestión se financien con tasas concretas. Para eso están los impuestos.

P.- Usted afirmaba en una reciente entrevista que en España tenemos ejemplos de buenos desempeños con diferentes formas de gestión, como Aguas de Barcelona en el ámbito privado o el Canal de Isabel II en el público. Con respecto a ésta existe la intención de sacar a bolsa el 49% del capital, para obtener financiación para ejecutar nuevas infraestructuras. ¿Qué le parece este proyecto?

R.- No conozco en profundidad el proyecto y por ello no tengo una opinión fundada. Sin embargo, adoptada la decisión, los criterios básicos deben ser que los ingresos se inviertan en agua y no en otra cosa; que se establezcan mecanismos de regulación que controlen no solo la calidad del producto sino además la del servicio y que se le dote de un procedimiento con claridad para la fijación de las tarifas a aplicar en el futuro.

P.- Uno de los grandes planes de infraestructuras en marcha en España es el Plan Nacional de Calidad: 19.000 millones de euros para cumplir en 2015 con la directiva de tratamiento de aguas residuales y los objetivos ambientales de la Directiva Marco del Agua. En la actual coyuntura económica, ¿considera viable ejecutar este plan en los plazos previstos?, ¿qué papel debe jugar en el mismo la iniciativa privada?

R.- Considero que el plan es muy exigente, incluso tal vez en exceso. En la coyuntura actual los plazos se pueden dilatar y las fórmulas de financiación público-privadas podrían ser muy adecuadas en este tipo de inversiones.

P.- Parte de las infraestructuras que han permitido dar un salto de calidad en los servicios del agua en España los últimos 20 años han sido financiadas con fondos europeos. ¿Cómo se van a renovar las infraestructuras que se han construido con estos fondos y que se van acercando al final de su vida útil?

R.- No toda la inversión debe ser renovada, lo son los equipos y las nuevas tecnologías. No existe otra fórmula para renovar que no sea con cargo a las tarifas del usuario ¿entiende ahora por qué debe aplicarse el precio real del servicio?

P.- El pasado siglo fue el de la consolidación de la ingeniería para almacenar el agua, ¿cree usted que éste será el siglo de la eficiencia en el suministro del agua?

R.- Este debería ser el siglo de la eficiencia, la regeneración y el reutilización. Incluso sin ser conscientes de ello, siempre se le ha dado al agua más de un uso, ahora debemos hacerlo con plena conciencia de su necesidad para alcanzar la perseguida eficiencia.

P.- El consumo doméstico se ha ido reduciendo en los últimos años, ¿Cree que queda margen de caída? ¿Cómo afecta a la sostenibilidad de los servicios?

R.- En consumo doméstico el margen que queda no es mucho. Además, el problema es que aprovechar ese margen resulta demasiado caro. No compensaría. Sin embargo hay otros usos con más margen y que se podrían aprovechar mejor y con menos coste. Es en esos en los que se podría actuar.

P.- Las campañas de concienciación realizadas desde las administraciones cargan las tintas sobre los usuarios domésticos, ¿a qué cree que es debido que no se haga demasiado hincapié en la eficiencia de otros usos?

R.- Sin duda, esto ocurre porque todos somos usuarios domésticos, todos en mayor o menor medida pagamos y vemos la televisión. Pero, cuando nos paramos a pensar sabemos que un ahorro del 10% en el consumidor del 70% del agua es la mitad del consumo total urbano. Pero ¿cómo saber lo que ahorra un usuario al que no se le mide? Por otra parte, los medios nos impactan con la información sobre sequias en zonas determinadas, pero nunca nos dan noticias sobre los despilfarros de California, por ejemplo.

P.- ¿Cómo ha evolucionado la cifra de empleo en el sector y qué perspectivas se presentan de cara al futuro?

R.- El empleo del sector operador ha crecido muy poco pero se ha profesionalizado fuertemente. Nuestro empleados están más y mejor formadas, son un colectivo altamente cualificado.

P.- En el ámbito tecnológico ¿cuáles son los principales retos a los que se enfrentan los operadores?

R.- Los operadores se enfrentan a retos ligados a la prestación de servicios seguros y de calidad. La reutilización sucesiva de la misma agua y mayor aprovechamiento a menor coste del agua del mar.

P.- Usted dijo en 2005 que Zaragoza iba a convertirse en materia de agua en un Silicon Valley en el ámbito de las telecomunicaciones. Sin embargo, en 2009, manifestaba su decepción porque consideraba “casi perdido” el impulso que representó la Tribuna del Agua. Hoy ¿cómo valoraría la situación del legado de la Expo del agua?

R.- Agradezco su recuerdo a mi deseo de 2005 de que Zaragoza fuera un Silicom Valley del agua. Medios e ilusión pusimos todos. Nunca antes ni después ha habido tanta concentración de “materia gris” experta en el agua. Pero, utilizando terminología castrense, ha faltado “voluntad de vencer”, no se ha sabido aprovechar el éxito. Y el equipo gestor de la Expo de Zaragoza no fuimos capaces de ilusionar y de convencer a las autoridades de que el esfuerzo valdría la pena. Yo asumo con tristeza mi parte en el fracaso.

P.- Esta semana se celebran en Sevilla las XXX jornadas de AEAS ¿qué objetivos tienen estas jornadas y qué resultados esperan obtener de las mismas?

R.- Estas Jornadas no son solo una edición más: son la número 30 y cuando analizamos estos años pasados vemos una gran evolución en el mundo de las operadoras de agua y del propio servicio, sentimos que se ha evolucionando muchísimo y rápidamente. El desarrollo ha sido muy fuerte, piense que hoy no se plantean problemas de suministro, hoy estamos en afine de la calidad (el bouquet del agua). Estamos también realizando un esfuerzo en la segunda parte del proceso, en el saneamiento. Ahí nos resta por hacer mejoras en las redes de colectores, regular los vertederos y la calidad del agua vertiente. Se ha realizado un enorme avance en cuanto a información a los consumidores, a los clientes, y en educación ambiental a la ciudadanía, sobre todo a las nuevas generaciones.

Estas jornadas marcan el inicio de otra etapa pero con los ojos siempre puestos en la prestación del mejor servicio público esencial de acceso universal. Siempre trabajamos con ese objetivo.

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