Una tesis corrobora que no hay relación entre modernización de regadíos y ahorro de agua

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Una tesis doctoral leída recientemente por el profesor del Departamento de Ingeniería Agroforestal de la UdL, Lluís Cots, demuestra que la modernización del regadío no conlleva siempre un ahorro de agua.

La tesis se ha basado en un modelo que permite cuantificar los recursos hídricos actuales y simular los que estarían disponibles en un futuro si se modernizaran los regadíos.

Los datos, que se han obtenido midiendo durante 3 años (2000-2002) la variación de caudal del río Corb en la confluencia en el Segre, a la altura de Vilanova de la Barca, han sido analizados en un modelo de simulación realizado por este profesor y miembro del Grupo en Ingeniería Hidráulica, Hidrológica y Medio Rural de la UdL, que ha permitido prever cómo afectaría un cambio del sistema riego actual de superficie (riego de gravedad) al de presión (aspersión y goteo).

Durante el periodo estudiado, se ha constatado que se derivaron de media del río Segre 651,5 hectómetros cúbicos anuales de agua a los Canales de Urgell y que se recogieron 320,2 más, procedentes de la lluvia, y 3,9 de las entradas de escorrentía superficiales y subterráneas externas en la zona regada. Los recursos hídricos totales que entraron en esta área fueron de 975,6 Hm3 y, de éstos, 348,8 hm3, se devolvieron al río aguas abajo.

El modelo de simulación aplicado pone de manifiesto que si se produjera una modernización en las 70.000 hectáreas regadas por canales de Urgell disminuiría, tanto la cantidad de agua que entraría en el canal a través del Segre, en 89,4 hm3 menos, como el retorno al río aguas abajo, en 111,8 hm3, lo que provocaría que las aportaciones del Segre se redujeran en 22,4 hm3. Además, el consumo de agua necesaria -básicamente para el riego- aumentaría los 625,2 Hm3 a 660,9 hm3. 

Esto se produciría siempre y cuando se mantuvieran los tipos de cultivos y su porcentaje actual, y únicamente se cambiara el sistema de riego.

La tesis doctoral añade que implantar el 70% del riego con aspersión, y el resto con goteo, permitiría ampliar la zona regada en 5.000 hectáreas. 

El estudio se ha hecho en 38.000 hectáreas de cultivo de riego drenadas por el río Corb, (básicamente en la comarca del Pla d'Urgell, parte del Urgell, la Noguera y el Segrià), que suponen un 43% del conjunto del área regada por los Canales de Urgell. La determinación del caudal del río, en intervalos de cinco minutos como mínimo, ha servido para comprobar el nivel de aprovechamiento de agua y el retorno al río, así como para calibrar el modelo desarrollado.

Los resultados muestran que del total de agua que entra en esta área a través del canal (300 hm3) y de la lluvia (139 hm3), un 65% de media se consume y el resto, un 35%, se descarga en el río Segre. El modelo de simulación ha incluido también parámetros como datos climáticos, los cultivos, los tipos de suelos y subsuelos, de las aportaciones de agua de los canales en las 38.000 hectáreas que han conformado el ámbito del estudio, y los caudales drenados por río Corb. 

Según esta tesis los planes de modernización de regadíos que contemplan el ahorro de agua teniendo presente únicamente la disminución de la demanda de agua en origen, no son del todo correctos porque no tienen en cuenta los recursos que se liberan aguas abajo, ni la reutilización que se hace.

Otros estudios como el del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de Zaragoza: Efecto de la modernización de regadíos sobre la Cantidad y la calidad de las aguas: la cuenca del Ebro como caso de Estudio, concluyen con unos resultados muy similares a los obtenidos con el uso del modelo de simulación desarrollado por la UdL. 

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