4 puntos de vista (diferentes pero complementarios) sobre el Derecho Humano al Agua

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  • 4 puntos vista (diferentes pero complementarios) Derecho Humano al Agua

Sobre el blog

Alejandro Maceira
Fundador y Director de iAgua.
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Este martes tuve la oportunidad de moderar un debate sobre el Derecho Humano al Agua y al Saneamiento. La iniciativa, organizada por la Universidad Rey Juan Carlos con el apoyo de FCC Aqualia, reunió a representantes de cuatro entidades cuyos ámbitos de actuación tienen estrecha relación con la aplicacion de la Resolución 64/292, aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 28 de julio de 2010, en la que se reconoce explícitamente el derecho humano al agua y al saneamiento, reafirmando que un agua potable limpia y el saneamiento son esenciales para la realización de todos los derechos humanos. 

Durante el desarrollo de la mesa, pude tomar algunas notas que considero de interés para establecer un debate sobre la adopción e implementación de este derecho a nivel nacional e internacional. A continuación, un resumen de las mismas.

    El punto de vista de AEAS

    Por parte de la Asociación Española de Abastecimiento de Agua y Saneamiento (AEAS), participó su Presidente Ejecutivo, Fernando Morcillo, que destacó las siguientes ideas:

    • El agua en España es de titularidad pública.
    • El derecho humano al agua no es un problema en España desde hace varias generaciones.
    • La gestión del agua en España disfruta de un sano equilibrio público-privado.
    • Los españoles pagan una proporción muy baja del coste total del agua en las tarifas.

    El punto de vista de AEOPAS

    En representación de la Asociación Española de Operadores Públicos de Abastecimiento y Saneamiento (AEOPAS), participó su Director, Luis Babiano, que hizo hincapié en estas cuestiones:

    • La Directiva Marco establece que el agua no es un bien comercial como los demás, sino un patrimonio que hay que proteger, defender y tratar como tal.
    • Es necesario regular los mercados para garantizar los derechos humanos.
    • España debe introducir en su legislación el Derecho al Agua y al Saneamiento.
    • Los contratos de suministro deben estar basados en el Censo y no en la necesidad de una propiedad o alquiler inmobiliario.
    • Los cánones concesionales están convirtiendo a las empresas constructoras y de servicios en empresas financieras.

    El punto de vista de ONGAWA

    Mar Rivero, Responsable de Agua y Saneamiento, fue la encargada de exponer la posición de ONGAWA, Ingenería para el Desarrollo Humano:

    • Es importante trasladar a las personas que son titulares de Derechos como el Agua y el Saneamiento.
    • El problema no solo es de infraestructuras, si no de sostenibilidad de los modelos.
    • Alcanzar el acceso universal en 2030 implica llegar a donde no se ha llegado hasta ahora, sobre todo a las zonas rurales.
    • La gestión comunitaria del agua constituye uno de los principales retos y referentes de los esfuerzos por la realización del Derecho Humano al Agua. (Ver estudio Buenas Prácticas de Derecho Humano al Agua y al Saneamiento en en la gestión comunitaria de los CAPS en Nicaragua).

    El punto de vista de Acción contra el Hambre

    Pablo Alcalde, Responsable de Agua y Saneamiento, explicó la experiencia de Acción Contra el Hambre en este ámbito:

    • Existen lugares del mundo, como Gaza o Mali, en los que se produce una violación sistemática de los derechos humanos, incluido el Derecho Humano al Agua.
    • El papel de las ONG´s no es el de la caridad, si no el de la defensa de la justicia.
    • Es necesario implementar modelos sostenibles para garantizar el acceso universal.
    • En cualquier modelo se debe tener en cuenta que el agua tiene un coste.

    ¿Qué se entiende por Derecho Humano al Agua? 

    En noviembre de 2002, el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales adoptó la Observación General nº 15 sobre el derecho al agua, que define el derecho al agua como el derecho de cada uno a disponer de agua suficiente, saludable, aceptable, físicamente accesible y asequible para su uso personal y doméstico. 

    • Suficiente. El abastecimiento de agua por persona debe ser suficiente y continuo para el uso personal y doméstico. Estos usos incluyen de forma general el agua de beber, el saneamiento personal, el agua para realizar la colada, la preparación de alimentos, la limpieza del hogar y la higiene personal. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), son necesarios entre 50 y 100 litros de agua por persona y día para garantizar que se cubren las necesidades más básicas y surgen pocas preocupaciones en materia de salud.
    • Saludable. El agua necesaria, tanto para el uso personal como doméstico, debe ser saludable; es decir, libre de microorganismos, sustancias químicas y peligros radiológicos que constituyan una amenaza para la salud humana. Las medidas de seguridad del agua potable vienen normalmente definidas por estándares nacionales y/o locales de calidad del agua de boca. Las Guías para la calidad del agua potable de la Organización Mundial de la Salud (OMS) proporcionan la bases para el desarrollo de estándares nacionales que, implementadas adecuadamente, garantizarán la salubridad del agua potable.
    • Aceptable. El agua ha de presentar un color, olor y sabor aceptables para ambos usos, personal y doméstico. […] Todas las instalaciones y servicios de agua deben ser culturalmente apropiados y sensibles al género, al ciclo de la vida y a las exigencias de privacidad.
    • Físicamente accesible. Todo el mundo tiene derecho a unos servicios de agua y saneamiento accesibles físicamente dentro o situados en la inmediata cercanía del hogar, de las instituciones académicas, en el lugar de trabajo o las instituciones de salud. De acuerdo con la OMS, la fuente de agua debe encontrarse a menos de 1.000 metros del hogar y el tiempo de desplazamiento para la recogida no debería superar los 30 minutos.
    • Asequible. El agua y los servicios e instalaciones de acceso al agua deben ser asequibles para todos. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) sugiere que el coste del agua no debería superar el 3% de los ingresos del hogar.

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