Pere Malgrat: "Los problemas más comunes de las redes de drenaje están asociados a su gestión"

0
1.210
  • Pere Malgrat, director de drenaje urbano de Aqualogy
    Pere Malgrat, director de drenaje urbano de Aqualogy

Sobre la Entidad

1210

El próximo 19 de noviembre Aqualogy organiza una jornada sobre la necesidad de la transformación del drenaje urbano en España con la participación de entidades de referencia en la materia. Con motivo de este evento, entrevistamos a D. Pere Malgrat, que cuenta con 29 años de experiencia profesional en la gestión del drenaje urbano con el apoyo de tecnologías avanzadas. Entre sus trabajos destacan la dirección de la planificación, proyectos, obras y explotación en tiempo real del alcantarillado construido en Barcelona en los últimos 25 años, que han supuesto una inversión de 320 millones de euros. 

Pere Malgrat es actualmente director de Drenaje Urbano de Aqualogy, presidente de la comisión de drenaje urbano de AEAS y coordinador de los temas de drenaje urbano en la asociación europea EUREAU.

Pregunta.- Sr. Malgrat, ¿cuáles son los objetivos de este evento? ¿Con qué ponentes contará?

Respuesta.- La Jornada se plantea para fomentar un foro de debate entre los gestores municipales y la administración estatal y autonómica, sobre los nuevos retos en la gestión de los sistemas de drenaje urbano o alcantarillado que permitan: por un lado, cumplir los imperativos legales vigentes a nivel europeo, español o autonómico, que son cada vez más restrictivos, especialmente en referencia a la protección del medio ambiente, como por ejemplo el R. D. 1290/2012 y su desarrollo legislativo con la Orden AAA/2056/2014 de recentísima publicación; y por otro lado, evitar y reducir las disfunciones que todavía tienen estos sistemas. El debate ayudará a identificar cómo puede revertirse una situación de gestión, que todavía dista mucho de ser correcta, y dar una respuesta satisfactoria a unos ciudadanos cada vez más concienciados y exigentes.

Contaremos en la Jornada con algunos de los mejores expertos en drenaje urbano del país, pertenecientes a la administración estatal, autonómica o local, así como a empresas públicas, privadas o mixtas de gestión de sistemas de drenaje urbano, o a universidades (MAGRAMA, ACA, Aguas de Galicia, Ayuntamiento de San Sebastián, Consorcio para la Defensa de la Cuenca del Besós, Ecociudad Zaragoza, Canal de Isabel II, EMASESA, AMAEM, Aqualogy, Universidad de La Coruña). Finalmente, es importante remarcar que tanto la apertura como el cierre de las sesiones contarán con una amplia presencia institucional del MAGRAMA, AEAS (que patrocina las Jornadas) y Canal de Isabel II, acompañados al máximo nivel por los directores generales de nuestro grupo.

P.- La siguiente pregunta es evidente: ¿Es necesario transformar la gestión del drenaje urbano en España?

 El debate ayudará a identificar cómo puede revertirse una situación de gestión, que todavía dista mucho de ser correcta

R.- Realmente sí. Actualmente las redes de alcantarillado o drenaje urbano presentan todavía en España importantes problemas de funcionamiento y estructurales. En algunos casos se podrían justificar por causas “naturales” como la orografía o la pluviometría, sobre las cuales no podemos incidir, y por tanto nos podríamos excusar. Sin embargo las causas más comunes están en general asociadas a deficiencias en la gestión. 

Entre estas deficiencias de gestión destacarían en primer lugar las de carácter urbanístico, como un desarrollo urbanístico desmesurado que no contempla la construcción del drenaje urbano adecuado. Otro problema habitual es la ocupación del eje drenante principal de las cuencas urbanas naturales o la creación de barreras urbanísticas de superficie o subterráneas sin la construcción del drenaje urbano correspondiente.

También son comunes las deficiencias en la red, con muchos “cuellos de botella” que producen insuficiencias, utilización de materiales de baja calidad, deterioro estructural de la conducción, inflexibilidad de la red e inexistencia de elementos de regulación.

Son especialmente llamativas las deficiencias de gestión debidas a un desconocimiento importante o parcial del sistema de drenaje urbano, su estado y su funcionamiento. Todo ello agravado por un mantenimiento muchas veces insuficiente y muchas veces sólo de carácter correctivo.

Finalmente, por desgracia es habitual no tener una buena planificación o tenerla desactualizada. Si existe planificación, a menudo está hecha con una visión local y a corto plazo, y usando criterios tradicionales.

P.- ¿Cuáles son las consecuencias de no realizar una correcta gestión?

R.- Todos los problemas de funcionamiento y estructurales ya mencionados se ponen de manifiesto en forma de inundaciones, un impacto ambiental negativo en los medios receptores en tiempo seco o de lluvia, malos olores y roturas de las conducciones que pueden provocar hundimientos y socavones en la vía pública. Todo ello llega a producir accidentes y daños materiales (en viviendas, equipamientos, locales comerciales, aparcamientos subterráneos, metro o ferrocarril, etc.) y humanos que pueden ser importantes. En cualquier caso produce una perturbación de la actividad ciudadana y un impacto en el medio receptor que a veces empeora significativamente su estado ecológico, y rebaja su calidad para usos lúdicos por parte de los ciudadanos.

P.- ¿Cuál es la situación actual a nivel mundial? ¿Es una cuestión que atañe únicamente a los países con amplias coberturas de saneamiento?

R.- A nivel mundial, el norte de Europa es la región que presenta la mejor situación, ya que el precio y las tasas sobre el agua son mucho más adecuadas y permiten acercarse más a la recuperación de costes. Sin embargo, se observan deficiencias comunes, como una política muy insuficiente respecto a la conservación y rehabilitación de los sistemas de drenaje urbano. Pensemos, por ejemplo, que la vida útil de una conducción de alcantarillado puede estar entre 50 y 75 años, y si analizamos las políticas actuales de rehabilitación y renovación de la red en cualquier país del mundo, observaremos que se corresponden de facto a la suposición de una vida útil entre 500 y 1.000 años, que evidentemente es absolutamente irreal.

Otra disfunción común es la inflexibilidad de la red de alcantarillado. En muchas ciudades estamos con el mismo planteamiento que tenían ya los romanos hace 2.000 años, infraestructuras que tratan de estar bien diseñadas, pero que no admiten ningún tipo de actuación u optimización en tiempo real sobre su funcionamiento, a diferencia de lo que ocurre con cualquier proceso industrial, como por ejemplo sistemas de distribución de agua potable, centrales hidroeléctricas, altos hornos, etc. La eclosión actual de las smart cities juntamente con la incorporación de la tecnología de una manera natural a nuestra vida diaria, está fomentando progresivamente un cambio de paradigma, implicando cada vez más la aparición (en orden de complejidad), en primer lugar, de sistemas de monitorización de drenaje urbano (por ejemplo la orden AAA/2056/2014 que he mencionado obligará a establecer, en España, sistemas de cuantificación de desbordamientos de sistemas unitarios en tiempo de lluvia antes del 2019, en municipios de más de 50.000 habitantes equivalentes y en los de más 2.000 habitantes equivalentes con aguas de baño); en segundo lugar, sistemas de alerta rápida de inundaciones (se están implementando ejemplos en países tan diferentes como EE UU, Jordania o Costa Rica) o de contaminación (los exige por ejemplo el cumplimiento estricto de la Directiva Europea de aguas de baño); y, finalmente, sistemas de control en tiempo real para pasar directamente del tiempo de los romanos al siglo XXI, atreviéndonos a manejar el comportamiento de la red, aumentando la flexibilidad de los sistemas que físicamente tienen pocas probabilidades de crecer o adaptarse en entramados urbanos muy consolidados o, por otro lado, permitiendo el diseño de nuevas infraestructuras mucho más económicas y sostenibles para resolver un mismo problema hidráulico o ambiental.

Un ejemplo de este cambio de tendencia es el informe de la UKWIR, la asociación nacional del Reino Unido que agrupa a todas las grandes empresas inglesas de gestión del agua en los temas de investigación, que en el 2013 redactó una guía para ayudar a impulsar la aplicación de sistemas de control en tiempo real en todo el país, donde, por cierto, incluyó cuatro ejemplos de referencia a nivel mundial, de los cuales dos son de nuestro grupo: el área metropolitana de Barcelona y París.

P.- ¿Una gestión sostenible del drenaje conlleva la ejecución de grandes infraestructuras?

En las grandes ciudades existentes no quedará más remedio que apostar, en general, por grandes infraestructuras

R.- Un sistema de drenaje urbano moderno no sólo ha de ser capaz de captar y transportar el agua residual y pluvial que se genera en una población o que la atraviesa procedente de cuencas o poblaciones externas, evitando problemas higiénicos o de inundaciones en el interior de la ciudad (como se planteaba hasta hace pocos años). También, juntamente con la depuradora, ha de restituir al medio receptor (río, mar, etc.) las aguas residuales y pluviales captadas, con el mínimo de contaminación para evitar dañar su estado ecológico o su uso lúdico ciudadano. Este planteamiento integral supone planificar actuaciones en todo el recorrido del agua residual y pluvial, desde aguas arriba en las cuencas no urbanizadas con TEDUS (técnicas de drenaje urbano sostenible) o SUDS (equivalente en inglés) o en los imbornales, hasta en la propia red con nuevos colectores o depósitos de retención, por ejemplo, en la depuradora, con cambios en su gestión para coordinarse mejor con el alcantarillado o estructurales si es necesario, o en los propios aliviaderos con obras pequeñas como rejas o tamices, o más importantes como tanques de tormenta.

Con este planteamiento aparecen actuaciones de menor calado (pero que pueden llegar a ser muy importantes si se logran aplicar extensivamente) como techos filtrantes, calzadas porosas, zanjas filtrantes, áreas de infiltración, nuevos imbornales, etc., pero también infraestructuras que pueden llegar a ser importantes como grandes colectores, depósitos de retención antiinundaciones, depósitos anti-DSU o anticontaminación (o tanques de tormenta), etc. En la medida que la ciudad esté más consolidada aparecen grandes infraestructuras frecuentemente, mientras que si tenemos todavía muchas áreas pendientes de urbanizar podemos utilizar soluciones alternativas como TEDUS, etc. Una gestión sostenible deberá plantear un equilibrio adecuado entre todos los tipos de medidas para adaptarse a la resolución de los problemas existentes en cada caso concreto.

P.- Es evidente que las nuevas soluciones pueden aplicarse con mayor facilidad a ensanches o ciudades de nueva construcción ¿Qué ocurre en el caso de las grandes ciudades existentes?

R.- En ensanches o ciudades de nueva construcción será evidentemente más fácil utilizar TEDUS, como zanjas filtrantes, áreas de infiltración o techos filtrantes, que pueden lograr evitar por ejemplo la necesidad de ampliar una conducción aguas abajo. Aun así, debo remarcar que aunque este tipo de técnicas se han puesto especialmente de moda en muchos países del mundo (entre ellos España en los últimos años), no son ni mucho menos nuevas soluciones, ya que llevan aplicándose desde hace más de 20 años en países como Francia, Reino Unido o Suecia. Por ejemplo, sólo en la ciudad de Burdeos, se han construido en los últimos 25 años (en muchos casos con la colaboración de nuestro grupo) más de 10.000 TEDUS. En cualquier caso, cabe señalar que este tipo de medidas alternativas se han de gestionar como una parte integral de la red, con políticas de mantenimiento preventivo y correctivo similares, ya que, si no es así, su efectividad se ve disminuida enormemente con el paso del tiempo.

En las grandes ciudades existentes no quedará más remedio que apostar, en general, por grandes infraestructuras como colectores o depósitos de retención enterrados, ya que las pocas posibilidades de nuevas urbanizaciones o reurbanizaciones limitan enormemente las actuaciones posibles. Aun así, sí que la implementación del control en tiempo real será una nueva solución que podrá ayudar a disminuir el tamaño de las infraestructuras necesarias, al optimizar el funcionamiento de la red existente o la de nueva creación. Asimismo, ese control en tiempo real constituye una de las medidas más eficaces para adaptarse al cambio climático, por cuanto permite adaptarse con mayor facilidad y flexibilidad a condiciones climáticas más adversas como lluvias más intensas o la elevación del nivel del mar.

P.- En este sentido destacan Madrid y Barcelona como ciudades que han tenido en cuenta esta problemática y la están abordando. ¿Hay más ciudades que ya son referencia?

Desde Aqualogy ofrecemos servicios “Smart Drainage” en áreas muy diversas

R.- Efectivamente estas dos ciudades están entre las que están enfocando mejor la resolución de los problemas de inundaciones e impacto ambiental en el medio receptor. En ambos casos nuestro equipo ha tenido la ocasión de ayudar intensamente en diversas etapas de su camino hacia la mejora de la gestión. De todas maneras tenemos en España otros ejemplos de referencia, que conocemos bien, y en muchos de los cuales hemos aportado nuestro granito de arena, como Alicante, Murcia o San Sebastián, por ejemplo.

Por supuesto en otros países podemos encontrar también ejemplos relevantes en ciudades como París, Burdeos o Viena. Los dos primeros han implicado una participación destacada de nuestro grupo.

P.- Aqualogy ofrece múltiples soluciones en este sentido. ¿Podría detallarnos en qué consisten?

R.- Aqualogy es la primera marca global de soluciones integradas del agua para el desarrollo sostenible. Pertenece al Grupo Agbar, pero presenta un perfil claramente diferenciado respecto al ámbito concesional clásico del abastecimiento y el saneamiento. Desde Aqualogy ofrecemos tecnología y desarrollo del conocimiento en ámbitos como el medio ambiente, las soluciones tecnológicas, las infraestructuras y el conocimiento.

Todo ello empleando siempre la tecnología más avanzada, pues éste es el rasgo diferencial de nuestro quehacer diario. Por otro lado, el enfoque de Aqualogy está claramente orientado al mercado, ya sea público o privado.

En el ámbito específico del drenaje urbano, se trata de un mercado de los considerados clásicos pero donde queda mucho camino por recorrer, pues ha sido desde siempre “la hermana pobre” en el ciclo urbano del agua. El objetivo es el mismo que el de la marca global: dar respuesta a las necesidades internas y a las del mercado, a través de un portfolio de productos y servicios permanentemente adaptado a las necesidades del cliente. Así, desde Aqualogy ofrecemos servicios “Smart Drainage” en áreas muy diversas, desde la creación de sistemas tecnológicos de soporte a la gestión (cartografía y GIS de la red, modelización hidráulica, te­lecontrol en tiempo real de la red), hasta la operación y el mantenimiento de la red y sus instalaciones (limpieza preventiva de colectores, bombeos e imbornales, como se está haciendo en Zaragoza y San Sebastián, obras de reparación, pero también explotación en tiempo real de los elementos de regulación activa, como en el área metropolitana de Barcelona).

En este amplio abanico de servicios, ofrecemos también servicios de consultoría como la inspección y el diagnóstico del estado de las redes o la realización de planes directores de alcantarillado (por ejemplo, para el Canal Isabel II, estamos planificando el alcantarillado de una gran parte de la capital y muchos de los municipios de la Comunidad de Madrid). También realizamos estudios, informes, proyectos de construcción y direcciones de obra de redes de drenaje y tanques de tormenta, y colaboramos en la construcción, la puesta en marcha, la explotación y el mantenimiento de instalaciones de alcantarillado.

Además, prestamos servicios de asistencia técnica a las administraciones en el establecimiento de criterios y redacción de reglamentos e instrucciones técnicas, como el Manual nacional de recomendaciones para el diseño de tanques de tormenta, elaborado para el MAGRAMA y presentado al público hace pocos días. Ofrecemos asimismo servicios ligados al desarrollo de sistemas de predic­ción y alerta, o de ayuda a la gestión de vertidos a la red, y de ésta al medio receptor, incluida la gestión de la calidad de las aguas de baño, como en Sitges o Biarritz.

Y, finalmente, estamos muy implicados en el ámbito de la gestión del conocimiento, mediante servicios de formación especializada en el mundo del drenaje urbano, y en proyectos internacionales de I+D+i (canalizados a través de nuestro centro de investigación AIRCUD, dedicado específicamente al drenaje urbano) tales como la modelización acoplada de redes y de escorrentía superficial, sistemas de explotación y ayuda a la decisión avanzados, estudios de mitigación de los efectos del cambio climático sobre las redes de drenaje urbano, etc.

El éxito de la expansión de Aqualogy como marca de servicios en general, y de la actividad de “Smart Drainage” en particular, se basa fundamentalmente en dos pilares: una fuerte apuesta por la tecnología y el conocimiento, y la gran solvencia técnica de sus profesionales. Ello es lo que nos permite dar valor añadido a nuestro catálogo de servicios.

Comentarios