¿Y crees que soy sexy?

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Sobre el blog

BID Agua
División de agua y saneamiento del Banco Interemericano de Desarrollo (BID).
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  • El vertido de las aguas en residuales en Guyana no es sexy

Yo creo que Penélope Cruz es sexy (si no, vean la película “Jamón Jamón” del director Bigas Luna), y supongo que Justin Timberlake también es sexy (después de todo él es la razón por la cual “sexy is back”). Mi esposa, sin duda alguna, es súper sexy.

¿Cómo y cuando empezamos a ver al sector de agua y saneamiento como algo “sexy”? ¿De dónde surgió la necesidad de hacerlo? 

Considerando este concepto de “sexy” me sorprendió leer que los retos que presenta el manejo del agua también se han convertido en una causa sexy.

Consternado por esta definición, busqué la palabra sexy en mi fiel diccionario de sinónimos y encontré adjetivos como “erótico”, “seductor”, “libidinoso”. Mientras que todas esta palabras van mas o menos de la mano con lo que yo tenía en mente (tuve que borrar todas las cookies de la computadora para que mi sexy esposa no me regañara), me costó mucho trabajo asociarlas con el tema de agua y saneamiento.

¿Cómo y cuando empezamos a ver al sector de agua y saneamiento como algo “sexy”? ¿De dónde surgió la necesidad de hacerlo? ¿Se ha convertido el desarrollo en una industria que tiene que venderse como ‘sexy” para ser atractiva? ¿Atractiva para quién? ¿Para los donantes? Si es asì, entonces ¿la sensualidad y las relaciones públicas se han antepuesto a la substancia? Justin, piénsalo un minuto.

El debate acerca de la sensualidad de nuestro sector se calentó bastante en el 2011 con una pregunta central: ¿Es el sector de agua y saneamiento es lo suficientemente sexy? Los artículos que iban y venían discutiendo el tema eran bastante interesantes y los puntos sobre asignación de recursos y competencia en el sector eran dignos de ser discutidos. Sin embargo, el uso de la palabra “sexy” me molesta.

recientemente las personas han comenzado a hablar de una forma más real, más asertiva acerca de nuestro sector

Hace tres años y después de mucha discusión, me mude a Guyana “la tierra de muchas aguas.” A pesar de las grandes mejoras que ha tenido el país, solo el 50% del “sexy” sistema de abastecimiento de agua se trata y alrededor del 20% de la población todavía carece de acceso a saneamiento. A gran escala, esta agua tan sexy, cuando se encuentra estancada y contaminada, se convierte en el perfecto criadero de mosquitos Culex, un vector de las tan conocidas enfermedades tropicales desatendidas responsables de la pérdida de millones de vidas al año. Eso sin mencionar los millones de niños que mueren cada año a causa de la diarrea.

¿Esto les suena “seductor”? ¿“libidinoso”? ¿Se asocia de alguna forma con la guapa de Penelope? Si así lo creen necesitan ver un psicólogo. Para mí, esto suena bastante real, doloroso y difícil de aceptar. ¿Qué mecanismo perverso hace que todo esto sea “sexy” en primer lugar? Supongo que nadie del otro lado de la ecuación del desarrollo (ej lo beneficiarios) lo definiría así. Ya se nos olvidó ¿cuál es la esencia del desarrollo?

Como por arte de magia, recientemente las personas han comenzado a hablar de una forma más real, más asertiva acerca de nuestro sector. Hablan sobre esta mierda (si, lo dije!) y sobre la necesidad de tener un adecuado saneamiento. Incluso actores famosos hacen huelgas de baños. El lenguaje puede ser un poco más rudo pero sin duda es más genuino. De cierta forma provee legitimidad y substancia al trabajo que hacemos.

Pausa.

¿es necesaria toda esta farsa? Y si es necesaria, ¿no es todo esto un poco trágico?

¿O tal vez he sido engañado y ahora pienso que hablar de mierda es más sexy? Este puede ser el caso, sin duda. Con toda mi ingenuidad e idealismo, estoy, después de todo, sentado de lado de la ecuación de desarrollo que necesita ser engatusado y seducido; como dirían los americanos “sexed-up”. Y si este es el caso, ¿es necesaria toda esta farsa? Y si es necesaria, ¿no es todo esto un poco trágico?

Con esta pregunta en mente, si me lo permiten, me tomaré lo que me vendieron como el agua mineral embotellada más rica y sexy que jamás probare. ¡Ay no, nadie es inmune!  

Artículo escrito por Marcello Basani, Especialista Senior en la división de agua y saneamiento del BID, publicado originalmente en la página web del Banco y replicado aquí con la expresa autorización de la organización.

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