Enfoques y Reflexiones del Observatorio de Agua de la Fundación Botín en el Día Mundial del Agua 2012

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Garantizar la seguridad alimentaria representa uno de los desafíos más importantes del siglo XXI, de la misma manera que gestionar el agua necesaria para producir todos estos alimentos dado que la agricultura es el sector de actividad económico que más recursos consume en términos de agua y tierra. En España y en la mayor parte del mundo cerca del 70% de los recursos hídricos que se extraen cada año de ríos y acuíferos se destinan a la producción agrícola.

El Observatorio de Agua de la Fundación Botín comenzó en el año pasado un proyecto sobre “Seguridad Hídrica y Alimentaria en España y Latinoamérica”, junto con socios en Chile, Brasil, Argentina, Perú, Méjico y Costa Rica. Este proyecto está previsto que finalice a finales de 2012 y pretende dar una visión innovadora sobre los retos que tiene España y América Latina para garantizar un uso más eficiente y sostenible de los recursos hídricos, y que al mismo tiempo permita al sector agrícola producir alimentos suficientes para fomentar una alimentación equilibrada.

Las líneas de investigación sobre las que se apoya el trabajo del Observatorio se basan en puntos que pueden conseguir un cambio de rumbo las inercias de la toma de decisiones en agua y alimentación al aportar nuevos datos y enfoques. El primer informe de dicho proyecto se presentó en el Foro de Agua de Marsella en un evento paralelo, y se publicara este verano como libro con la editorial Taylor and Francis, con el título: Water, Agriculture and Environent in Spain: can we square the circle?.

El foco del día del Agua de este año está centrado en el nexo entre agua y alimentos, y el motivo en gran medida responde a la urgente necesidad de abordar dos problemas fundamentales y estrechamente relacionados: cómo satisfacer las necesidades alimentarias de la población actual y sobre todo futura teniendo en cuenta la desequilibrada situación actual que vivimos donde casi un 1 billón de personas en el mundo sufren hambre y donde al mismo tiempo 1/3 de los alimentos que se producen globalmente y se consumen en países desarrollados se desperdician. Al mismo tiempo cómo garantizar la disponibilidad de agua necesaria para aumentar la producción de alimentos en aquellas regiones donde hace falta, sin que esto sea a costa de un mayor deterioro de los recursos hídricos, y qué opciones hay disponibles para optimizar el uso del agua.

La crisis alimentaria evidenció la vulnerabilidad a la escasez de alimentos y el hambre de muchos países en todo el mundo y la necesidad de potenciar la seguridad alimentaria mundial como una prioridad alta en la agenda internacional. En los países pobres los efectos de esta subida de los precios de los alimentos básicos puso en riesgo el propio acceso a alimentos básicos, agravando el problema del hambre. En los países desarrollados la subida de precios no comprometió el acceso, pero sí tuvo un impacto en el índice medio de precios para el consumidor que en España aumentó del 3% al 7%. Esta diversidad de consecuencias en los cambios de precios y la volatilidad, apoya la idea de que los retos para aumentar la seguridad alimentaria en todo el mundo van a variar dependiendo del contexto socio-político de los países.

El Observatorio de Agua está desarrollando una serie de líneas de investigación que ayudan a profundizar el conocimiento sobre agua y alimentación pero sobre todo, apoyar la toma de decisiones.

La primera línea de análisis se refiere a un enfoque mas detallado del comercio de agua virtual, la sed del campo la puede saciar el “agua virtual”. El agua virtual es un concepto acuñado por el geógrafo Anthony J. Allan que impartió un coloquio sobre Intensificación sostenible en la agricultura, en el Observatorio de agua junto con la Real academia de Ciencias (ver podcast). El concepto de agua virtual explica cómo el comercio mundial de algunos alimentos y productos agrícolas permite trasladar a lo largo del planeta grandes cantidades de agua. El agua virtual es el agua necesaria para producir un producto, desde la obtención de las materias primas hasta que es consumido.

El comercio desde países con abundantes recursos hídricos a países áridos puede suponer un ahorro en términos absolutos de agua, dado que gracias a las importaciones sus escasos recursos pueden asignarse a otros usos. Un ejemplo sirve para ilustrar el concepto; 1 Tm de trigo exige un consumo de agua de manera que cuando España importa una tonelada de trigo de Gran Bretaña, está importando de manera virtual un millón de litros de agua. Esta tonelada de trigo descargada en un puerto español puede tener un coste de 220 euros, que resultan del precio de compra y el transporte (unos 15 €/tn).

En el contexto del agua virtual y la sequia, el comercio agrario es un mecanismo eficaz, potente y silencioso para combatir los efectos económicos de la sequía. El comercio agrario, y las importaciones, son el vehículo mediante el cual España puede seguir exportando productos agrarios de alto valor añadido, en los que es más competitiva, mientras que a su vez puede suplir las bajadas de producción con importaciones y reasignar el agua escasa a los usos social y económicamente más rentables.

Una segunda línea de análisis del Observatorio de Agua de la Fundación Botín se refiere a la necesidad de avanzar hacia una gestión más integrada a escala de cuenca, que por definición requiere considerar conjuntamente el agua azul y su componente más invisible “el agua verde” (es decir reconocer y gestionar conjuntamente agua y territorio), y que por defecto a día de hoy sólo se centra en gestionar el agua azul de ríos y acuíferos. Recientemente el Observatorio ha publicado un estudio en el que se articula este nexo entre agua, usos y territorio en la Cuenca del Guadalquivir en el cual se recalca esta visión y se ofrecen nuevos datos relevantes para reducir la presión sobre los recursos hídricos sin mermar la estabilidad socio-económica de la cuenca.

Figura: La Huella Hidrica de la Cuenca del Guadalquivir
(Fuente; G. Salmoral, G.; A. Dumont; M.M. Aldaya; R. Rodríguez-Casado; A. Garrido; M.R. Llamas (2011). Análisis de la huella hídrica extendida de la cuenca del Guadalquivir. Fundación Botín. 87 págs.)

 

Una tercera línea de análisis se refiere a la revolución silenciosa de las aguas subterráneas. El agua subterránea representa el recurso más grande de agua dulce, en términos de volumen de este planeta, pero al igual que el agua verde sigue permaneciendo en gran medida “fuera de la vista y de la mente” para la mayoría de personas, entre ellas muchos responsables de planificación de recursos hídricos. Sin embargo, en el último medio siglo, el uso de las aguas subterráneas ha aumentado diez veces, de 100 km3/año a más de 1.000 km3/año. Este espectacular incremento ha sido en general llevado a cabo por millones de agricultores, y con poca o ninguna planificación y el control de las autoridades, donde la magnitud de esta revolución silenciosa se está convirtiendo en una pieza clave de la seguridad alimentaria mundial, gracias a las nuevas tecnologías.

El mayor uso de las aguas subterráneas ha producido grandes beneficios económicos y sociales y es la base de la seguridad alimentaria de países como India y China. Es probable que se mantenga también en el ojo de la tormenta en relación con la seguridad de agua y alimentos en todo el mundo. El Observatorio de Agua colabora con un proyecto lanzado por el Global Environmental Facility sobre Gobernanza de aguas subterráneas y está analizando tanto los aspectos metrificables del agua subterránea en España junto con el IGME. A su vez en su línea de análisis sobre los valores intangibles del agua considera los aspectos sociales, institucionales y humanos (los intangibles) que van a definir las reglas del juego del uso intensivo de las aguas subterráneas junto con las comunidades de usuarios de aguas subterráneas.

Como conclusión el Observatorio resalta el papel fundamental de la ética en la globalización de agua y alimentación que deben sustentar las decisiones que se analiza en un numero especial publicado de la Revista Water Policy con ocasión del Foro Mundial del Agua de Marsella recién finalizado (en el nexo agua/alimentación), donde probablemente el reto mas fundamental se refiere a la regulación mundial de comercio de alimentos.

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