¿Por qué está la cuenca del Segura en sequía?

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    Río Segura (Wikipedia/CC).

Sobre el blog

Jesús García
Jefe de la Oficina de Planificación Hidrológica de la Confederación Hidrográfica del Segura.
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“La cuenca del Segura, en estado de alerta”, “El Gobierno aprueba el decreto de Sequía” “La Confederación abrirá los pozos de sequía”. Éstas y otras noticias similares llevan apareciendo desde primavera y, especialmente, este verano. Y la verdad es que contrastan con la aparente situación de normalidad en los embalses de cabecera de la demarcación del Segura que, aunque en descenso, se encuentran todavía en el entorno del 50%.

Entonces, ¿cómo puede estar la cuenca del Segura en sequía? ¿Por qué trabajan las administraciones públicas en adoptar medidas contra la falta de agua?

Lo cierto es que por sus peculiaridades se podría calificar la cuenca del Segura como una demarcación hidrográfica única y excepcional y, la sequía que ahora la golpea, también lo es. Trataremos de explicarlo en este post:

La cuenca del Segura, una demarcación que abarca cuatro comunidades autónomas y con déficit hídrico

La demarcación hidrográfica del Segura se localiza en el sureste de la Península Ibérica y ocupa una superficie aproximada de 20.234 kilómetros cuadrados (19.025 si se tiene sólo en cuenta la parte continental, excluyendo las aguas costeras).

La cuenca del Segura abarca cuatro comunidades autónomas.

Dicha superficie engloba 132 municipios, cuyos territorios se encuentran repartidos entre cuatro comunidades autónomas españolas: Región de Murcia, Andalucía (provincias de Jaén, Granada y Almería), Castilla-La Mancha (provincia de Albacete) y Comunidad Valenciana (provincia de Alicante), estimándose una población superior a los 2 millones de habitantes.

Hay que destacar que la cuenca del Segura cuenta con una pluviometría media de 365 mm de lluvia al año, lo que la convierte en la que menos aportes recibe por lluvias de toda la Unión Europea.

Con una disponibilidad natural de solo 400 metros cúbicos por habitante y año, (internacionalmente se considera la cifra de 1000 metros cúbicos como la necesaria para un adecuado desarrollo territorial), a lo largo de la historia, el medio hídrico ha sufrido una gran presión, lo que ha conducido a que estemos sobreexplotando nuestros recursos.

La cuenca del Segura cuenta con una pluviometría media de 365 mm de lluvia al año, lo que la convierte en la que menos aportes recibe por lluvias de la UE

En este sentido, el Plan Hidrológico de la cuenca del Segura 2009-2015 fija un déficit hídrico anual de 480 hectómetros cúbicos en la cuenca del Segura, el cual se encuentra asociado mayoritariamente con la sobreexplotación de las aguas subterráneas y con la infradotación (utilizar menos agua de la que precisan) de nuestros cultivos.

Es fácilmente entendible que un sistema tan apretado, que gestiona al límite sus escasos recursos, resulte muy vulnerable ante cualquier situación coyuntural de sequía.

De ahí que sea fundamental planificar éstas situaciones con suficiente antelación.

Los recursos de la demarcación hidrográfica. Un sistema único de explotación dividido en cinco subsistemas

La cuenca del Segura constituye un único sistema de explotación, ya que en menor o mayor medida los recursos que utilizamos de procedencia distinta, están relacionados entre sí, utilizándose todos ellos de manera complementaria o alternativa en la atención de nuestras necesidades.

Es por eso que cuando se deja de disponer de un recurso, todo el sistema se ve afectado.

Para facilidad en la identificación del estado en que se encuentran las distintas explotaciones a los efectos de predecir con antelación suficiente situaciones de sequía, el Plan Especial ante situaciones de Alerta y eventual Sequía aprobado en 2007 dividió este sistema en cinco subsistemas.

  • Subsistema trasvase.
  • Subsistema cuenca.
  • Subsistema cuenca no regulada (parte que no está afectada por el agua que contienen los embalses, sólo por el agua que discurre por los cauces).
  • Subsistema abastecimiento.
  • Subsistema aguas subterráneas.

Todos los usos de la demarcación se encuentran recogidos en alguno de los anteriores, si bien la mayoría se encuentran en varios de ellos. Así, es frecuente que un regadío con aguas del trasvase, por ejemplo, disponga también de recursos de la cuenca, o de aguas subterráneas, con los que completa sus necesidades.

Para determinar la situación en la que se encuentra la cuenca sólo se tienen en cuenta el subsistema trasvase y el subsistema cuenca

También el abastecimiento a la población se realiza de manera general utilizando una mezcla de recursos que en muchos casos proceden del trasvase Tajo-Segura, del río Taibilla o incluso últimamente de las desalinizadoras de agua de mar.

Por eso a la hora de definir un índice global que identifique la situación de toda la cuenca, se le dio mucho más peso a los dos primeros. De este modo, y por simplicidad, para determinar la situación en la que se encuentra la cuenca sólo se tienen en cuenta el subsistema trasvase y el subsistema cuenca.

Para saber la situación en la que se encuentran estos dos subsistemas (que como se han indicado no son independientes y están interconectados), se analizan las aportaciones y las existencias que hay en los embalses, tanto de la cuenca del Segura como de la del Tajo.

Así, para los pantanos de Entrepeñas y Buendía (se encuentran en Guadalajara y Cuenca, respectivamente, y son los embalses desde los que se deriva agua del río Tajo hasta el embalse del Talave en la cuenca del Segura) se analizan las aportaciones que han entrado durante el último año y las existencias trasvasables de que disponen. Adicionalmente y para los embalses de la propia demarcación del Segura, por su parte, se analiza la situación en la que están los pantanos de cabecera.

Estos análisis nos ofrecen un indicador que oscila entre 0 y 1, siendo 0 el mínimo histórico y 1 el máximo histórico. De este modo, y teniendo en cuenta esta horquilla entre 0 y 1, se establecen cuatro zonas que quedarían de la siguiente manera:

¿En qué situación se encuentra la cuenca? ¿Por qué hemos entrado en situación de alerta?

Como hemos mencionado anteriormente, para analizar la situación global de la cuenca debemos centrarnos en los subsistemas cuenca y trasvase.

  • Subsistema cuenca: Este año, por aportaciones, no está siendo especialmente positivo pero hay que tener en cuenta que venimos de varios años hidrológicos en los que llovió mucho en la cabecera de la cuenca. Por eso las existencias con las que cuentan los embalses de la cuenca todavía son buenas, si bien están disminuyendo con rapidez. De este modo, el indicador de la cuenca se encuentra en situación de normalidad.

En concreto, el indicador de comienzos de agosto marca 0,586, si bien, como se ha indicado, en los últimos meses este indicador está bajando rápidamente. De ahí que hayamos de estar preparados para lo que pueda suceder. Así, en agosto de 2014 las mediciones arrojaban una cifra de 0,764. Asimismo, si se mantiene esta tendencia de falta de aportaciones, es probable que en poco tiempo este subsistema entre en situación de prealerta.

Para tener una perspectiva de la cantidad de agua de la que estamos hablando, basta con señalar que los embalses de la demarcación del Segura tienen una capacidad de almacenamiento de 1.140 hm3, por los aproximadamente 14.500 hm3 de la del Tajo o los 8.782 hm3 de la del Guadalquivir. Solo Entrepeñas y Buendía (embalses desde los que se envía agua a la cuenca del Segura) tienen una capacidad de 2.474 hm3, 1.334 hm3 más que todos los embalses juntos del Segura.

  • Subsistema trasvase: En lo que se refiere a aportaciones, la situación de este subsistema es parecida a la de la cuenca, con la diferencia de que en sus embalses había menos volumen de agua acumulada procedente de años anteriores. Por lo tanto, su indicador partía de inicio de una situación peor que la del subsistema cuenca, lo que ha hecho que en estos momentos se encuentre en situación de emergencia. Exactamente, el índice marca a comienzos de agosto 0,136. Si lo comparamos con los datos del año pasado por estas fechas, vemos que marcaba 0,414.

  • Índice Global de la Cuenca: Actualmente nos encontramos en situación de alerta, teniendo en cuenta las cuatro zonas explicadas anteriormente, ya que el índice global se encuentra en 0,292. Si comparamos la situación con la del año anterior, podemos comprobar que en agosto de 2014 el índice marcaba 0,598, por lo que se encontraba en situación de normalidad.

En este punto, cabe destacar que el Plan Especial ante situaciones de Alerta y eventual Sequía establece que cuando uno de los indicadores de los dos subsistemas entre en prealerta se tramitará el Decreto de Sequía.

¿Para qué sirve el Decreto de Sequía?

El Real Decreto 356/2015, de 8 de mayo, por el que se declara la situación de sequía en el ámbito territorial de la Confederación Hidrográfica del Segura y se adoptan medidas excepcionales para la gestión de los recursos hídricos se traduce en una serie de medidas técnicas y administrativas para, actuando en aras del bien general, gestionar la escasez de recursos hídricos.

Las medidas a adoptar se encontrarán vinculadas con la intensidad de la sequía. A estos efectos, lo primero que regula el real decreto, es la constitución de una Comisión Permanente de la Junta de Gobierno, para posibilitar el seguimiento de la sequía y determinar, coordinadamente con los usuarios, el resto de administraciones públicas y las asociaciones con intereses económicos y ambientales, cuáles son esas medidas más adecuadas.

Las medidas a adoptar se encontrarán vinculadas con la intensidad de la sequía

Así, se han adoptado numerosas medidas que han permitido atender las demandas más urgentes, al poner a disposición de los usuarios más de 95 hm3 de agua adicionales. En concreto, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente(que es el organismo encargado de llevar a cabo las actuaciones contenidas en el Decreto) ha declarado de emergencia un total de 21 actuaciones en esta demarcación por un importe total de 29,2 millones de euros.

Entre estas actuaciones, destacan la apertura de pozos de sequía (agua proveniente de acuíferos que presenten unas características adecuadas para ello); la cesión de derechos entre comunidades de regantes (para que los regantes que tengan agua de sobra puedan ceder sus recursos a los que la necesitan); o la movilización de cualquier recurso de agua desalada que a día de hoy no se esté utilizando.

Hay que tener en cuenta, por otro lado, que en un año normal el trasvase Tajo-Segura aporta a la cuenca entre 300 y 400 hectómetros cúbicos, una cantidad a la que no se puede llegar con todas la medidas que se llevan a cabo gracias a la aplicación del Decreto de Sequía. Es decir, son medidas transitorias que sirven para paliar una situación de déficit hídrico pero que no pueden garantizar el total de nuestras necesidades. De ahí que haya que elegir cuales son los usos más necesitados y las demandas prioritarias (en todo caso el abastecimiento).

¿Cómo se utiliza el agua en la cuenca del Segura?

En la Ley de Aguas se establece que el abastecimiento es prioritario. Es decir, lo más importante es garantizar el agua para el consumo humano. Una vez cubierta esta necesidad, se puede utilizar este recurso para otros usos.

Según el Plan Hidrológico de la cuenca del Segura, esta demarcación tiene una demanda anual de 1.878 hectómetros cúbicos, que se dividen de la siguiente forma:

  • Demanda urbana-industrial: 279 hectómetros cúbicos – 15%
  • Demanda agraria: 1.560 hectómetros cúbicos – 83%
  • Demanda humedales: 39 hectómetros cúbicos – 2%

Cada hectárea de regadío tiene sus particularidades, y no todas son igual de deficitarias

Como se puede comprobar de los datos anteriores, el regadío utiliza gran parte de los recursos. En total, en la cuenca del Segura hay aproximadamente 265.000 hectáreas destinadas al regadío, de las cuales en 127.000 hectáreas se aplican aguas de los trasvases Tajo-Segura y Negratín-Almanzora.

Hay que puntualizar que cada hectárea de regadío tiene sus particularidades, y no todas son igual de deficitarias.

Por eso es a las que más están sufriendo la sequía a las que habrá de destinar un mayor esfuerzo, entre las que en la actualidad se encuentran los regadíos del trasvase Tajo-Segura.

Conclusión

La cuenca del Segura es, por tanto, un sistema complejo e interconectado entre sí, en el que se intenta paliar la situación de sequía, movilizando los escasos recursos no asignados con los que cuenta la demarcación. Su incidencia dependerá de cómo evolucione la sequía en los próximos meses, debiendo encontrarnos preparados con antelación suficiente para cualquier circunstancia que se produzca . El consumo responsable, asimismo, es esencial.

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