La modernización del riego del arroz en Sevilla ahorraría hasta 100 hectómetros cúbicos de agua al año

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  • Arrozales.

Un ahorro de cien hectómetros anuales de agua de riego, un descenso importante de la factura de la luz al dejar de bombear agua, junto con un incremento sustancial de la productividad de arroz por hectárea son los beneficios más importantes del proyecto de modernización del riego de los arrozales de Sevilla, que abarcan 36.000 hectáreas de cultivo, con una inversión prevista de 180 millones de euros.

Este proyecto ha sido expuesto y debatido en una jornada celebrada días atrás en Coria del Río, organizada por Ibercaja, y en la que el director técnico de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), Juan Saura, explicó las líneas maestras y las características técnicas más importantes del proyecto a un auditorio que llenaba el salón Saboga de la localidad sevillana, según señala en una nota Ibercaja.

La jornada informativa contó también con la participación de Manuel Cano, gerente de la Federación de Arroceros de Sevilla, Julián Clari y Juan Porres, representantes de la Junta de Usuarios de la Margen Derecha e Izquierda, respectivamente, y de Mariola Fernández, directora de la oficina de Ibercaja en Coria del Río.

Este es el tercer encuentro que la oficina de Ibercaja organiza en la localidad para este sector en particular desde el año 2012. El proyecto de modernización del riego de los arrozales de Sevilla es una histórica aspiración de los más de mil agricultores que cultivan 36.000 hectáreas de arroz en ambas márgenes del río Guadalquivir, agrupados en ocho comunidades de regantes y 160 arroceros que disponen de una concesión propia de agua.

Todo el sistema de regadío de estas 36.000 hectáreas se ha quedado antiguo y es poco eficiente. Actualmente se capta el agua directamente del tramo final del río y del embalse de Alcalá, lo que implica dos graves problemas que el nuevo proyecto solucionará. En primer lugar, desde dicho embalse se vierte al estuario del río una media de 100 hectómetros cúbicos de agua al año para combatir la salinidad del estuario del Guadalquivir, provocado por el tapón o la cuña salina que penetra en el río durante la marea alta.

En segundo lugar, un porcentaje muy alto de las 36.000 hectáreas se riegan con agua directamente del estuario del Guadalquivir, que hay que bombear, con el consiguiente gasto de energía y, además, según la estacionalidad, puede contener entre 0,5 y 3 gramos de sal por litro, lo que implica una menor cosecha por hectárea. A partir de un gramo de sal por litro, los rendimientos del arroz son menores.

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