Vigilar las aguas estancadas, una medida para controlar el mosquito que transmite el Zika

0
119
  • Vigilar aguas estancadas, medida controlar mosquito que transmite Zika
    Wikipedia/ Cc
119

Los mosquitos y sus lugares de cría suponen uno de los mas importantes factores de riesgo para la proliferación de la infección por el virus de Zika, y, por tanto, según explica el investigador y profesor de Parasitología y Enfermedades Parasitarias de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Zaragoza, Javier Lucientes, de su control y eliminación dependerá que se reduzcan el número de infecciones.

El motivo de la rápida expansión es la presencia de dos mosquitos el 'Aedes albopictus', conocido como mosquito tigre, y 'Aedes aegypti', "están muy vinculados a las actividad humana, ya que viven y crían con nosotros; les facilitamos el hábitat, por lo que con su capacidad de dispersión es muy grande".

Están muy vinculados a las actividad humana, ya que viven y crían con nosotros

Esto no es nuevo, se ha visto antes con el dengue, la malaria, la fiebre amarilla o, más recientemente, el chikungunya. "Su capacidad de dispersión es muy grande por estos mosquitos", advierte, de hecho se sabe que "es cuando hay un vector importante y en cantidades elevadas, como puede ser el mosquito tigre y el aegypti, cuando lógicamente se va a diseminar muy rápidamente".

A ello hay que añadir que se trata de un virus nuevo para esa población donde "no existe un recuerdo inmunológico y la población no tiene anticuerpos". Esto se ha visto con el virus del Nilo Occidental, un virus que se propagó por todo el territorio continental de los Estados Unidos originando un gran número de muertes y que, sin embargo, en Europa afecta a la población pese a circular el mismo virus.

Por tanto, para su rápida extensión tiene mucho que ver que exista un gran número de mosquitos. Como ejemplo, recuerda lo ocurrido con la fiebre amarilla que en últimos siglos (XVII a XIX) cuando registraron brotes de fiebre amarilla en América del Norte (Nueva York, Filadelfia, Charleston, Nueva Orleans, etc) y Europa (Irlanda, Inglaterra, Francia, Italia, España y Portugal), hasta la llegada de la vacuna.

Cuando se inventó la vacuna, la enfermedad dejó de transmitirse y no tenía sentido el control del vector

Antes de la vacuna, para controlar al vector- los mosquitos Aedes y Haemogogus-, la Organización Panamericana de la Salud, que depende de la Organización Mundial de la Salud (OMS), puso como estrategia principal la reducción del vector mediante la fumigación.

"Estas campañas de control del vector en la ciudades consiguió reducir la enfermedad a niveles mínimos. Cuando se inventó la vacuna, la enfermedad dejó de transmitirse y no tenía sentido el control del vector. En los años 70 se había conseguido controlar prácticamente e incluso eliminar el 'Aedes aegypti' de la mayor parte de América del Sur, quedaba alguna zona residual en el Caribe", explica.

Actualmente, "se ha extendido por todo el Caribe hasta el sur de Estados Unidos, ha bajado a Argentina. La dispersión que ha habido en 30 años es increíble, hasta ha colonizado las islas de Madeira en Europa. La expansión cuando se ha dejado de controlar ha sido terrible", advierte.

A esto hay que añadir que en muchas poblaciones latinoamericanas ha habido un éxodo rural a las grandes urbes que ha provocado un crecimiento desordenado de las ciudades, donde no existe buenos sistema de recogidas de aguas, ni de recogidas residuales, etc., lo que fomenta que aumenten los criaderos de estos mosquitos.

Hay que evitar las acumulaciones de agua en el exterior de las viviendas por pequeñas que éstas sean

En su opinión, de cara al futuro, y mientras no exista vacuna, el objetivo debe ser acabar con el mosquito pero eso "será muy difícil". Para ello, a nivel local, hay que evitar las acumulaciones de agua en el exterior de las viviendas por pequeñas que éstas sean (incluso en macetas, botellas, etc.); mantener cubiertos herméticamente los depósitos de agua que sean para uso doméstico; destapar aquellos desagües que tengan riesgo de mantener agua estancada.

Asimismo, es recomendable evitar tener en el exterior de las viviendas cualquier tipo de envase susceptible de llenarse de agua en caso de lluvia; eliminar cualquier tipo de recipiente que no sea de uso habitual y que acumule agua para evitar riesgos innecesarios (platos de macetas, etc.); cambiar con frecuencia el agua de los bebederos de los animales; y mantener limpias las rejillas y canaletas y evitar que éstas acumulen agua.

Comentarios