Entrevista a Pablo Valenzuela: "El agua infiltrada por los sumideros causados por las obras de Pajares en el arroyo de Alcedo supone el 35% de su caudal"

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Sobre la Entidad

Águeda García de Durango
Responsable de Contenidos y Comunidad en iAgua.
  • Arroyo de Alcedo.

Pablo Valenzuela Mendizábal es Licenciado en Geología por la Universidad de Oviedo y Premio Fin de Carrera (2011) al mejor expediente de su promoción. Ha obtenido el título del Master en Recursos Geológicos e Ingeniería Geológica de la Universidad de Oviedo, con la defensa del Trabajo fin de Master titulado “Caracterización geomorfológica e hidrogeológica del valle de Alcedo (Cordillera Cantábrica-León)”. Dicha investigación ha sido presentada en diversos congresos nacionales e internacionales, entre ellos en la 8th IAG International Conference on Geomorphology (París, 2013).

Cabe mencionar que este estudio revela que el arroyo del Alcedo, en la Reserva de la Biosfera Alto Bernesga, vierte parte de su caudal directamente a los macrotúneles de la variante de Pajares. El curso de agua encuentra a su paso una serie de socavones y dolinas por los que pierde más de 300.000 m3 al año. Por ello es motivo de esta entrevista.

Además, Pablo Valenzuela ha realizado una estancia en prácticas en el Instituto Geológico y Minero de España (IGME). Actualmente, está realizando el doctorado en el Departamento de Geología de la Universidad de Oviedo bajo la dirección de la doctoras Dña. María José Domínguez Cuesta y Dña. Montserrat Jiménez Sánchez.

Pregunta - ¿Cómo surgió la idea de investigar la problemática del arroyo de Alcedo?

Lo 1º fue profundizar en la evolución geomorfológica del área en superficie y el volumen de caudal que se pierde por infiltración desde el inicio de las obras

Respuesta - La idea surgió a sugerencia de mis tutoras del Trabajo fin de Master: María José Domínguez (Universidad de Oviedo) y Mónica Meléndez (IGME), quienes conocían el problema y habían hecho un seguimiento de los aspectos geomorfológicos del mismo con anterioridad. Sin embargo, no se había llevado a cabo ni publicado ningún estudio detallado relativo a la problemática del arroyo de Alcedo, que nos pareció de gran interés, tanto por sus implicaciones en las obras como por el impacto hidrológico y ecológico que supone. El hecho de que dicho impacto se produjese en la provincia de León, de la que somos oriundos tanto María José Domínguez como yo, nos animó centrarnos en esta zona para realizar la Tesis de Master.

P. - ¿Cuáles han sido los pasos a seguir en esta investigación?

R. - Ante un problema tan complejo como el del Arroyo de Alcedo, lo primero que nos planteamos fue profundizar en el conocimiento de dos aspectos: la evolución geomorfológica del área en superficie (aparición de socavones, colapsos, zonas de subsidencia y sumideros) y la estimación del volumen de caudal que el arroyo pierde por infiltración desde el inicio de las obras. El primer paso consistió en reconstruir la “historia” de la aparición de los socavones en el valle, para lo cual, en una primera fase de trabajo, recurrimos a los datos publicados por ADIF. Además, comenzamos a realizar un seguimiento in situ del problema, mediante mediciones periódicas, fotografía, aforos y diversos trabajos cartográficos con el fin de obtener datos que reflejasen la evolución del proceso. En paralelo, se realizó una estimación de los caudales del arroyo de Alcedo durante 31 años (1970-2000). La utilización de un Sistema de Información Geográfica permitió crear modelos para determinar qué parte de las precipitaciones caídas sobre la cuenca pasan a formar parte de la escorrentía superficial, teniendo en cuenta para ello el coeficiente de escorrentía de los diferentes tipos de terreno. En dichos modelos se integraron tanto los datos de precipitaciones, obtenidos de las estaciones de la AEMET, como las características de la cuenca: litología, formaciones superficiales, vegetación y pendiente. Eso nos permitió conocer la situación hidrológica previa a las obras y compararla con el régimen de caudales actual.

P. - ¿Cuáles son las principales conclusiones del estudio?

Las labores de perforación han generado una bajada del nivel freático en el acuífero kárstico existente en la zona

R. - Las labores de perforación han generado una bajada del nivel freático en el acuífero kárstico existente en la zona, dando lugar a una alteración del régimen hidrológico natural que se ha reflejado en superficie. Por ello, la aparición de dolinas de colapso (socavones), sumideros y zonas de subsidencia parece guardar relación con la construcción de los Túneles de Pajares bajo el valle. Los socavones han seguido formándose y creciendo durante el año de investigación, y se prevé que lo sigan haciendo en el futuro. Por otro lado, se ha estimado que el volumen medio de agua que se infiltra a través de los sumideros aparecidos en el arroyo de Alcedo es aproximadamente de 300.000 m3/año. Eso supone que el caudal aportado por la cuenca de Alcedo a la cuenca del Río Bernesga de la zona se ha reducido en un 35%.

P. - ¿Cuáles son las consecuencias de la pérdida de agua para el arroyo? ¿Y de la bajada del nivel freático? ¿Cree que los socavones podrían ir a más?

R. - La pérdida del caudal del arroyo constituye fundamentalmente un impacto ecológico, teniendo en cuenta que el valle de Alcedo está incluido en la Reserva de la Biosfera “Alto Bernesga”. El problema de la bajada del nivel freático, en cambio, excede el caso particular del valle de Alcedo. Cabe señalar que los recursos hídricos de los 20 sistemas acuíferos atravesados por los túneles son utilizados para usos ganaderos y de abastecimiento de los núcleos de población del área; por ello, el abatimiento general del nivel freático, que ha secado fuentes y captaciones, ha generado diversos problemas de abastecimiento y trasvase de agua hacia Asturias a través de los túneles. Finalmente, en lo que respecta a los socavones del valle de Alcedo, hemos constatado que siguen creciendo, sobre todo en los momentos en los que el arroyo lleva mayor caudal. Es importante que dicha evolución sea tenida en cuenta a la hora de tomar nuevas medidas que intenten paliar el problema.

P. - ¿Qué consecuencias tendría para la utilización de los túneles? ¿Podría llegar a haber peligro de derrumbe?

R. - Aunque nuestra investigación no se ha centrado en aspectos geotécnicos, la filtración de agua en las obras subterráneas siempre constituye un problema que en ningún caso debe ser ignorado. En todo caso, deben ser los técnicos experimentados en este tipo de afecciones los que valoren el peligro y busquen la mejor solución.

Los socavones han seguido formándose y creciendo durante el año de investigación, y se prevé que lo sigan haciendo en el futuro

P. - ¿Cuáles serían las posibles soluciones para poner remedio a este problema?

R. - Con respecto al valle de Alcedo, se podrían tomar medidas orientadas a recuperar el caudal ecológico del arroyo. La zona afectada por el fenómeno de las dolinas de colapso, que corresponde a un afloramiento de calizas karstificadas, es relativamente pequeña, lo que permitiría abordar algún tipo de actuación; no obstante, la complejidad y continua evolución del fenómeno haría necesario realizar un estudio más amplio y extenso para evaluar las diferentes posibilidades.

P. - ¿Cree que la administración le da la suficiente importancia al problema, o que está haciendo algo para solucionarlo?

R. - Dejando aparte los aspectos e intereses políticos, la Administración debe ser objetiva y tomar conciencia de los problemas reales que plantea la construcción de estos túneles. Partiendo de esa base, se debe asumir hasta qué punto esos problemas son reversibles y priorizar de forma responsable sobre qué impactos merece la pena actuar. 

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