La central nuclear de Garoña provoca una contaminación térmica de 10ºC en el río Ebro, según Greenpeace

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Greenpeace ha presentado este miércoles un informe del que se desprende que la actividad de refrigeración de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos) produce contaminación térmica en el río Ebro, por lo que la organización reclama al Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM) que "revoque y paralice" la autorización de vertido de aguas de refrigeración de la central "que no cumple los criterios".

Greenpeace ha encargado a entidades homologadas por la Administración un estudio para la recogida y análisis de muestras termométricas que se llevaron a cabo el pasado mes de febrero, entre la localidad de Frías y la presa de Sobrón, siendo éste último el embalse donde se produce tanto la toma de agua como el vertido de la misma.

El informe concluye que la actividad de refrigeración de la central produce una notable contaminación térmica en el río Ebro que se trasmite incluso aguas arriba de la propia central. Así, según las conclusiones del estudio "la temperatura del río Ebro el día del muestreo (soleado y sin precipitaciones) era de 6,5 grados centígrados y en ausencia de la actividad de la central lo esperable habría sido encontrar a lo largo del río temperaturas de ese orden y desde luego inferiores a los 10 grados centígrados".

Sin embargo, la temperatura de las aguas del embalse del Sobrón, tras la zona de dispersión térmica,  se situó entre 17 y 21 grados centígrados, un incremento que, según Greenpeace, supera "con creces los tres grados centígrados permitidos por la autorización del vertido".

Más información:

Recogida de muestra en el rio Ebro

Informe ambiental del río Ebro a su paso por Garoña

Nota informativa de la CHE sobre el vertido de Garoña en el río

Memoria de la Secretaria de Estado de Cambio Climatico sobre Garona

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