Los curtidores de Igualada reducirán considerablemente su gasto con la mejora del sistema de depuración de aguas

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(ACA) El Ayuntamiento de Igualada, la Agencia Catalana del Agua (ACA) y el Gremio de Curtidores de Igualada han presentado una acción conjunta que permite una optimización del sistema de depuración de aguas, una contención de gasto considerable por el sector de los curtidores de la ciudad y una mejora de la calidad del agua del río Anoia. El alcalde de la ciudad, Marc Castells, el director de la ACA, Leonard Carcolé, y el presidente del Gremio de Curtidores, Xavier Badia, han presentado la propuesta este martes al conjunto de empresarios del sector.

El tratamiento de las aguas residuales de la industria curtidores y de las aguas urbanas de Igualada afecta ahora mismo dos plantas. En primera instancia, pasa por la planta de la Igualadina de Depuración y Recuperación (IDR), situada en el barrio del Rec y gestionada por una sociedad integrada por treinta y dos empresas del sector y participada en un 5% por el Ayuntamiento. En segunda instancia, las aguas residuales de la ciudad van a parar a la Estación de Depuración de Aguas Residuales (EDAR) de Vilanova del Camí, una planta gestionada por la Agencia Catalana del Agua.

Este sistema de funcionamiento, sin embargo, suponía un problema para los curtidores de la ciudad, ya que la planta de la IDR procesaba hasta ahora, no sólo las aguas residuales procedentes de las industrias del curtido de la piel, sino también parte de las aguas urbanas procedentes de los municipios de Igualada y Santa Margarida de Montbui, necesarias para diluir la carga contaminante del efluente industrial.

Desde el pasado otoño, el Ayuntamiento de Igualada, conjuntamente con el Gremio de Curtidores de la Ciudad y la ACA, han estudiado un nuevo sistema de funcionamiento que, una vez hechas las comprobaciones pertinentes, se está implantando de manera progresiva y estará del todo operativo el próximo 30 de marzo. La mayor parte de las aguas urbanas continuarán su curso por el colector que las conduce directamente a la EDAR de Vilanova del Camí, la IDR, pues, sólo tendrá que tratar las aguas producidas por la industria de la piel y una pequeña parte de las aguas residuales de Igualada, que aún siguen entrando por el colector industrial. Así pues, el canon a pagar se reducirá notablemente y, al mismo tiempo, se establece un sistema de colaboración conjunto que beneficiará el funcionamiento de las dos plantas y reducirá los costes de depuración.

Según el presidente del Gremio de Curtidores, Xavier Badia, estimamos que este nuevo sistema evitará aumentar los gastos de depuración por valor de unos 800.000 euros anuales y no sólo racionalizamos el sistema de depuración, sino que consolidamos nuestra competitividad de manera muy notable. Marc Castells, alcalde de la ciudad, apunta que esta medida se enmarca en una serie de iniciativas impulsadas por el Ayuntamiento de Igualada los últimos meses que van en la línea de dotar de potencia el sector de la piel, iniciativas como la nueva Cátedra A3 in Leather Innovation o el proyecto de la nueva Escuela de Ingeniería de Igualada, una absoluta prioridad para este gobierno. Castells ha agradecido la implicación directa del conseller de Territorio y Sostenibilidad, Lluís Recoder, que "desde su visita a Igualada el pasado mes de septiembre, ha priorizado la solución de este tema.

Los últimos tres meses, los técnicos de la IDR, con el asesoramiento técnico de la empresa Aéreos, vinculada a la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), han probado el nuevo sistema en una planta piloto en la misma estación, trabajando a pequeña escala. Los tests han sido positivos y, por tanto, el sistema se ha acabado adoptando. Como ha explicado el director de la Agencia Catalana del Agua. Leonard Carcolé, con esta solución quedará resuelto un problema histórico, ya que los esfuerzos de los curtidores y de la ACA irán en la misma dirección.

Con la optimización de este proceso de depuración, sin embargo, alcanzan también otros objetivos más allá del ahorro económico. Las aguas industriales tratadas en la IDR llegarán a la EDAR de Vilanova con unos parámetros más regulares que hasta ahora y se garantizará también el máximo rendimiento en el proceso biológico en las dos estaciones. Por su parte, la EDAR, al recibir más agua biodegradable, mejorará su rendimiento y podrá poner en marcha el segundo digestor de fangos de que dispone. Todo ello se traducirá en una mayor calidad ambiental del río Anoia y una mejora sensible de la apariencia de sus aguas.

La reducción del impacto de los curtidores de Igualada ha sido clave para poder modificar el sistema actual. Desde la puesta en marcha de su depuradora, en el año 2005, la carga contaminante vertida por unidad de producción se ha reducido entre un 40% y un 50%, gracias a diferentes programas de ahorro de agua y la aplicación de nuevas tecnologías.

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