Posibles acciones que nos podrían hacer recuperar la senda del crecimiento

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Sobre el blog

Xavier Marcelino de Francisco
Xavier Marcelino de Francisco es hidrogeólogo y recientemente ha finalizado un MBA. Ha trabajado durante 7 años en obras civiles (en 4 de ellas como Project Manager).
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En el presente artículo planteo una serie de acciones que podrían ayudar a la recuperación económica de España a corto plazo y a la creación de una estructura económico-laboral a largo plazo que fortalecería al país y le daría una pauta de crecimiento muy interesante al mismo. Además se trata de medidas fáciles de implementar, pues la estructura básica para iniciar cada una de ellas ya existe.

¿Y qué tiene que ver esto con la gestión de las aguas? Mucho. Espero poder mostrárselo a lo largo del artículo.

El punto clave para salir de la crisis es conseguir reactivar el empleo: cuando la gente trabaja puede pagar sus deudas y consumir, que es lo que hace que se pidan más bienes y servicios, que a su vez crea más puestos de trabajo y así sucesivamente. Así pues la creación de empleo debería ser la prioridad absoluta de cualquier gobernante, pues que la gente esté empleada es lo que hace funcionar cualquier país.

¿Qué tiene que ver la recuperación económica con la gestión de las aguas? Mucho

Nuestra población activa se divide, aproximadamente, en dos grandes bloques (INE, 2014): 50% mano de obra no cualificada (nivel de estudios “Graduado Escolar”, para entendernos) y 50% mano de obra muy cualificada (simplificando, estudios superiores con postgrados y máster). Hay que crear empleo para los dos grupos, hay que crear estructuras económicas que empleen a los dos grupos.

Así pues, y con todo lo comentado, las medidas que propongo son las que siguen:

1ª Medida: Potenciar las energías renovables

Las energías renovables son el único futuro energético real que tenemos a largo plazo. El uranio se terminará en un plazo aproximado de 80 años (OCDE, 2008) y con él las nucleares. El petróleo favorece el cambio climático y cada vez aumentará más de precio. El carbón y las térmicas tienen un impacto ambiental insostenible. El “fracking” solo es viable como complemento al petróleo hasta que no se sustituyan ambos por las renovables. La hidroeléctrica es volumétricamente poco importante.

Así pues, o se inventa la fusión definitivamente (cosa improbable) o solo quedan las renovables. Y España tiene un clima y ubicación excepcional para todas ellas (excepto para los parques eólicos marinos porque no tenemos una plataforma continental extensa como sí tienen Dinamarca o Reino Unido).

España, cuando apostó por las renovables, se convirtió en un centro de I+D+R. Pero cuando se dejó de apostar por ellas (por una decisión meramente política), ese talento se perdió y se trasladó a países terceros, como por ejemplo Dinamarca o Reino Unido. Y fueron éstos los que desde entonces están sacando partido de todo este esfuerzo inicial que se hizo en España.

Apostar por las energías renovables nos permitiría:

El “fracking” solo es viable como complemento al petróleo hasta que no se sustituyan ambos por las renovables

  • no depender tanto energéticamente de países terceros por un lado,
  • cumplir los compromisos de energías renovables que tenemos suscritos con Europa (Horizonte energético 2020 de la UE) por otro y finalmente
  • crear empleo de calidad. Efectivamente, con una apuesta por las energías renovables se podría recolocar a una gran parte (o toda) la mano de obra que se quedó en paro proveniente de la obra civil, tanto técnicos como operarios.

Estamos hablando de una bolsa muy importante de masa laboral: el 5% (INE, 2014). A esta gente ya la tenemos; solo hay que reciclarla, pero tenemos este talento.

Y eso de modo directo; de modo indirecto se crearían más puestos de trabajo: por un lado, mediante los estudios necesarios de impacto ambiental y viabilidad y por otro lado los talleres/fábricas necesarios para construir las estructuras a instalar. Y finalmente el I+D necesario para mantenerse en el mercado. Eso son muchos más puestos de trabajo.

Y obviamente, a medida que el mercado se fuese afianzando, se irían creando más puestos de trabajo.

2ª Medida: relanzar el sistema ferroviario español

La red ferroviaria española de cercanías, corta-media-larga distancia está en un estado ruinoso debido a la falta absoluta de inversión durante años (debido a que el AVE se comió todos los presupuestos durante años). Hay que revertir la situación e invertir en mejorar o modernizar DONDE SEA NECESARIO (las mayúsculas no son un error; no volvamos a cometer los errores despilfarradores del AVE). Ésta es una inversión que realmente vertebra el país. Es buena para todos los españoles, pues nos comunica a todos mejor (y no solo a las ciudades importantes, como pasaba con el AVE, que dejaba “en la sombra” a todo aquello que no tenía estación).

Y por otro lado, crear y potenciar la red ferroviaria de mercancías. Pero no una red política, sino la basada en criterios técnicos bajo la premisa ¿Qué necesita España para crear una buena red ferroviaria de transporte de mercancías que una los centros logísticos del país con la industria existente y genere un transporte eficiente de mercancías? Y digo esto porque en este país anteponemos demasiado a menudo los criterios políticos populistas ante los técnicos.

Con ello creamos puestos de trabajo directos (en la propia construcción, con la gente que está en paro del sector de la obra civil) e indirectamente, con toda la potenciación de la industria y el sector logístico.

España debe volver a reindustrializarse

3ª Medida: Reindustrialización

España debe volver a reindustrializarse. Eso es algo a lo que la propia Europa vuelve (Resolución 2013/2006 INI), pues se han dado cuenta que da independencia económica y genera un empleo necesario en todos los países: crea empleo para los dos grupos de gente en desempleo: los de poca formación y los de más formación. Y además sirve de motor al I+D+R, pues es un financiador y un impulsor.

Y para esto se necesita agua, por cierto.

4ª Medida: Potenciar agricultura ecológica

España es una potencia europea en el ámbito de la producción agrícola. Hay dos cosas que juegan a nuestro favor: la gran demanda que existe en el resto de Europa, sobre todo los países más septentrionales, y el clima. Nosotros tenemos un clima perfecto para huerta y frutales, principalmente. Los países del norte de Europa no tienen suficientes horas de sol ni temperatura, de modo que deben usar invernaderos con calefacción para obtener el mismo resultado, lo cual encarece mucho su producto. Además hemos creado una estructura sólida y funcional para certificar la calidad de nuestros productos.

Pues continuemos así pero empecemos a potenciar de un modo sistemático la agricultura ecológica. Hagámoslo por un doble motivo, ético y económico. Europa está volviendo al autoabastecimiento de una serie de productos para:

  • controlar la calidad,
  • reducir costes de transporte y
  • por el placer de consumir producto de proximidad.

La ciudadanía demanda producto lo más sano posible, lo más ecológico posible (dentro de un precio) y de proximidad, pues ese producto se ve como de mayor calidad (lo es) y que da empleo a conciudadanos (lo hace). Esto viene siendo una tendencia en los últimos 15 años que cada año no hace más que aumentar. Y esto crea puestos de trabajo. Hay un volumen de gente que está apostando por la elaboración de productos artesanales de calidad por un lado, y por el cultivo de productos ecológicos por el otro. Y todo ello vendido directamente a consumidor con el menor número de intermediarios posible (o sin ellos). Y eso genera un beneficio que atrae a gente al campo otra vez. Esto es global en Europa y va a más (solo en España, la superficie destinada a la agricultura ecológica aumenta un 12% anual, según datos de MAGRAMA, 2012). Pues empecemos a exportar esos productos a Europa, del mismo modo que vendemos los provenientes de la agricultura convencional. Aprovechemos las estructuras logísticas y de control de calidad tan buenas que tenemos y ampliemos la gama de productos que ofertamos.

¿Por qué no recuperar grandes zonas naturales y potenciarlas para crear nuevas zonas naturales de atracción complementarias a esos parques?

Para esto se necesita agua, por cierto.

5ª Medida: Continuemos con el turismo

El turismo es lo que ha aguantado a España durante la crisis, junto con las exportaciones. No es necesario hablar más de ello, aunque no estaría de más comentar que deberíamos apostar más por un turismo de mayor calidad. Siempre se dice pero pocos creen en ello. Si el Gobierno hiciera políticas más en esa dirección habría menos reticencias en el sector.

Hay dos temas dentro del turismo de los que no se habla pero que creo que son de suma importancia: la importancia del paisaje y el turismo específico como motor de turismo de calidad.

Parece que hay gente en el sector que aún no se ha enterado: el turismo de calidad exige paisaje de calidad. Esto es una excelente noticia para España, pues hay pocos países que aúnen buen clima con una variedad de paisajes tan grande como en nuestro país. Pero el paisaje de calidad exige cuidados, exige inversión. Las cosas, si no se invierte en ellas, tienden a degradarse y el paisaje no es una excepción, al contrario.

El segundo es el hecho de sumar al turismo de playa un turismo específico de actividades concretas. Se está haciendo (rutas culturales, gastronómicas, enológico, museístico, de actividades deportivas, etc.), pero hay dos tipos de turismo “específico” en los que creo que no se suele hacer el hincapié que merecen: el ornitológico (observación de aves) y el de golf.

El turismo ornitológico: Voy a indicar dos pinceladas de hacia dónde se puede ir: los Grandes Parques Nacionales de España tienen tasas altísimas de visitantes. Así pues ¿Por qué no recuperar grandes zonas naturales y potenciarlas para crear nuevas zonas naturales de atracción complementarias a esos parques? Un ejemplo de algo que ya existe: Gallocanta o las Tablas de Daimiel como zonas naturales complementarias al Delta del Ebro o al Parque Nacional de Doñana. Un ejemplo de lo que podría ser: hay varios proyectos en marcha para ampliar la Mancha Húmeda; eso es, ampliar los humedales ya existentes en La Mancha para crear una gran reserva de agua dulce en el centro de la península.

Necesitamos un ente que gestione lo que ya tenemos y que no permita el uso político del agua

Sería algo así como potenciar y ampliar las Zepas (por las que recibimos dinero europeo, por cierto), pero a lo grande.

España podría convertirse en la meca del turismo ornitológico en Europa debido a su gran variedad faunística y paisajística. Pero el primer paso para conseguirlo es la implicación total de la administración. Extremadura y Navarra ya han empezado.

Campos de golf: los campos de golf son algo a potenciar pues atraen a turismo de gran calidad pero cumpliendo una serie de requisitos:

  • no pueden ser excusa para urbanizar en zonas donde no se permite hacerlo
  • se deben regar con agua de EDAR (estaciones depuradoras de aguas residuales)
  • se deben gestionar con criterios de gestión ambiental equivalentes a la agricultura ecológica. Los campos deben ser construidos y gestionados pensando en estas directrices, que son perfectamente posibles y viables.

La gestión de campos de golf y las zonas naturales (sobre todo si hablamos de humedales) requieren de gestión de las aguas.

6ª Medida: empecemos a pensar en el I+D+R en serio

España tiene una masa de gente muy bien formada parcialmente desaprovechada porque el país ni valora a la gente formada (es decir, que no quiere pagar salarios adecuados y siempre está buscando “gangas”), ni genera puestos de trabajo adecuados. El gran avance de España ha sido la educación pública y de calidad a precios muy razonables durante todos estos años. Y resulta que cuando llega el momento de amortizar esta inversión, dejamos que todo este talento escape (y beneficie a terceros países que no han invertido nada) o nos conformamos con tener los cajeros y reponedores mejor formados de Europa. Y la solución no pasa por la privatización de la enseñanza. Todo lo contrario. Cuando un país tiene una bolsa de gente muy formada la solución se llama I+D+R.

Es simple: los países más ricos son los que tienen más patentes per cápita y las patentes son el fruto del I+D+R. No hay más. Los países ricos no invierten en ciencia por ser ricos, sino que mantienen su peso en el mundo gracias a la ciencia. Y “hacer ciencia” no es engrosar el número de funcionarios en las universidades. Hacer ciencia quiere decir decidir en qué somos buenos, en qué podemos destacar y crear un plan estatal para ir en esta dirección. Un plan que no esté sujeto a los vaivenes de las modas y opiniones del gobierno de turno, sino algo aparte de todo esto. Un plan a 20 años para empezar.

7ª Medida: consecuencia de las anteriores: Instituto Nacional del Agua

Necesitamos un Ministerio de Medio Ambiente transversal con los de Industria y Agricultura y un Instituto Nacional del Agua que sea útil a los españoles

Llego al último punto (al lector que haya llegado hasta aquí: gracias). De las 8 medidas que he apuntado, 5 de ellas requieren agua. GESTIÓN DEL AGUA. Con mayúsculas, sin injerencias políticas, con un plan a 20 años vista. Necesitamos un Instituto Nacional del Agua. No necesitamos un edificio gubernamental más ni más funcionarios. Necesitamos un ente que gestione lo que ya tenemos y que no permita el uso político del agua. Hay muchos actores implicados en la gestión del agua: agricultores, sector turismo, ecologistas/conservacionistas, ayuntamientos, pescadores, asociaciones de usuarios, confederaciones, etc. Todas ellas con razones perfectamente legítimas. Y por ello necesitamos a un árbitro y gestor que gestione este tema. Para España es crucial:

  • tenemos gran demanda de agua y poca agua que repartir;
  • una parte demasiado grande de ella contaminada. No nos lo podemos permitir;
  • si el cambio climático va en la dirección de mayor aridez en España, vamos a tener problemas graves (y la desalación no es la solución a todos los males, es solo una herramienta).

Un gobierno español eliminó el Ministerio de Medio Ambiente porque parece que “estorbaba”. Actualmente hay un “Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente” y dentro de éste hay un departamento que se encarga de los temas hídricos. Es tiempo de corregir este error: crear un Ministerio de Medio Ambiente independiente y un Instituto Nacional del Agua dentro de él sería un primer paso para que el Gobierne indicase la importancia que le da a este sector, que es la llave para crear un crecimiento duradero para España.

Necesitamos un Ministerio de Medio Ambiente transversal con los de Industria y Agricultura y un Instituto Nacional del Agua que sea útil a los españoles.

Y si necesitan ejemplos miren a Francia o miren a Holanda: ellos saben cómo. Igual por eso son países más ricos que España…

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