Es necesaria una reforma legal para que prevalezca la seguridad sobre el medio ambiente en las riadas, según de Pedro

0
12
12

Personalidades

El presidente de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), Xavier de Pedro, ha considerado "necesaria" una reforma legal que permita que, ante crecidas extraordinarias como la del río Ebro ocurrida a finales de febrero y principios del mes de marzo, prevalezca la seguridad sobre el medio ambiente, de forma que se puedan emprender actuaciones "que ahora son muy complicadas y que la legislación ambiental no permite con carácter general, salvo de manera muy excepcional".

En declaraciones a los medios de comunicación, De Pedro ha apuntado que se están realizando estudios en las zonas donde se puede mejorar la capacidad de desagüe del río "antes y después de los municipios afectados por las avenidas", pero "hasta que no bajen los caudales en verano, no se podrán realizar estas obras de limpieza".

También se deben acometer las mejoras en las obras de defensa de los municipios, si bien "no las podemos desmontar ahora porque estamos ante un riesgo de avenidas en primavera", por lo que hasta verano no se ejecutarán estos trabajos.

Se están realizando estudios en las zonas donde se puede mejorar la capacidad de desagüe del río

En todo caso, "lo que tenemos que buscar es una solución de futuro" que tenga en cuenta las zonas de peligrosidad e inundación que ya ha detectado la CHE en los mapas de peligrosidad, para que en estos espacios "prevalezca la seguridad sobre el medio ambiente" en caso de avenidas extraordinarias.

Xavier de Pedro ha participado este martes en la Semana del Medio Ambiente de la Universidad de Zaragoza, impartiendo una ponencia en el edificio Paraninfo sobre 'Planificación y gestión de estrategias para el control y minoración de consecuencias de fenómenos extraordinarios'.

En este foro ha dado cuenta del plan de gestión de inundaciones que ha elaborado la CHE y que diseñó, en primer lugar, esos mapas de peligrosidad, para localizar las zonas con "riesgo significativo de inundación".

Un fenómeno inevitable

Después se ha creado un plan de medidas de gestión para prevenir las inundaciones "en la medida de lo posible", con acciones urbanísticas, de ordenación del territorio, de protección, y otras medidas de reparación de daños.

En el plan han colaborado todas las Comunidades autónomas de la Cuenca y "pretende coordinar a todas las administraciones para que un fenómeno inevitable, y que seguramente volverá a suceder, cause los menores daños posibles".

Ha detallado que en este plan se contempla la retirada periódica de sedimentos como una de las acciones que pueden mejorar "a medio plazo" la capacidad de desagüe del Ebro y se incide en la necesidad de que se priorice la seguridad y se compagine la existencia de espacios naturales protegidos con "zonas de gestión económica agrícola y ganadera".

Aprobado a finales de año

El plan de gestión de inundaciones, "el primero que se va a aprobar en la Cuenca del Ebro, estará aprobado a finales de año". Ha terminado ahora el plazo de información pública, se han recibido 17 alegaciones "de distinta índole" que se contestarán en un mes y, después, el documento "se elevará al Ministerio" para su aprobación por el Gobierno.

En todo caso, "eso no quita que debamos seguir trabajando y avanzar en el anteproyecto que tenemos elaborado de retirada periódica de sedimentos en multitud de puntos que hemos detectado en el eje del Ebro".

Ha insistido en que es necesario buscar una reforma "jurídica o legal" para priorizar la seguridad de las personas, al comentar que el eje del Ebro es "un mapa continuo de inundación". Además, "nunca conseguiremos que no haya avenidas ni que no causen daños", pero ha apostado por trabajar para que generen las menores afecciones posibles.

El presidente de la Confederación ha estimado que sería "necesaria, y debe ser permanente", una mesa que reúna a las administraciones, afectados y colectivos ecologistas, dado que "hay contacto entre los distintos sectores, pero no está formalmente constituida".

En este sentido, ha observado que la CHE "conoce perfectamente" las pretensiones de los ayuntamientos afectados por las inundaciones, "que es la limpieza de los ríos, y sabemos que los sectores medioambientalistas se opone al dragado".

"El principal punto de encuentro debe ser que prevalezca la seguridad de las personas" y plantear en el futuro una regulación que "concilie" estos intereses, ha recalcado, para estimar que los mapas de peligrosidad son una herramienta que "hay que tener en cuenta" en los planes urbanísticos y en la ordenación del territorio".

Comentarios