Evaluación económica del uso del agua para el riego de jardines

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Sobre el blog

Alberto Garrido
Director del Observatorio del Agua de la Fundación Botín y Director de CEIGRAM

1. Introducción

El agua es esencial para la existencia de la vida en la tierra. Se trata un recurso natural escaso y cada vez más valioso en términos económicos debido a su escasez y a la demanda derivada de los servicios y funciones que aporta. Los servicios o valores ambientales son los resultados de las funciones del ecosistema que benefician a las personas de esta y siguientes generaciones, y que  pueden tener un punto de vista económico. Por lo tanto hay cada vez mayor necesidad de valorar estos servicios; pues cuando los ecosistemas se degradan, también lo hacen los servicios que prestan.

Con el fin de comparar los servicios ambientales con otros aspectos productivos que también favorecen el bienestar de la sociedad, la valoración económica en unidades monetarias puede facilitar la toma de decisiones que afecta a la asignación del recurso escaso ante alternativas excluyentes.

Como el agua es el suporte de muchos servicios que no se satisfacen a través del mercado o mediante contraprestaciones económicas, es preciso emplear metodologías de valoración económica ambiental que no emplean estadísticas económica usuales o datos de la contabilidad nacional, fiscal o empresarial. Una de las más extendidas es la que se conoce como valoración contingente, que es la empleada en este estudio cuyo objetivo es valorar el servicio recreativo y paisajístico de un jardín situado en la Ciudad Universitaria de Madrid.

La valoración económica en unidades monetarias puede facilitar la toma de decisiones que afecta a la asignación del recurso escaso ante alternativas excluyentes

2. Objetivos del estudio

El objetivo del estudio se centra en valorar económicamente los servicios ambientales del agua, en su característica de valor directo o disfrute directo. En concreto trata de valorar el agua en su aportación al mantenimiento de una zona verde para el disfrute diario de los alumnos del jardín de la Escuela Técnica Superior de  Ingenieros Agrónomos (ETSIA).

Al ser un valor de uso directo, consistente en el disfrute de una pradera de libre acceso y utilización que requiere mantenimiento y regado para el disfrute de los alumnos de la ETSIA, se ha utilizado el método de valoración contingente. El ámbito del estudio se circunscribe a la zona verde situada en la zona Sur del Edificio de la ETSIA y situada en la Ciudad Universitaria de Madrid (ver figura 1). 

Entre los años 2012 y 2015 los consumos de agua anuales registrados para el riego de jardines en la universidad oscilaron entre 6261 m3 y 9447 m3. El precio unitario de agua abonado por la ETSIA al Canal de Isabel II varió durante estos años osciló entre 2,47€/m3 en 2012 llegando  a 2,8 en 2013. El riego de los jardines supuso un gasto total que osciló entre 17.515 € de 2013 y 23.377 € en  2012.  La media de consumo durante estos cuatro años se situó en 7813 m3 de agua anuales y un coste a la universidad de 20.607,6 € anuales.

Dicha zona es de uso frecuente por los alumnos desde que empieza el buen tiempo en Abril hasta Octubre. La ETSIA tiene aproximadamente 1600 alumnos, incluyendo Grado, Máster y Doctorado, 200 docentes y 100 personas de administración y servicios.

La valoración económica pretende descubrir el valor de uso del agua empleada en el riego de las praderas antes citadas en euros por alumno y año. El modo en que se ha diseñado el estudio permite, como se verá en el siguiente epígrafe, establecer un vehículo de pago creíble y coherente con un escenario de recursos económicos escasos que pueden emplearse para diferentes metas, todas ellas en beneficio de los alumnos de la ETSIA.

3. Descripción del espacio a valorar

La valoración económica pretende descubrir el valor de uso del agua empleada en el riego de las praderas antes citadas en euros por alumno y año

El consumo de agua tratado en este estudio se utiliza para el riego de los jardines próximos al estanque de la ETSIA. Estos jardines se subdividen en cinco partes, una central, que rodea el propio estanque, con unas dimensiones de 36m X 88m que suponen una superficie de césped de 2855 m2 (excluyéndose la superficie del estanque). A ambos lados de esta pradera central hay dos praderas exactamente iguales con unas dimensiones de 41m X 9,4m que suponen una superficie de césped de 385,4 m2 cada una. Por último el jardín lo forman dos áreas pequeñas de 10m X 9m que forman una superficie de 90 m2 cada una.  Por tanto, se está valorando una pradera de 3805 m2 (2855 m2 + 385,4 m2 + 385,4 m2 +90 m2+ 90m2= 3805,8 m2). La zona de valoración aparece en la foto señalada por los polígonos marcados en amarillo. 

Al no valorarse las zonas con perfil rojo de 11316 m2, se estima que el estudio se centra en el 25% de la superficie ajardinada. Trasladando esta ponderación al consumo de agua el estudio se centra unas parcelas que requieren un gasto de unos 5.200 € al año y 1953 m3 de agua.

Figura 1. Foto área de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos de la Ciudad Universitaria de Madrid (la zona marcada en amarillo es objeto de valoración en el estudio)

3. Metodología  y fuentes de datos

Para este estudio se realizaron encuestas anónimas a una muestra de 154 alumnos de la ETSIA  de distinta edad, sexo, grado, etc. en las que se les planteaba una situación hipotética para obtener datos sobre el valor personal del disfrute de este jardín. 

Las encuestas incluían una primera pregunta en formato binario (SI o NO) en la que el encuestado debía aceptar o rechazar el supuesto planteado. Se realizaron dos modelos de encuesta que sólo diferían en la cantidad preguntada (20€ o 40€).

El vehículo de pago se describe en este texto que el alumno encuestado podía leer al inicio del cuestionario:

“Imagina que la Dirección de la ETSIA está considerando ofrecer una ayuda económica a  sus estudiantes mediante la reducción de algunos gastos. En este caso el ahorro consistiría en reducir el consumo de agua destinado a regar la pradera de césped del estanque, situada a la entrada de Agrónomos. Ello tendría como consecuencia que se llegaría a secar a partir del mes de abril hasta el otoño. Y  el supuesto ahorro de dinero se plantea devolverlo a los alumnos mediante una tarjeta monedero para gastos en cafetería, reprografía y publicaciones o rebaja de la matricula o para otro fin de formación dentro de la propia Universidad.”

¿Aceptarías que se dejara de regar el césped de la escuela a cambio de recibir [20€ en el cuestionario tipo A y 40€ en el cuestionario tipo B] anualmente en tu tarjeta monedero?

En caso de rechazar esta oferta (20€ en el cuestionario A; 40€ en el B) se ofrecía al encuestado la posibilidad de indicar la cantidad mínima que desearía percibir por el hecho de que se dejase de regar el jardín anteriormente mencionado (en formato abierto).

Con las preguntas finales del cuestionario se obtuvo información sobre la frecuencia de uso y disfrute del jardín, así como información personal como sexo, edad, lugar de procedencia, estudios que realiza y antigüedad en la escuela del encuestado.

Se han considerado como respuesta protesta las de aquellas personas que bien han señalado en la respuesta abierta una cantidad superior a 350 €, han renunciado a señalar cantidad alguna o han señalado que aceptarían 0 €.

4. Resultados del estudio

Se han recogido 154 encuestas de alumnos de la ETSIA, de las cuales 47,4%  han sido respuesta protestas. La tasa de respuesta protesta en hombres fue de 42% y de mujeres 51,5 % (hubo tres encuestas que no reflejaron el sexo). Del tipo A se recogieron 40 cuestionarios válidos (respuestas no protesta), y coincidentemente, del B 40 también.

En cuanto al tipo de cuestionario distribuido (TIPO A: 20€; TIPO B: 40€), los resultados obtenidos en este apartado no muestran diferencia alguna. El porcentaje de alumnos que rechazan el cuestionario de tipo A, coincide con el porcentaje de rechazo de tipo B. De igual forma, no existe una diferencia relevante entre el porcentaje de rechazos entre mujeres y hombres que aceptan y rechazan la propuesta.

Del conjunto de los que no aceptaron la propuesta, y contestaron a la respuesta abierta, las medias del grupo A y B fueron relativamente parecidas, 105 € para A y 97 € para el B. Sin embargo, la dispersión del grupo A fue mucho mayor que en el grupo B. Estos resultados son algo paradójicos puesto que normalmente el valor propuesto determina en parte las contestaciones abiertas, en lo que se llama el sesgo de anclaje.

Fijándose en la frecuencia de uso del jardín de la Escuela, se observa claramente que los usuarios que frecuentan la parcela de la universidad rechazan la opción de obtener un dinero a cambio de que dicha parcela se deje de regar. Se ve que los porcentajes de rechazo a la propuesta disminuyen a medida que los usuarios no hacen uso de la parcela.

Los porcentajes de rechazo a la propuesta disminuyen a medida que los usuarios no hacen uso de la parcela

En cuanto al curso, se observa que la mayoría de los alumnos de los cursos 1º y 2º no aceptan ninguna cantidad de dinero, siendo los alumnos de 2º los que mayor valor dan al cuidado de la parcela. En cambio, aproximadamente un tercio de los alumnos de 3º rechazan la cantidad de dinero propuesta.

En cuanto a la carrera, los alumnos matriculados en los grados de Biotecnología e Ing. Agronómica son lo que más rechazan la propuesta, mientras que los alumnos de los grados de Ing. Agroambiental e Ing. Alimentaria son los que menos rechazan el vehículo de pago.

La ETSIA tiene 1620 alumnos. Por tanto, extrapolando los resultados obtenidos es posible valorar el servicio ambiental y paisajístico de uso para todo el conjunto del alumnado. Por tanto, 761 alumnos renunciarían a entrar en la valoración, si bien los autores no prejuzgan qué valoración harían en otro contexto. El otro grupo de 859 se podría clasificar del siguiente modo:

  • Grupo que acepta 20€ (12%): la valoración equivaldría a 3840 € de valor de uso en  un año.
  • Grupo que acepta 40€ (12%): la valoración equivale a  7680 €
  • Grupo que no aceptan la propuesta de 20 € (Tipo A) (14%):  como media han elegido la media elegida fue de 105€, por lo que la valoración equivaldría a 23.500 €
  • Grupo que no aceptaron 40€ (Tipo B)  (14%): con una valoración media de 97€, equivaldría a 21.728 €.

En total, la valoración económica del uso y disfrute de los jardines entre el alumnado ascendería a 56.748 € al año, cifra que es 10 veces superior al gasto económico en el riego de la pradera objeto de estudio.

5. Conclusiones

Este estudio intenta valorar el uso del agua de riego para una zona de pradera situada en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos de la Universidad Politécnica de Madrid, con una superficie 3805,8m2, tratando de valorar el uso directo del jardín y el valor paisajístico. El método de análisis ha sido la valoración contingente, realizando una encuesta a 154 alumnos de la citada escuela. 

En los resultados obtenidos, se observa que casi la mitad de las encuestas (el 47,4% del total de encuestas) se han considerado como respuesta protesta, renunciado estos alumnos a realizar una valoración económica del uso del agua.

Tras realizar el análisis de las encuestas válidas para el estudio de valoración, se llega a la conclusión de que los alumnos de la escuela otorgan un valor al agua mayor al coste que supone utilizarla para el riego de la zona verde. En concreto la valoración económica arroja un resultado de 56.748€. Es decir la mayoría prefiere el uso del agua para el riego, que una aportación económica a través de la tarjeta monedero para material escolar a cambio de dejar de regar.

Hay que señalar dos limitaciones del estudio. En primer lugar, el estudio no tiene en cuenta la valoración de casi la mitad de los encuestados que han renunciado a valorar el servicio (respuestas protesta), pero es posible pensar que algún valor, aunque no sea monetizable, deben tener. En segundo lugar, estudio tampoco tiene en cuenta los costes de personal e insumos asociados al mantenimiento de la pradera.

Bibliografía

  • Azqueta Oyárzum, D. Valoración Económica de la calidad ambiental. Diego (Ed.).  McGraw-Hill,  Madrid.122-130. 1994.

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