Mesa de la Ría tilda de "chapuza" el informe de Fertiberia sobre las balsas de fosfoyesos

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El portavoz de la Mesa de la Ría, Rafael Gavilán, ha calificado este miércoles de "chapuza" el proyecto de la empresa Adarman, encargado por Fertiberia, sobre la restauración de las balsas de fosfoyesos, en Huelva, al tiempo que ha rechazado que en la zona se lleve a cabo la cubrición de los vertidos, de manera que la organización hará "todo lo posible" para que se produzca la regeneración de la marisma.

En rueda de prensa, Gavilán ha expresado su malestar por "el retraso injustificado" de un mes y medio en la entrega del proyecto por parte de la Junta de Andalucía, lo que evidencia "el ocultismo con el que están actuando todas las administraciones implicadas en esta problemática".

A juicio del colectivo, el informe que Fertiberia ha encargado a la empresa Ardaman admite todas las calificaciones "menos la de proyecto", ya que se trataría en todo caso de "un informe básico previo y de ninguna manera podría servir para que la Junta de Andalucía autorizara a su puesta en marcha", pues "carece de los documentos exigibles a cualquier proyecto técnico", como son la evaluación de los riesgos e impactos futuros, valoración detallada o pliegos de condiciones.

Del mismo modo, Gavilán ha criticado que este informe pretenda justificar que el vaciado de las aguas ácidas a la ría de Huelva realizado por Fertiberia "se debe a la evaporación de la misma".

Tras lamentar que el documento presentado por Fertiberia "no contempla la regeneración de la marisma, ni devolver la situación a su estado original", ha indicado que "únicamente plantea enterrar los fosfoyesos y remezclar los elementos más contaminantes, trasladando con ello el grave problema medioambiental y de la salud a las generaciones futuras".

Igualmente, desde la Mesa de la Ría han insistido en que el trabajo de Adarman "no es un proyecto", sino más concretamente un estudio geotécnico acompañado de "una escueta" referencia a los pasos a dar para convertir las zonas 2 y 3 en una instalación captadora de aguas de lluvia y evaporadora de aguas.

"Mezcla de residuos"

Según ha remarcado, para tal cometido, plantea "enterrar todos residuos depositados en la marisma, llegando incluso a remezclar y extender los fosfoyesos negros señalados en el Informe Tragsatec como de mayor radiactivad".

Del mismo modo, otro miembro de la Mesa de la Ría Juan Manuel Buendía ha señalado que el citado documento justifica que "la duración de los trabajos en las áreas de fosfoyesos negros con equipos pesados no implicará más de 2.000 horas de exposición por hombre", de manera que, aunque sin citarlo, "se refiere a exposición radiactiva".

Se ha mostrado convencido de que el estudio pretende "enterrar los fosfoyesos y convertir las 720 hectáreas de las zonas 2 y 3 en una inmensa instalación recogedora de aguas de lluvias y evaporadora de aguas manteniendo las balsas ya existentes, con previsión y riesgos de vertidos al río Tinto".

Desde la Mesa de la Ría han apuntado que todo ello responde al interés de la empresa por "minimizar los costes", al tiempo que han recordado que el documento "excluye y olvida las zonas 1 y 4 que completan las 1.200 hectáreas donde Fertiberia también vertió fosfoyesos y autorizó vertidos ilegales sobre ellos a terceros", contraviniendo con ello la concesión administrativa inicial y única, que se refiere exclusivamente a la deposición de fosfoyesos con una altura máxima de 2,5 metros, debiendo ser el último medio metro -hasta los tres de altura sobre la marisma permitidos- de tierra.

Riesgos futuros

 De este modo, han lamentado que el proyecto "no contempla los riesgos futuros" que ocasionaría el mantenimiento de los residuos en una zona de marismas, ya sea ante escenarios de subidas de nivel del mar, de riesgos de avenidas fluviales, o marítimas por tsunamis y terremotos o problemas futuros de disolución de fosfoyesos.

La Mesa de la Ría considera que la experiencia de esta empresa en la clausura de anteriores balsas de fosfoyesos no es extrapolable al caso de Huelva, pues aquí, a diferencia de otros lugares del mundo, el vertido se encuentra en un vertedero "descontrolado sin previa impermeabilización y en una marisma protegida por la legislación vigente".

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