La ausencia de lluvias aumenta en un 70% la probabilidad de días de extremo calor

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(SINC) Los días de temperatura extrema aumentan en más zonas de las que se pensaba hasta un 70% durante el verano si en los meses previos se produce un déficit de precipitaciones. Así lo confirma un estudio en la revista PNAS que incluye a la Península Ibérica como región de riesgo de este fenómeno. El patrón global ayudaría a predecir eventos climáticos extremos provocados por el cambio climatico.

En muchos lugares del mundo, la tendencia de días secos anuncia en general un aumento del número de días cálidos durante los meses de verano. Investigadoras suizas sugieren ahora que las temperaturas extremas están relacionadas con la ausencia de lluvias poco antes del verano en más regiones de las que se pensaba.

“En el estudio hemos encontrado una señal clara para la Península Ibérica: existe una correlación significativa entre los déficit de precipitación y el número de días cálidos”, afirma a SINC Brigitte Mueller, autora principal del estudio e investigadora en el Instituto para la Ciencia Atmosférica y Climática en Zurich (Suiza).

Según la investigadora, en la Península Ibérica en concreto, “si se produce una ausencia de precipitaciones el mes anterior al mes más cálido del año, es posible que aumente entre un 70 y un 80% el número de días cálidos por encima de la media”.

Brigitte Mueller y Sonia I. Seneviratne, investigadora en el mismo instituto, examinaron la relación entre el descenso de la humedad en la superficie del suelo y las temperaturas extremas a escala global.

Los resultados, publicados en la revista Proceedings of the National Academy of Science (PNAS), revelan que si gran parte de América del Sur, la Península Ibérica, y el este de Australia reciben lluvia por debajo de la media, la posibilidad de tener días cálidos por encima de la media aumenta un 70%. En gran parte de Norteamérica y Europa del este, el deficit de lluvia aumenta al 60% la probabilidad de días cálidos.

Más humedad para evitar días extremos

El trabajo recoge que unas condiciones más húmedas que la media reducen las posibilidad de días de extreme calor entre un 30 y un 40%. Según Mueller, la relación entre la humedad del suelo y la temperatura del aire podría operar a escalas geográficas mayores que las que en la actualidad se asumen.

Las investigadores añaden que unas condiciones de superficie del suelo húmedas, donde haya más precipitaciones que lo normal, “prohiben” la ocurrencia de días cálidos en diversas regiones.

En el caso de la Península Ibérica, la información obtenida de los déficits del agua en el suelo podría ayudar a mejorar la predicción de estos acontecimientos extremos.

Referencia bibliográfica:

Brigitte Mueller, Sonia I. Seneviratne “Hot days induced by precipitation deficits at the global scale” PNAS, julio de 2012.

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