José Luis Luege, Director de la Conagua de México, pone en valor la importancia de los regantes para alcanzar la sustentabilidad hídrica

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(Conagua) Debido a su alto nivel de organización, a su participación en la gobernanza del agua y a que financian parcialmente la infraestructura hidroagrícola, los usuarios del sector agrario pueden ser una pieza clave para dar continuidad a los programas de modernización y tecnificación del campo y para contribuir así a alcanzar la sustentabilidad hídrica nacional, afirmó José Luis Luege Tamargo, Director General de la Comisión Nacional del Agua.

Durante la ceremonia de clausura de la asamblea general ordinaria número 28 de la Asociación Nacional de Usuarios de Riego, José Luis Luege explicó que el objetivo primordial del Programa Nacional Hídrico 2007-2012 fue hacer más eficiente el uso del agua en el campo, pues consume más de 70 por ciento del agua de México.

Mediante esfuerzos históricos en inversión y coordinación, informó, en la actual administración se cumplieron metas estratégicas, para lo cual se invirtieron más de 24 mil millones de pesos (1.434 millones de euros) —cifra que triplica lo invertido en 2004, por ejemplo—. Entre esas metas está la tecnificación de un 1.200.000 hectáreas de cultivos para producir más con menos agua y para que México tenga, en total, casi 3.300.000 hectáreas de superficie agrícola modernizada.

En cuanto a la superficie incorporada al riego, subrayó que se superó el objetivo, pues en lugar de sumar 103.000 hectáreas, la superficie a la que por primera vez se llevaron sistemas de riego fue de casi 105.000 hectáreas. En tanto, el área de cultivos de temporal que se tecnificó en la actual administración fue de más de 70.700 hectáreas, lo que supera en 17,9% a las 60.000 hectáreas que se establecieron en el Programa Nacional Hídrico.

Subrayó que esas acciones de eficiencia del uso del agua en el campo fueron complementadas con el control del aprovechamiento de los acuíferos. Muestra de ello es que se clausuraron 10.100 pozos que no tenían permiso o de donde se extraía más agua de la autorizada.

Entre las tareas coordinadas de manera estrecha con los usuarios del sector agrícola, mencionó la recuperación y la conservación de más de 180 mil hectáreas de suelos, lo cual contribuye a la filtración del agua a los acuíferos y a reducir los escurrimientos que, en suelos erosionados, arrastran materiales a la parte baja de la cuenca, donde azolvan los cuerpos de agua, generan inundaciones y dañan a la población y a los sectores productivos.

Consideró que uno de los retos más difíciles de vencer fue la sequía de 2011, para la cual se estableció una estrategia de prevención y atención de daños. Advirtió que, aunque con las acciones coordinadas por el Gobierno Federal y la llegada de las lluvias de la temporada 2012, prácticamente se terminó la sequía excepcional, se deben mantener los esfuerzos para planear el uso eficiente del agua, pues, en promedio, las presas más grandes de México están en 58,5% de llenado, en lugar de tener 65 por ciento, que es la cifra usual para la actual época del año.

Debido a que el cambio climático hará más extremosos los periodos de lluvia y de sequía, José Luis Luege hizo un llamado a los usuarios de riego para que se extremen las acciones de cuidado del agua en su sector, principalmente durante los próximos ciclos otoño-invierno y primavera-verano “porque no se tendrá la disponibilidad habitual”.

Finalmente, hizo énfasis en que los usuarios agrícolas serán una pieza fundamental para que se de continuidad a las acciones de máxima tecnificación del campo, las cuales deben ser complementadas con la selección de cultivos para obtener las máximas ganancias económicas y, así, mejorar las condiciones y los rendimientos de la agricultura en beneficio de la calidad de vida de las actuales y las futuras generaciones. 

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