Los detractores de la mina de Corcoesto denuncian la "falta de rigor" de EdgeWater y alertan de los riesgos para la salud

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  • Para defender esta acusación, uno de los portavoces de esta plataforma, Braulio Amaro, se ha amparado en un informe elaborado por cuatro expertos de las universidades de Santiago y Vigo, en el que se realiza una revisión crítica sobre "la potencial movilización de arsénico en los materiales geológicos y residuos mineros de Corcoesto".

(EuropaPress) La 'Plataforma pola Defensa de Corcoesto', una de las asociaciones en contra de la apertura de la mina en este mismo lugar, ha denunciado este jueves la "falta de rigor" en el método que la empresa canadiense Edgewater Exploration, de la que es filial Mineira de Corcoesto S.L., empleó para medir cuáles serían los niveles de arsénico en el proyecto de mina de Corcoesto.

Para defender esta acusación, uno de los portavoces de esta plataforma, Braulio Amaro, se ha amparado en un informe elaborado por cuatro expertos de las universidades de Santiago y Vigo, en el que se realiza una revisión crítica sobre "la potencial movilización de arsénico en los materiales geológicos y residuos mineros de Corcoesto".

También presente en la rueda de prensa, el presidente de la Sociedade Galega de Historia Natural e investigador científico del CSIC, Serafín González Prieto, ha sido el encargado de dar a conocer y explicar las conclusiones extraídas de este informe.

De esta forma, González Prieto ha señalado que "el agua" y "el polvo", que afectaría a los trabajadores de la mina y a los habitantes de los alrededores, se encuentran entre "las vías de entrada más habituales" por las que el arsénico entra en el organismo humano.

Presencia natural de arsénico

Con respecto a la presencia de arsénico en la mina de Corcoesto, González Prieto ha señalado que existe una "presencia natural" y que, "en condiciones naturales", el arsénico es "relativamente poco móvil" y, por tanto, "menos peligroso" y "soluble". El problema, ha explicado, comienza con "los movimientos de tierra" y con "la minería".

En caso de autorizarse el proyecto, González Prieto ha explicado que todas las rocas que contienen oro "se van a moler", con el correspondiente arsénico que contienen (hasta 400 gramos por tonelada). Así, dependiendo de "lo molido que esté el material", de "la cantidad de agua con la que se mezcle" y de la "cantidad de fósforo que ésta contenga"; el arsénico puede ser "más o menos soluble" y, de esta forma, "más o menos peligroso".

Para conocer las consecuencias de la solubilidad del arsénico, González Prieto ha indicado que "normalmente" se emplean unos "protocolos en el laboratorio" para simular lo que sucedería con su "solubilidad". Así, se mezclan las rocas con agua o con algún otro tipo de extractante y se mira la cantidad de arsénico que se puede sacar y, en base a la cantidad que se obtiene, se intenta estimar cual sería la solubilidad de las rocas una vez que se ponga en explotación la mina.

Método insuficiente

De esta manera, González Prieto ha explicado que el método que utilizó Edgewater Exploration para medir cuáles serían los niveles de arsénico al reabrir la mina no es "suficiente" ni "adecuado" ya que "no es un método de referencia en la Unión Europea", el tiempo de extracción es "demasiado corto" y la cantidad de extractante es "muy pequeña".

También ha incidido en los riesgos que la mina tendría para la salud de las personas y ha explicado que el informe recomienda una evaluación epidemiológica de los vecinos que consumieron agua con alto contenido en arsénico.

Puestos de trabajo

Por su parte, la responsable de Verdegaia, Nela Abella, ha incidido en que el argumento de la creación de puestos de trabajo que esgrime la empresa es "fácilmente desmontable" ya que "ellos hablan de los puestos de trabajo que se crean pero en ningún momento mencionan los puestos de trabajo que se destruyen", como los trabajos que se realizan en la ría.

Para finalizar, Braulio Amaro ha denunciado que el problema del paro en Cabana, Ponteceso y Coristanco no se va a solucionar "en ningún caso" ya que "el nivel técnico" que se requiere para trabajar en la mina es "muy alto", quedando reducidos los puestos para los trabajadores con menor formación.

Demandas de la USO

Con respecto a esto, un portavoz de la Unión Sindical Obrera (USO), que sí apoya la mina de Corcoesto, ha explicado que la agricultura ecológica y el turismo rural por los que abogan los colectivos en contra de la mina "dan para lo que dan" y recuerda los "más de 1.400 puestos de trabajo directos e indirectos" que ofrecería la mina.

En declaraciones a Europa Press, ha puesto como ejemplo la mina de Belmonte (Asturias) que, según ha señalado, ha estado "12 años en explotación a cielo abierto" y no ha dado "nunca ha dado ningún tipo de problema" y cuenta "con la aceptación" de trabajadores y vecinos.

También ha indicado que el compromiso de la empresa con los vecinos de la zona es que "un 80 por ciento de los empleos" sean para estos vecinos y que sea la empresa "la encargada de formar a estos vecinos para que puedan trabajar en la mina".

En esta misma línea ha apuntado que "si tienen que venir un astillero o un químico" no se contratará a un vecino, pero ha recalcado que "hay muchos puestos de trabajo que pueden desempeñar".

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