Los siete pecados capitales del servicio de aguas

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Jorge Chamorro
Ingeniero especialista en tratamiento y depuración de aguas y en desalación.
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Aprovechando el caso de libro de la ciudad de Flint en el estado de Michigan, voy enumerar los que, para mí, son los pecados capitales en los que no puede caer un servicio de aguas.

Hasta el año 2014 la ciudad de Flint (100.000 habitantes) se abastecía de agua a través de la red de la ciudad vecina de Detroit. Como el coste del servicio de abastecimiento de aguas no se cubría con lo recaudado a través de las facturas, el consistorio tenía que recurrir, sistemáticamente, a los presupuestos generales.

Primer pecado capital: No incluir todos los costes del servicio en las tarifas.

Con la crisis económica, el Ayuntamiento ya no puede recurrir a su presupuesto para cubrir los costes y decide hablar con la ciudad vecina, la que le suministra el agua potable, para que le baje el coste del agua suministrada.

El vecino, que sabe lo que le cuesta captar, tratar y suministrar el agua, le dice que, si se lo baja, tendrá que subirles las tarifas a sus conciudadanos y que va ser que no.

Como la situación económica es acuciante, el ayuntamiento de Flint adopta dos medidas:

1) Buscar una nueva fuente de agua más barata y proceder a diseñar y construir las infraestructuras para su disposición. Tiempo estimado: dos años

2) Mientras duren las obras, se decide hacer una toma provisional del agua del rio Flint, desinfectarla e incorporarla a la red de distribución: Más barato imposible.

Segundo pecado capital: No planificar a medio y largo plazo.

Cuando se produce el cambio, los vecinos notan que el agua del río es de peor calidad y, a veces, turbia. Pero el Ayuntamiento dice que no pasa nada.

Tercer pecado capital: No tener técnicos competentes

La red de distribución del municipio es, mayoritariamente, de plomo, material que, desde hace más de treinta años, está contraindicado para su uso con cualquier producto agroalimentario.

Cuarto pecado capital: No ejecutar labores de periódicas de conservación, mantenimiento preventivo y de mejora de las instalaciones.

Como el agua es agresiva, ataca a las conducciones de plomo y diluye el mismo en el agua suministrada con concentraciones superiores a lo recomendable. Resultado: graves riesgos para la salud por acumulación en el organismo.

Quinto pecado capital: No tomarte el servicio en serio

A pesar de los datos evidentes, las autoridades seguían negando la mayor. Incluso las autoridades estatales, encargadas de velar por la calidad de las aguas suministradas, parece que retraso informes concluyentes sobre el problema.

Sexto pecado capital: No ser transparente

En el ínterin, el Ayuntamiento vendió sus derechos sobre el agua de Detroit a otro municipio para bajar su deuda financiera.

Séptimo pecado capital: No destinar los recursos económicos obtenidos del agua al servicio del agua

Datos para reflexionar:

1) Muchos ciudadanos optaron por comprar agua embotellada para beber y cocinar. Agua con unos costes diez veces superiores a los del suministro municipal. Consecuencia: Había margen para subir las tarifas a niveles que cubrían el coste del servicio.

2) No equilibrar económicamente el servicio a través de las tarifas acaba costando mucho más

3) La gestión técnica no solo es necesaria sino prioritaria en el servicio del agua.

4) La transparencia del servicio no está a la altura que requiere un bien de primera necesidad como es el agua.

5) Si esto pasa con el agua potable, donde el ciudadano actúa como control de calidad, ¿que no pasara con la depuración del agua residual? El control de calidad lo tienen los seres vivos que habitan los ríos y estos no tienen el teléfono de reclamación de la compañía

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