La CHD mejora la continuidad longitudinal de los ríos de la cuenca con la retirada de 45 obstáculos transversales

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La Confederación Hidrográfica del Duero ha retirado, durante los años 2009-2010, 45 obstáculos transversales, principalmente azudes, de los cauces de los ríos de la cuenca. Estas actuaciones, en las que se han invertido 3,7 millones de euros, han permitido mejorar o recuperar la continuidad longitudinal de más de 235 kilómetros de río en distintos tramos.

En la cuenca del Duero existen más de 3.500 obstáculos transversales que se han ido construyen a lo largo de los años, principalmente en el siglo pasado, coincidiendo con el incremento de los aprovechamientos hidráulicos. El abandono de oficios tradicionales como serrerías, molinos de grano o batanes se ha traducido en el hecho de que en la actualidad cerca de 2.000 de estos azudes se encuentren abandonados o fuera de uso.

Estos obstáculos afectan seriamente al estado ecológico de las masas  de agua, ya que, además de las evidentes modificaciones físicas que generan en los ríos, favorecen la sedimentación aguas arriba de los mismos y disminuyen los aportes en las zonas bajas.

Además, la presencia de estas infraestructuras está estrechamente ligada al aumento de los procesos de eutrofización en determinadas zonas, debido a la acción conjunta del descenso de velocidad de la corriente y de la presencia de concentraciones elevadas de  nutrientes procedentes de vertidos de aguas residuales urbanas o de la actividad agroganadera, produciendo fenómenos de floración de algas que en algunos casos pueden generar sustancias tóxicas que afectan a los abastecimientos.

Por otra parte, los obstáculos en los ríos producen un efecto barrera aislando poblaciones e impidiendo el desplazamiento migratorio de un buen número de especies, especialmente de peces. En la cuenca del Duero más de 1.000 azudes son totalmente infranqueables para todas las especies. Esta situación tampoco es ajena al Organismo, que en los últimos dos años ha construido 20 escalas para peces con el objetivo de hacer franqueables obstáculos que no lo eran, lo que ha hecho posible conectar otros 84 kilómetros de ríos.

En todos los casos, los obstáculos retirados llevaban más de tres años sin ningún tipo de uso, dándose, por tanto, las condiciones legales que  han permitido al Organismo de cuenca extinguir el derecho de los aprovechamientos hidráulicos correspondientes. En todas estas actuaciones la CHD está respetando los edificios, como molinos o aceñas, que se encuentran anejos al obstáculo a retirar siempre que o bien se encuentren en buen estado o bien tengan interés cultural.

Los beneficios de la eliminación de estas barreras son evidentes y han permitido:

- La mejora de la calidad del agua.

- La mejora de distribución de los nutrientes y, por tanto, de la capacidad de autodepuración del río.

- La recuperación del régimen natural de los ríos, lo que ha favorecido significativamente la biodiversidad de las especies acuáticas.

- La recuperación de la llanura de inundación y los humedales adyacentes.

- Evitar sobreelevaciones de la lámina de agua que puedan provocar daños por inundación en las propiedades colindantes de los aprovechamientos.

- La recuperación de la conectividad longitudinal posibilitando los movimientos migratorios.

Al margen de estas actuaciones, la CHD ha invertido 1,4 millones de euros en la eliminación o el retranqueo de cerca de 25 km de motas con el objetivo de que los ríos puedan recuperar su conexión lateral, es decir, su cauce natural y sus llanuras de inundación y poder así disipar las avenidas de una manera más natural y efectiva, aportar limos a los terrenos que se anegan y recargar los acuíferos.

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