Escenarios futuros para guiar la contribución prevista determinada de Costa Rica

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Sobre la Entidad

Programa de Investigación de CGIAR en Cambio Climático, Agricultura y Seguridad Alimentaria; liderado por el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT)
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  • Escenarios futuros guiar contribución prevista determinada Costa Rica
  • A través de la creación de múltiples escenarios futuros, el panel nacional de expertos quiso explorar los posibles rutas de desarrollo del país; cuales obstáculos podrían encontrar y cuáles podrían ser posibles soluciones para la reducción de emisiones.

El camino para controlar el cambio climático en el mundo no es fácil de transitar. Requiere un compromiso por parte de diferentes naciones, sin embargo, los primeros pasos para recorrerlo ya se están dando. Durante el 2015 varios países han dado a conocer sus medidas para mitigar y adaptarse al cambio climático; estas son conocidas como Contribución Prevista y Determinada a Nivel Nacional (INDC en ingles) y han sido publicadas por los países miembros del la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC).

El caso de Costa Rica ha sido uno de los más interesantes, ya que ha hecho un compromiso ambicioso: Para lograr su meta, tendrá que reducir 170.500 toneladas de las emisiones de gases efecto invernadero (GEI), cada año hasta el 2030. Para el 2050 deberá estar en 5,96 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente (CO2e). En otras palabras, la mitad de las emisiones del 2012.

Plantear estas metas del país no es una decisión unilateral del gobierno; por el contrario, ha requerido un extenso diálogo con los diferentes sectores que comprenden la economía de la nación. Además, la mayoría de los países inician este proceso a través de una discusión de datos sobre la emisión de gases de efecto invernadero en el pasado y proyecciones sobre futuras emisiones bajo ciertos escenarios de estrategias de reducción.

El caso de Costa Rica es un tanto especial, pues aunque ya había calculado las emisiones futuras de medidas de reducción de emisiones, estas proyecciones estaban hechas basándose en datos históricos, los cuales pueden no ser suficientes si lo que se quiere lograr es un cambio de paradigma. Las condiciones en las que se basaron las proyecciones probablemente cambien, más aún en un país como Costa Rica donde se pretende ser Carbono Neutral en el año 2021.

En vez de basarse solamente en los datos históricos, Pascal Girot, coordinador sectorial de cambio climático del Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE), decidió trabajar con narrativas sobre posibles vías de desarrollo del país, porque para el los modelos son "una herramienta más" según sus propias palabras: "El tema de solo enfocarse en modelaje y en proyecciones, para mí limitaba muchas veces el poder explicar a la gente común de qué se trata eso. No solo son números; reducir de tal porcentaje las emisiones en el sector de transporte significa que lo que conoces hoy en día como la forma en que te movilizas al trabajo y la escuela y dentro de la ciudad va tener que evolucionar", agrega.

A través de la creación de múltiples escenarios futuros, el panel nacional de expertos quiso explorar los posibles rutas de desarrollo del país; cuales obstáculos podrían encontrar y cuáles podrían ser posibles soluciones para la reducción de emisiones. Por ello, el programa de escenarios futuros de CCAFS, liderado en América Latina por la Universidad para la Cooperación Internacional (UCI), apoyó al Ministerio de Ambiente y Energía de Costa Rica en la definición del INDC a través de un taller de escenarios futuros que ayudaron a agilizar los diálogos y a definir los puntos clave que se iban a tratar. Conozca más sobre la metodología de escenarios futuros.

Tal como lo lo decía Pascal Girot, los modelos son herramientas que permiten proyectarse al futuro, pero también tienen sus limitaciones. Las proyecciones son basadas en supuestos, en condiciones actuales o del pasado que podrían cambiar en el transcurso de los 20 a 30 años en que se pretende reducir emisiones. La aplicación de la metodología de escenarios en el taller permitió a los expertos ver si el país en 2030 todavía estaba en condiciones para implementar las estrategias pensadas para reducir emisiones y sugerir cómo adaptarlos.

El taller permitió definir las condiciones previas necesarias para crear un país apto para la reducción de emisiones, como una ley de datos abiertos y las precondiciones urbanas necesarias para la reducción de emisiones en residuos. El hecho de enfocarse en futuro del país en su totalidad, no solo de un sector, permitió conocer los efectos colaterales de una reducción de emisiones en un sector (como agricultura) para otros (residuos y transporte) y los vínculos necesarios entre sectores e instancias a lo largo del tiempo para poder organizarlo.

De acuerdo a Franklin Paniagua, facilitador del proceso de construcción de la INDC, el taller de escenarios también sirvió para prever los planteamientos de cada sector; por lo que las discusiones en los talleres sectoriales resultaron menos arduas, ya que se contaba con respuestas a las dudas que cada sector podía plantear: “me parece que el taller de escenarios fue muy útil en darle a toda la gente el 'shopping list' de lo que había. Eso fue muy importante para bajar la ansiedad”.

Con los logros alcanzados con el taller, el programa escenarios, está encaminado a cumplir su objetivo principal, que es crear políticas y planes de inversión, que faciliten y mejoren, adaptación y mitigación. El trabajo con escenarios es una manera de alcanzar esta meta, ya que da la facilidad para poder lograr diálogos y acuerdos entre los diferentes sectores.

Escrito por René Valladares Nuñez, Universidad para la Cooperacion Internacional.

Con ajustes de Marieke Veeger, Coordinadora Programa Escenarios LAM, UCI/CCAFS y José Luis Urrea, Oficial de Comunicaciones de CCAFS América Latina.

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