Nuevos afloramientos de agua en Las Suertes y en El Rincón, a dos kilómetros de los Ojos del Guadiana

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(Daimiel.es) El concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Daimiel, Gregorio Díaz del Campo, ha girado una visita para comprobar la evolución de la recarga de agua del acuífero 23 y su repercusión en la superficie del cauce del Guadiana.

Si en el Molino de Zuacorta los afloramientos de agua siguen creciendo sin descanso, el Concejal pudo comprobar como en Las Suertes del Concejo, a algo más de un kilómetro en línea recta de Zuacorta aguas arriba, han aparecido nuevos afloramientos de agua con una superficie muy estimable. Además, a unos dos kilómetros y medio, en El Rincón, también se han producido mas encharcamientos y los dos hundimientos de la zona han crecido considerablemente, tanto en profundidad de agua como de diámetro de "cráter" debido a la erosión producida por el agua.

En Zuacorta, Díaz del Campo volvió a mostrar su satisfacción por ver "una imagen que no se veía desde hace más de 30 años". Las lluvias de 2009, 2010 y 2011 han hecho posible que la recarga del Acuífero 23, la enorme bolsa de agua que subyace en la llanura manchega, posibilite que se vea manar agua de forma completamente natural.

Pese a que el nivel freático en ese punto esta a siete metros de profundidad, los afloramientos se producen por la extracción de turba (material formado por restos vegetales en el lecho del río) que rebajaron el nivel de la superficie en Zuacorta. El Molino de Zuacorta, primero de los molinos harineros que jalonaban el cauce del Guadiana, se encuentra a 4,5 kilómetros de los Ojos del Guadiana.

Sin embargo aguas arriba de Zuacorta, a poco más de un kilómetro, en el paraje conocido como Las Suertes del Concejo, también han aparecido afloramientos de un nivel bastante considerable. Este agua ha salido a la superficie en poco más de un mes, sin haber llovido apenas nada, ya que en la última visita realizada, a finales de enero, no existían.

Agua a tan solo dos kilómetros de los Ojos del Guadiana

Un poco más aguas arriba, en El Rincón, a tan sólo dos kilómetros de los Ojos del Guadiana, el afloramiento existente ha crecido tanto en extensión como en profundidad, así como han ido apareciendo otros muchos que salpican el lecho del Guadiana. La humedad del lecho del río al andar sobre él, y el verde potente de las hierbas atestiguan claramente que el agua está muy somera en ese punto. Estos afloramientos de El Rincón son los que se han detectado más cerca del nacimiento del Guadiana en los Ojos.

Así se pudo comprobar al llegar a los dos hundimientos de El Rincón. El pequeño de unos cinco metros de diámetro, que no tenía agua en enero, ahora esta cubierto por una espesa manta de agua, mientras que el grande ha crecido de diámetro debido a nuevos derrumbes provocados por la erosión del agua. En este hundimiento, de unos 20 metros de diámetro, la profundidad del agua también ha crecido, lo que corrobora que el acuífero se sigue recargando pese a la escasez de lluvias. Pese a esta bonanza, para el concejal de Medio Ambiente, resulta "difícil" que se pueda ver manar los Ojos del Guadiana propiamente dichos en un breve período de tiempo.

Pese a que los indicadores del Ayuntamiento estiman que en la zona de los Ojos del Guadiana, donde se encuentran los pozos de captación de agua para el consumo de Daimiel, el nivel freático se sitúa a 9,5 metros, el hecho de que cada vez haya mas afloramientos cercanos a los Ojos indican la complejidad del sistema de aguas del acuífero 23.

Mientras tanto el río Azuer, sigue alimentando al Guadiana desde su desembocadura en La Máquina, y en Molemocho, puerta de entrada del Guadiana a Las Tabla, el agua ya mana de forma natural, como no lo hacía desde finales de los 70 y principios de los 80. Con 1.500 hectáreas encharcadas Las Tablas presentan un espléndido aspecto, sobre todo, porque lo hacen exclusivamente con agua del Guadiana.

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