Grifos abiertos en un país seco

0
69

Sobre el blog

Javier Trigueros Marín
Técnico de Medio Ambiente.
69
  • Grifos abiertos país seco

Los españoles hacemos un uso insostenible del agua. España consume agua por encima de los recursos existentes en sus cuencas.

Actualmente los españoles ocupamos el tercer puesto mundial en la lista de mayores derrochadores de agua, con una media de consumo por habitante que ronda los 1.000 m3 anuales. Y somos derrochadores porque más de la mitad del agua que consumimos se acaba malgastando en los diferentes usos. Cabe destacar que España es también el tercer país del mundo con mayor número de infraestructuras hidráulicas, con más de 1.000 presas repartidas por todo el territorio nacional. ¿Sabrías decirme así rápido sin consultar algún río español de dimensiones importantes que no esté canalizado?

Y lo peor de todo es que aumentar nuestras infraestructuras hidráulicas no consigue que haya más agua disponible en las ciudades y en los campos, ya que actualmente en España la cantidad de agua embalsamada es prácticamente similar a la que había en 1970. Es decir, hemos ido construyendo más y más presas, pero el agua que pueden acumular nuestras reservas es la misma. Por mucho que intenemos retener el agua una y otra vez, no hay más agua que la que corre.

La vaca de los embalses no da para más. Hoy sabemos que la mejor forma para luchar contra la sequía o la escasez de agua es moderar los consumos urbanos e industriales y sobretodo mejorar los sistemas de riego agrícola para hacerlos más eficientes, pues el consumo de agua para agricultura supone prácticamente el 80% del total del consumo de agua. Aunque al consumo de agua agrícola se le debe sumar el importante problema territorial que supone la demanda de agua de unas comunidades y otras.

En España, durante el último medio siglo, a golpe de embalses y destrucción de paisajes, se ha conseguido que la capacidad de reserva de agua alcance los 47.000 hm3 al año, una capacidad que nunca ha llegado a colmarse y que en los últimos años muestra una tendencia a la baja, es decir, cada vez las reservas de agua embalsada son menores. Por otro lado, la demanda de agua ciudadana no ha dejado de crecer y se encuentra cercana a los 40.000 hm3 anuales, la situación es muy preocupante.

A esto hay que sumarle el oscuro futuro y presente que se nos aproxima, el IPCC pronostica un agravamiento de la situación como consucuencia del cambio climático. Algunas comunidades en España ya registran datos de precipitaciones un 20% menores en esta década respecto a la anterior y según datos del Observatorio de la Sostenibilidad en España, los ríos españoles ya han perdido un 5% de su caudal en los últimos 25 años.

O nos tomamos en serio lo del ahorro de agua, o estaremos condenando a nuestros nietos a la sed. De nosotros depende.

Comentarios