¿Qué rol juega la empresa en agua y saneamiento en la Agenda 2030?

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  • ¿Qué rol juega empresa agua y saneamiento Agenda 2030?

Sobre el blog

Alberto Guijarro Lomeña
Ingeniero Industrial y Posgrado en Cooperación Internacional. Agua, saneamiento, desarrollo, sostenibilidad, RSE.
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Las empresas juegan en el sector del agua un papel fundamental, aunque, como siempre, la gran diversidad del ámbito empresarial da lugar a un gran número de roles posibles. En cualquier caso, esta variabilidad de funciones se encuentra fuertemente polarizada debido a las diferencias ideológicas y de visión respecto al agua por parte de los diversos actores públicos, sociales y empresariales, que se mueven desde la concepción del agua como un bien público global hasta su valoración como bien económico sujeto a las reglas del mercado, con muy diversos planteamientos entre ambas visiones.

Para mí el marco de referencia que debería guiar el rol de todo actor está claro: el reconocimiento del agua y del saneamiento como derechos humanos por la Asamblea General de NN.UU. En esta línea, la iniciativa CEO Water Mandate del Pacto Mundial de NN.UU. ha desarrollado una guía específica para el respeto de los derechos humanos al agua y al saneamiento, a partir de elementos inspirados en los Principios Rectores de NN.UU. sobre empresas y derechos humanos: compromiso político, evaluación de impactos, integración y acciones sobre dichos impactos, seguimiento y reporte, y mecanismos de remedio.

Sin embargo, las diferencias de interpretación sobre la participación del sector empresarial en el sector siguen en discusión, como queda de manifiesto en un reciente informe de la Conferencia de NN.UU. sobre Comercio y Desarrollo, que resaltaba diversas tensiones a tener en cuenta:

  • Liberalización y regulación
  • Niveles de riesgo‐beneficio
  • Accesibilidad y asequibilidad de los servicios
  • Inversión pública y privada
  • Necesidad de focalización en los países menos desarrollados

Dicho informe también señalaba algunas estrategias para abordar estas tensiones, como el desarrollo de marcos regulatorios y estándares, el monitoreo y reporte sobre la actuación social y ambiental de la empresa o sobre el impacto de las inversiones.

En cualquier caso, y en línea con la llamada de Naciones Unidas a la participación de todos los actores para la implementación de la Agenda 2030, la contribución del sector empresarial a la Agenda en el ámbito del agua y el saneamiento en países en desarrollo abarca muy diversas posibilidades. En todos los casos, incluso si la empresa no tiene relación con productos o servicios de agua y saneamiento, una contribución clara puede producirse a través de la provisión de acceso a agua, saneamiento e higiene a sus empleados, lo que a su vez genera beneficios para la propia empresa a través de un mejor clima laboral y un aumento de la productividad por la disminución de las enfermedades vinculadas a la falta de agua‐saneamiento‐higiene. Asimismo, esta provisión puede extenderse a las comunidades locales en las que operan, de nuevo con evidentes retornos para la empresa, por ejemplo respecto a su licencia social para operar o a la mejora de la salud e ingresos de la población local que puede ser potencial cliente.

En cuestiones relacionadas con los recursos hídricos, las empresas pueden hacer un uso eficiente del agua así como prevenir y reducir sus impactos sobre los recursos hídricos y ecosistemas, mejorando, por ejemplo, la calidad de los efluentes que genera, o implantando sistemas de gestión ambiental que prevengan y mitiguen sus impactos. También existen sectores de especial interés, como el agropecuario, en el que las empresas deben prestar una especial atención a cuestiones como la competencia por los recursos hídricos o la contaminación de los mismos por sustancias químicas (abonos, pesticidas…)

La herramienta SDG Compass del Pacto Mundial de Naciones Unidas identifica 5 temas clave para contribuir al ODS6:

  • Extracciones sostenibles de agua
  • Tratamiento de efluentes para la mejora de la calidad del agua
  • Mejora de la eficiencia del uso del agua (reducción, reutilización…)
  • Acceso equitativo, asequible y seguro al agua, saneamiento e higiene de empleados y comunidades
  • Protección de biodiversidad y ecosistemas relacionados con el agua

Respecto al papel empresarial en la financiación de las metas a conseguir, en la actualidad su contribución es muy baja. Poco más del 7% de la inversión global en agua y saneamiento (IFC, 2015), y el Overseas Development Institute afirma en un reciente informe que en cualquier caso al final será el sector público el que financie las acciones necesarias, ya sea para ejecución directa o de terceros (sector empresarial). Sin embargo, sí reconoce el potencial del sector empresarial para contribuir a la cofinanciación o a la reducción de costes de inversión a través la innovación y la eficiencia, y para alinear sus productos y servicios para acompasar la obtención de beneficios propios y sociales.

En definitiva, conseguir el acceso universal, equitativo y sostenible al agua y saneamiento requiere de la participación de todos: también del sector empresarial. Aunque no de cualquier forma, sino desde la perspectiva de los derechos humanos al agua y al saneamiento.

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