Millones de personas enferman por la falta de acceso a agua potable y saneamiento

0
198
  • Millones personas enferman falta acceso agua potable y saneamiento
198

Actualmente, millones de personas no tienen acceso a instalaciones sanitarias básicas ni a agua de calidad y no desarrollan prácticas de higiene, lo que origina diversas enfermedades transmitidas por el agua, como la diarrea aguda, la neumonía, la disentería, la presencia de parásitos intestinales y el cólera. En consecuencia, cada año millones de personas, la mayoría de ellos niños, mueren por enfermedades de origen hídrico. Primero se debilita el sistema inmunitario, lo que impide retener los nutrientes y conduce a situaciones de desnutrición.

El agua insalubre y las malas condiciones higienicosanitarias están en el origen de los más importantes problemas de salud. Quienes no se lavan las manos con agua y jabón, tienen un riesgo tres veces superior de contraer parásitos u otras afecciones a quienes sí lo hacen, y el 80% de las enfermedades en países en desarrollo están provocadas a un acceso poco seguro al agua y por un saneamiento inadecuado. Un agua segura, higiene y saneamiento adecuado, podría evitar 842.000 muertes al año.

Solo la diarrea, una de las cinco principales causas de mortalidad en niños menores de 5 años, mata a cerca de 750.000 niños menores de cinco años cada año, más de 1.600 niños al día. El 60% de las muertes por diarrea podrían evitarse, ya que son causadas por el acceso indebido a agua, a alimentos contaminados, a la falta de saneamiento y a malas prácticas de higiene.

El agua insalubre y las malas condiciones higienicosanitarias están en el origen de los más importantes problemas de salud

Así, muchos niños y niñas no tienen más opción que beber de fuentes de agua insalubre y cuando el agua potable es accesible, lo es en muy pequeñas cantidades, limitando las posibilidades de prácticas higiénicas. A su vez, el tiempo que se invierte en ir a por agua o padeciendo una enfermedad relacionada con el agua limita las oportunidades para recibir una educación.

Todo ello conlleva un deterioro de la salud, el bienestar y la situación económica de la población. En este contexto, aproximadamente un 50% de la desnutrición materno-infantil se debe a problemas de salud como la diarrea y las infecciones intestinales provocadas por una baja calidad del agua y un ambiente no saneado.

Agua, saneamiento e higiene contra la desnutrición

"Dos tercios de los niños a cuidado de 'Acción Contra el Hambre' en los centros nutricionales sufren enfermedades transmitidas por el agua", señala Pablo Alcalde, responsable de agua, saneamiento e higiene de esta organización. "Ante esta situación, desde nuestra organización hemos desarrollado la estrategia Wash-in-Nut, que busca la integración sistemática de un paquete mínimo de agua, saneamiento e higiene en los programas de tratamiento de la desnutrición, ya que este tipo de intervenciones están demostrando ser una pieza clave para reducir el riesgo de desnutrición infantil, especialmente durante los primeros 1.000 días del recién nacido."

La construcción de letrinas y baños para evitar la contaminación del ambiente, la promoción de prácticas de higiene como lavarse las manos o de espacio libres de heces para el ocio y la alimentación de la infancia, han demostrado ser intervenciones eficaces frente a la prevención de enfermedades e infecciones de origen hídrico que afectan a la absorción de nutrientes.

Costes y beneficios económicos de las intervenciones de agua, saneamiento e higiene

Los beneficios de las intervenciones de agua no son sólo nutricionales y de salud. La mayor cobertura y la mejora del acceso al agua y al saneamiento revierten en beneficios económicos. Así, según la Organización Mundial de la Salud, por cada dólar invertido en saneamiento se recuperan cinco y se obtiene el doble por cada dólar invertido en mejorar el acceso al agua.

Anesvad, el agua, la higiene y el saneamiento

En Onwi, una de las 113 comunidades del Distrito ghanés de Upper Denkyra East, en el que Anesvad trabaja, el único pozo que había, quedó inutilizado hace tres años. Desde entonces, los 850 habitantes de esta comunidad eminentemente rural que conecta con la capital a través de una pista de tierra roja que se hace intransitable en época de lluvias, se abastece del agua que circula por un pequeño riachuelo, para beber, lavarse o cocinar.

Como consecuencia de esta carencia de agua potable, solo en 2015 se dieron 253 diarreas agudas, 96 infecciones por hongos y muchas otras afecciones cutáneas, afectando principalmente a niños/as menores de cinco años y provocando la muerte de uno de ellos, a causa de una diarrea severa. Onwi no tiene colegio, ni centro de centro de salud. No dispone tampoco de corriente eléctrica. Representa a muchas comunidades o zonas rurales del mundo en la que a pesar de los progresos globales, los avances en materia de agua y saneamiento, aún no han llegado, marcando esta diferencia, una fatal discriminación.

Comentarios