Un reactor utiliza las técnicas del razonamiento humano para el control exhaustivo de la estabilidad biológica de las plantas depuradoras

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(UEX) El grupo de investigación Aplicaciones Industriales de Inteligencia Artificial (AIIA) trabaja en el desarrollo de un sistema puntero en depuración de aguas residuales. Este equipo multidisciplinar de expertos de la Universidad de Extremadura ha creado un prototipo de reactor, a escala de laboratorio, en el que se pueden controlar mediante técnicas inteligentes los niveles de oxígeno necesarios para mantener activa la población bacteriana implicada en la descontaminación del agua.

Los procesos depurativos de aguas residuales se realizan mediante bacterias que se alimentan de los contaminantes presentes en ellas y que se generan tanto en ámbito doméstico como industrial. Como ha subrayado el coordinador del Grupo, Miguel Ángel Jaramillo, “estas bacterias son las que se comen los contaminantes presentes en el agua, y por eso es necesario mantenerlas en un ambiente lo más optimizado posible” ya que en función de la salud de esos microrganismos “la descontaminación alcanzará unas cotas de calidad u otras” ha apuntado.

Ha sido la amplia experiencia del Grupo en procesos depurativos, a partir de nuevas y sofisticadas mediciones tecnológicas, la que ha permitido la creación de este prototipo que permite controlar con precisión la dosificación óptima de oxígeno que necesitan estas poblaciones bacterianas. Otra de sus ventajas, con respecto a los modelos existentes en el mercado, es su capacidad de aprendizaje y asimilación de datos basados en la experiencia obtenida en laboratorio. “Una vez obtenidos los resultados y tipificadas cada una de las situaciones, podemos caracterizar estas poblaciones, y conocer qué tipo de variables respirométricas debemos aplicarles en cada momento para mantenerlas vivas en las mejores condiciones”, ha matizado Jaramillo.

El reactor, en funcionamiento desde hace un año, se encuentra alojado en la Escuela de Ingenierías Industriales de la Universidad de Extremadura. Es aquí donde el equipo de Miguel Ángel Jaramillo estudia los parámetros adecuados para cada población bacteriana. De hecho, la idea de futuro es “que una vez observemos que el control del proceso depurativo es el adecuado, se pueda trasladar a las plantas depuradoras de las distintas localidades que deseen incorporarlo”, con su correspondiente reducción tanto de costes como de contaminantes.

Desde la óptica de este experto estos estudios cobran especial relevancia en un momento en el que las normativas de contaminantes del agua empiezan a endurecerse de manera escalonada. “Cada vez son más estrictas las normativas de contaminantes del agua, por lo tanto las plantas depuradoras tendrán que adaptarse a los nuevos tiempos e incorporar sistemas de depuración más eficaces y con el menor coste posible”.

Colaboración con PROMEDIO

Estas investigaciones que el Grupo está llevando a cabo se enmarcan dentro de un proyecto de investigación en colaboración con una empresa dedicada a dar soluciones tecnológicas al ciclo integral del agua. Además, el Grupo de Investigación AIIA lleva años colaborando con la entidad de gestión municipal de la provincia de Badajoz, PROMEDIO, mediante estudios de cargas contaminantes en depuradoras y realizando un servicio de apoyo a la gestión de EDAR.

Esta investigación está en línea con los objetivos de la iniciativa del Campus de Excelencia Internacional (CEI) HIDRANATURA, sobre Gestión Eficiente de Recursos Hidronaturales. HIDRANATURA, tiene la vocación de situar a la Universidad de Extremadura entre las mejores universidades de Europa en el plazo de cinco años. Trabajos como este contribuyen a la consolidación de una investigación científica excelente y multidisciplinar en el ámbito del agua y crea alianzas estratégicas para conseguir la excelencia y relevancia internacional.

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