El 44% de las enfermedades diarreicas y el 25% de respiratorias podría evitarse con un correcto lavado de manos

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Realizar un correcto lavado de manos con agua y jabón evita cerca del 44 por ciento de las muertes causadas por enfermedades diarreicas y el 25 por ciento de las infecciones respiratorias agudas que suponen la mayor causa de muerte de los menores de cinco años a nivel mundial según el Global Public-OPrivate Partnership for Handwashing with Soap (PPHW).

Por ello, desde el año 2008 y bajo los auspicios de Naciones Unidas, el 15 de octubre se celebra en todo el mundo el Día Mundial del Lavado de Manos con agua y jabón a pesar de que hasta el momento en España ha pasado desapercibido.

En España también es necesario recordar que este hábito

Conscientes de que en España también es necesario recordar que este hábito es fundamental para la higiene y la salud, entidades como Alianza Aire, Fundación LovexAir y Fundación Roger Torné junto con AbbVie, Agbar, DKV y Edelman han decidido trabajar juntas para promover este día en España y que el lavado de manos sirva para sensibilizar sobre esta práctica, promoviéndola en el ámbito familiar, escolar y en el conjunto de la sociedad.

Sin embargo, a menudo se piensa que el lavado de manos con agua y jabón es un hábito que se realiza adecuadamente y con la debida frecuencia en los países desarrollados. Este planteamiento puede influir en que se minimice su importancia o se considere que deba ser promovido solo en países con pobres condiciones sanitarias o donde hay carencias en materia de infraestructuras como el acceso al agua, al propio jabón, etc.

Consejos para el lavado de manos

El lavado de manos con agua y jabón es una práctica clave para evitar, entre otras, algunas afecciones respiratorias como la gripe y la bronquiolitis, así como un hábito básico de higiene.

Por ello, los expertos aseguran que las manos deben lavarse con agua y jabón al preparar alimentos o manipularlos, después de tocar tierra o animales, de utilizar el inodoro o al cambiar pañales, antes de tocar a bebés o si se está en contacto con ancianos o enfermos, tras estornudar o toser.

También es aconsejable hacer un buen lavado de manos al llegar a casa y tras viajar en transporte público o después de estar en espacios cerrados y con mucha gente donde estamos más expuestos a los virus de dichas infecciones respiratorias y de otras.

El lavado de manos correcto puede hacerse con agua fría, caliente o templada, pero debe incluir siempre la utilización de jabón o de solución jabonosa y el frotado de ambos lados de las manos, de dedos y debajo de las uñas durante al menos 20 segundos, procediendo luego al aclarado completo que arrastre toda la suciedad.

Por último, el secado en el ámbito doméstico puede realizarse con toalla de tela siempre que se cambien con suficiente frecuencia en función del uso y de las personas que las utilicen. Cuando hay enfermos es recomendable que las toallas de manos sean individuales, así como para los menores o ancianos. En el ámbito público el secado de manos debe hacerse por sistema de ventilación o toalla desechable de papel.

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