La Comisión Europea pide a España que mejore el agua potable en la urbanización de Las Filipinas (San Miguel de Salinas)

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La Comisión pide a España que tome medidas para mejorar la calidad del agua potable de Las Filipinas, una urbanización situada en San Miguel de Salinas, en la provincia de Alicante (España).

A la Comisión le preocupa el hecho de que los residentes llevan más de una década bebiendo un agua impropia para el consumo humano. Pese a las solicitudes hechas al Parlamento Europeo en 2005 y 2006 y al reconocimiento por las autoridades españolas de que el agua potable local no es apta para el consumo humano, no se han tomado medidas prácticas para resolver el problema. España recibió un requerimiento al respecto en 2009 y, pese a la correspondencia mantenida, no se han aplicado medidas satisfactorias. Previa recomendación de Janez Potočnik, Comisario de Medio Ambiente, la Comisión remite un dictamen motivado por esta razón. España dispone de dos meses para darle cumplimiento. Si España incumpliera sus obligaciones legales, la Comisión podría someter el asunto al Tribunal de Justicia de la UE.

Incumplimiento reiterado

Las pruebas efectuadas en el agua potable de Las Filipinas han revelado en numerosas ocasiones la superación de diferentes límites, tales como los de sodio, nitratos, cloruro y conductividad. No cabe duda de que el agua no es propia para el consumo humano en la actualidad.

Las autoridades locales han informado a la Comisión de la preparación de un proyecto de construcción de nuevas infraestructuras de suministro de agua. La Comisión incoó en mayo de 2009 un procedimiento judicial mediante un escrito de requerimiento. Tras examinar las respuestas subsiguientes, la Comisión ha llegado a la conclusión de que se sigue infringiendo la Directiva sobre el agua potable de la UE y de que no se ha llevado a cabo ningún proyecto para poner remedio a esta situación, por lo que se remitido un dictamen motivado.

Antecedentes

El agua potable de Europa está protegida por la Directiva sobre el agua potable, cuyo objeto es garantizar que el agua destinada al consumo humano sea limpia y saludable, lo que supone que debe estar libre de cualquier microorganismo y parásito, así como de cualquier sustancia que pueda revestir peligro para la salud humana. La legislación dispone que se controlen y sometan a pruebas periódicamente unos 48 parámetros microbiológicos y químicos. Si el agua potable no se ajusta a las normas, se deben adoptar medidas paliativas y restricciones de forma prioritaria.

Fuente.- Comisión Europea

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