“Big Data, Internet de las Cosas y la Nube facilitarán el modelo de gestión inteligente del agua”

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Sobre la Entidad

Foro de la Economía del Agua
El Foro de la Economía del Agua es una iniciativa auspiciada por la Universidad de Alcalá (UAH) y tiene por objetivo promover un espacio independiente de reflexión y diálogo sobre el ciclo urbano del agua desde la óptica de su gestión.

Personalidades

Con motivo de la celebración del Foro de la Economía del Agua, una ambiciosa iniciativa que este 24 de noviembre celebra su tercera edición con un panel de ponentes de auténtica excepción, entrevistamos al Dr. Luis Joyanes Aguilar, Presidente de la Fundación de I+D del Software Libre (Fidesol) y Catedrático de Lenguajes y Sistemas Informáticos de la Universidad Pontificia de Salamanca.

Pregunta: Señor Joyanes. En primer lugar, nos gustaría conocer los principales hitos de su exitosa trayectoria profesional.

Respuesta: Si me permite contestaré a su pregunta con hitos personales que creo más me han impactado y dejaré de lado la carrera profesional que está en el curriculum.

En los primeros años de la década de los 80 tuve la suerte de trabajar con un IBM PC XT que la propia IBM donó para investigación en el Centro de Formación de Posgrado donde yo era profesor e investigador (IBM lanzó su PC en 1981 y a España creo recordar comenzó a llegar de modo comercial un par de años después). Esta oportunidad me permitió consolidar mis conocimientos de programación y pasé de los lenguajes de programación que conocía, entonces,  ensamblador y FORTRAN, a conocer en profundidad los lenguajes BASIC y Pascal. Conseguí publicar sendos libros de "Programación en BASIC" y "Programación en Pascal", en la editorial multinacional McGraw-Hill. Este primer hito me abrió no solo muchas puertas en España sino y sobre todo en América Latina. Y, además, tuve la suerte de poder seguir publicando libros de programación, algoritmos –ahora que están tan de moda-, fundamentos de programación, etc.

Mi doctorado en Sociología unido a mi doctorado en Informática, me permitió unir los aspectos tecnológicos con los sociales

En 1997 publiqué también en McGraw-Hill, el libro "Cibersociedad: Retos y oportunidades ante un nuevo mundo digital", desarrollo de mi tesis doctoral en Sociología, con el mismo título que defendí en la Facultad de Sociología de la Universidad Pontificia de Salamanca, en el campus de Madrid. Este hecho me consolidó en mi carrera y paradójicamente, para mí, comencé a ser llamado para conferencias, congresos… tanto aquí en España como en América en temas relacionados con la Cibersociedad –además claro de mi dedicación principal de ingeniería de software y programación. Y ya fue mi decisión –además de seguir con mi carrera académica e investigadora- volcarme en Latinoamérica y  comencé a visitar con más frecuencia, además de México, la mayoría de los países iberoamericanos, desde Guatemala o República Dominicana hasta Colombia, Brasil, etc.

Esta fecha de 1997 fue tal vez una de las que mayor ha calado en mi vida profesional. Yo me apoyé mucho en los trabajos del gurú tecnológico Nicholas Negroponte que el año anterior publicó su libro “El mundo digital” tal vez uno de los libros que más me han impactado, y también de Bill Gates que, curiosamente, su edición en español de su obra, “Camino al futuro” se publicó también por esas fechas en mi misma editorial McGraw-Hill.

Mi doctorado en Sociología unido a mi doctorado en Informática, me permitió unir los aspectos tecnológicos con los sociales y gracias a ello comencé a impartir clases de Gestión del Conocimiento y posteriormente de Sistemas de Información e Inteligencia de Negocios, a la par que comencé a dirigir muchas tesis doctorales que, tuve la suerte, de ser multidisciplinares  y también la suerte de que muchos de mis doctorandos además de españoles y portugueses, eran latinoamericanos.

Mi otra fecha de impacto personal fue entre 2006 y 2007. Yo ya andaba leyendo e impartiendo conceptos de Cloud Computing en mis clases, pero mi apuesta definitiva por la tecnología, fue cuando leyendo  sendos informes especiales publicados en 2008, en BusinesWeek y The Economist que trataban sobre esta naciente tendencia: entendí que este nuevo modelo de computación tendría gran impacto y comencé a introducirlo en mis clases de grado y de postgrado y en mis conferencias y cursos en España y en América. Así terminé con la publicación en este caso en la editorial multinacional mejicana Alfaomega y la editorial española Marcombo, un libro sobre la materia “Computación en la Nube. Impacto del Cloud Computing en las Empresas”, en 2012-13, a los que ha seguido “Big Data. El impacto de los grandes volúmenes de datos” en 2013-14 y  “Sistemas de Información en la empresa” en 2015. Y ahora que espero publicar a primeros de año, sendos libros de “Inteligencia de Negocios” y “Industria 4.0”.

El término Industria 4.0 y la cuarta revolución industrial asociada al mismo fueron acuñados en 2011 y 2012 en Alemania

P.- Usted es un experto en la denominada Cuarta Revolución Industrial. ¿Cuáles son los pilares de esta Industria 4.0?

R.- El término Industria 4.0 y la cuarta revolución industrial asociada al mismo fueron acuñados en 2011 y 2012 en Alemania, por su Gobierno y grandes industrias. En España en julio y posteriormente octubre de 2015 se presentó la Iniciativa Industria Conectada 4.0 por el Ministerio de Industria apoyado por las empresas Banco Santander, Telefónica e Indra -aunque es justo reconocer que hubo iniciativas españolas anteriores, a esas fechas, como es el caso de El País Vasco que se adelantó en nuestro país.

Sin embargo, hay que reconocer, que la resonancia mundial, y también claro en España, se ha producido este año con ocasión de la edición del Foro Económico Mundial 2016 celebrada como siempre en Enero y en la ciudad suiza de Davos, cuyo tema principal fue: “La cuarta revolución industrial” y donde, además, se presentó la obra “The Fourth Industrial Revolution” de su Presidente y Fundador, Klaus Schwab – por cierto, la edición en español ya ha aparecido en librerías con prólogo de Ana Patricia Botín y que ya me la he releído, en esta caso en español- y fue el punto de partida para la eclosión mundial de estas nuevas tendencias tecnológicas.

La industria 4.0 como así aparece en la documentación original de la iniciativa alemana y posteriores estudios, se basa, esencialmente, en la convergencia e integración de las IT (Tecnologías de la Información) y las OT (Tecnologías Operacionales). Esta convergencia se manifiesta en los sistemas ciberfísicos que recopilan y procesan información, toman decisiones inteligentes y realizan tareas en entornos cambiantes.

Los pilares tecnológicos que constituyen la espina dorsal de Industria 4.0 son: Internet de las Cosas,  Big Data –esencialmente analítica de datos- y la impresión 3D (fabricación aditiva) que configuran “la fabricación inteligente”. A estos pilares fundamentales es necesario añadirle como ejes transversales “La nube” (cloud computing, con sus centros de datos, virtualización y aplicaciones) y “Ciberseguridad”.

Sin embargo desde la aparición del término Industria 4.0 allá por los años 2011 y 2012, se han consolidado tecnologías ya existentes pero que están llegando a la sociedad en forma de aplicaciones reales, como es el caso de Inteligencia Artificial, Robótica (tanto a través de robots humanoides, colaborativos “cobots” y asistentes virtuales “bots y chatbots”) y Realidad Virtual y Realidad Aumentada. A estas tecnologías hay que añadir las nuevas tecnologías y dispositivos “wearables” (ponibles) y el impacto de los drones. Los informes originales de Industria 4.0 también contemplaban el impacto de tecnologías ya implantadas como “tecnologías sociales”. y “movilidad”.

La economía colaborativa es una disciplina de la economía digital que irá evolucionando y creciendo en el futuro

Es necesario resaltar que -aunque no figuraban como un pilar de Industria 4.0- a lo largo de 2016 y años futuros, las tecnologías “blockchain” -cadenas de bloques- soporte de las monedas digitales -como es el caso de bitcoin- no solo tendrán impacto en la economía financiera y en la banca, sino que llegarán a muchos otros sectores que potenciarán la fabricación inteligente.

P.- Sectores económicos como el del transporte (Uber), la música (Spotify) o el del turismo (Airbnb) que se han transformado radicalmente en los últimos años. Muchas utilities ven estos cambios como una amenaza a sus modelos de negocio tradicionales. ¿Tienen motivos para preocuparse?

R.- La economía colaborativa y el trabajo colaborativo –a la que entiendo usted se está refiriendo- se refleja en las aplicaciones o empresas citadas, pero como bien conoce son ya innumerables –me vienen a la cabeza la popular BlaBlacar pero sobre todo la startup española “Wallapop”- y, efectivamente, estoy de acuerdo con el hecho de que muchas utilities ven estos cambios como una amenaza.

Yo no creo que existan motivos de preocupación, siempre y cuando -al menos en mi opinión- realicen una transformación digital completa no solo en las organizaciones y empresa, sino y sobre todo en transformación digital de sus empleados.

Este hecho me trae el recuerdo de un fenómeno similar que se comenzó a producir entre la banca y empresas tecnológicas financieras con la aparición de las empresas y aplicaciones “fintech” -al menos es lo que yo he venido leyendo en la prensa especializada de economía y generalista- comenzó con iguales preocupaciones y hoy -y se ha visto a lo largo de 2016 y seguirá en 2017- al menos eso extraigo yo de la lectura de la prensa económica -insisto de nuevo- se están produciendo grandes y productivas colaboraciones. Aprovecho para recordar el impacto de las tecnologías “blockchain” en las que ya están trabajando los grandes bancos españoles y extranjeros, y empresas tecnológicas financieras.

Creo que la economía colaborativa – como seguidor de ella- es una disciplina de la economía digital que irá evolucionando y creciendo en el futuro y, sobre todo, a medida que las tecnologías que estamos considerando vayan llegando a los diferentes sectores de la sociedad. Por esta razón reitero mi opinión de colaboración –y valga la redundancia- entre empresas colaborativas y empresas tradicionales.

La industria 4.0 se basa, esencialmente, en la convergencia e integración de las IT y las OT 

P.- Tendencias como el Cloud Computing, el Big Data, las Redes Sociales o la Internet de las Cosas pueden suponer también grandes oportunidades para los gestores de servicios e infraestructuras. ¿Cuáles destacaría?

R.- Comienzo con “la nube”. Es una infraestructura tecnológica apoyada en los grandes centros de datos soporte de sus proveedores y también en centros de datos privados o corporativos que es recomendable su uso -hoy día y en el futuro-por cualquier tipo de empresa, ya que la nube es un servicio y se paga por su “utilización” o “bajo demanda” al igual que sucede con servicios universales como el agua, la luz o el gas doméstico o industrial. 

La nube proporciona un conjunto innumerable de servicios e infraestructuras como potencia de cómputo, opciones de almacenamiento, redes y bases de datos que se ofertan como utilidades bajo demanda y que se paga solo por lo que se gasta. Otras ventajas económicas de la nube son: “no hay necesidad de inversiones ni amortizaciones de infraestructuras hardware  y software”, “es escalable y se puede aumentar o disminuir la capacidad de almacenamiento o de cómputo, de modo rápido y a medida”, “no hay gasto energético”, “no hay pago de licencias de software”, etc.  Ahora bien sí que es cierta la necesidad de la elección adecuada de la nube en alguno de sus modelos: “pública”, “privada” o “híbrida”.

Big Data. Son innumerables las oportunidades de Big Data, pero desde un punto de vista práctico es la gran ventaja de analizar los “datos” -a disposición de las empresas- procedentes de numerosas fuentes internas o externas, con el objetivo final de convertir esos datos en conocimiento para poder ayudar de un modo eficiente y rentable en la toma de decisiones. Solo quería destacar una tendencia hoy día vital: la experiencia de cliente (CX); gracias a ella se puede conocer mejor al cliente en todas las fases de interacción debido al análisis de los datos del mismo y así poder tomar decisiones adaptadas a sus características especiales y a su perfil de comportamiento. En el sector minorista la mejora de la experiencia de cliente se manifestará en la asistencia personalizada del servicio basado en los historiales, precios de compra, actividad en la web, patrones del programa de fidelización, estilo de vida y en general adaptándose al perfil de comportamiento del cliente, citado anteriormente.

Internet de las cosas es la otra tendencia nuclear en la sociedad actual. El despegue se ha producido evidentemente por la explosión de los objetos inteligentes, gracias a sensores, tecnologías como RFID, NFC, Bluetooth… y el despliegue masivo de redes 4G –y pronto 5G- redes Wifi, etc. pero sobre todo con la integración de Big Data y Internet de las Cosas. La captura de datos en tiempo real con el procesamiento por parte de las herramientas de big data, permiten tomar decisiones para planificación de ciudades inteligentes, transportes y logística inteligentes, etc.

El uso de contadores inteligentes de energía -ya en vigor en la energía eléctrica-  y entiendo que poco a poco en la industria del agua, permitirán ahorros sustanciales en los hogares, en la industria y, en general, en las empresas.

Los pilares tecnológicos de la Industria 4.0 son: Internet de las Cosas, Big Data y la impresión 3D 

El Internet de las cosas, se ha convertido, como ya hemos comentado antes, en la espina dorsal de Industria 4.0 pero es que gracias a los sensores desplegados en aparatos de aire acondicionado, calentadores eléctricos, lavadoras, frigoríficos… o sistemas de iluminación públicos y privados… la información capturada por ellos se podrá  mediante técnicas de big data, tomar decisiones en tiempo real para mejorar los servicios y realizar grandes ahorros económicos y contribuir a la sostenibilidad urbana.

P.- Los más pesimistas sobre el impacto de esta Revolución advierten sobre la pérdida de empleos que traerá aparejada y su impacto en la desigualdad. ¿Cuál es su visión al respecto?

R.- Quisiera, si me lo permite, recordar a mi director de la tesis doctoral en sociología, y uno de los grandes sociólogos españoles, Juan González-Anleo. En aquellos años de los 90, leí mi tesis doctoral de Cibersociedad en 1996, mi director ya me insistía continuamente en  que investigara y tratara a fondo el problema de la desigualdad y que la naciente tecnología de Internet por aquel entonces, podría traer la desigualdad y que él presagiaba en muchos de sus escritos: tecnología versus desigualdad, pero que los tecnólogos debíamos, precisamente, ayudar a eliminar. Esta tendencia o problema, teóricamente sigue existiendo.

Hoy día en países occidentales, yo no aprecio estos efectos negativos sobre la desigualdad por causa de las tecnologías de esta cuarta revolución industrial. En mi pequeño pueblito andaluz de Jaén, varios amigos míos, agricultores, utilizan y manejan sin problemas Whatsapp y navegan por Internet de igual forma. Sin embargo, sí creo, y a medida que aumenta la edad de las personas que efectivamente, se puede producir una brecha social entre generaciones en los sectores más desfavorecidos. Aquí si hace falta un gran apoyo de los gobiernos nacional, regional y local para ayudar a que esta desigualdad y brecha no se produzcan. Si me permite y, a nivel anecdótico, los nietos “millenials” y estudiantes de primaria o bachillerato ayudan a sus abuelos, no a ser “nativos digitales”, claro, pero sí a acercarse a estas nuevas tecnologías móviles y a la conectividad a Internet.

Las tecnologías “blockchain” llegarán a muchos otros sectores que potenciarán la fabricación inteligente

Ahora me centraré en el otro aspecto de su pregunta: La pérdida de empleos que traerá esta nueva revolución industrial. El ya citado Foro de Davos, en enero de 2016, advertía de la gran pérdida de empleos que traería la mencionada revolución… cuantificaba en siete millones los empleos que se perderían, los denominó “empleos de oficina”. Los robots humanoides, colaborativos y los nuevos robots virtuales, entre otros, eliminarán esos empleos. Por suerte el propio Davos, como contrapartida, también anunciaba que se compensarían con la creación de dos millones de nuevos empleos en las mismas áreas  y que afectarían a todo tipo de carreras.

Si me pregunta mi opinión en este último aspecto. Yo soy optimista. Sí que es cierto que desaparecerán empleos, pero las nuevas profesiones y carreras harán que el número de empleos, creo crecerán en mayores porcentajes. Razones que detecto en la prensa y revistas especializadas, las empresas y organizaciones que comiencen o estén en vías de desarrollo de su transformación digital y conversión en empresas digitales, y se preocupen también de la transformación digital de sus empleados, entiendo, que no se verán afectados drásticamente y de modo gradual se podrán realizar adaptaciones para que las pérdidas de empleo sean las menores posibles.

El Foro de Davos, alertaba muy acertadamente de la necesidad de  «una acción urgente de cara a la formación de los trabajadores».

P.- Uno de los conceptos en auge en este comienzo del siglo XXI es el de las Smart Cities, un entorno urbano que utilice la tecnología para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y la sostenibilidad medioambiental. ¿Qué experiencias conoce en este ámbito?

R.- La definición de ciudad inteligente, entiendo que es difícil realizar porque depende de los indicadores que se utilicen al efecto. Sin embargo si quiero citarle diferentes instituciones que están realizando estudios e informes sobre ciudades inteligentes y que puede servirnos de referencia. En España AENOR, tiene un comité de normalización de ciudad inteligente, la ONTSI con Deloitte ha realizado también un informe exhaustivo, la Red Española de Ciudades Inteligentes (RECI) y, naturalmente, la Unión Europea.

El uso de contadores inteligentes permitirán ahorros sustanciales en la industria del agua

En lo que se refiere a ranking de ciudades inteligentes, merece la pena ver el último Índice IESE Cities in Motion (ICIM) 2016 realizado por el IESE y que está reconocido como uno de los más reputados del mundo -estudio descargable-. En este índice, se aprecia que en la edición de este año se encuentran las ciudades de Nueva York, Londres, Paris, San Francisco entre las cuatro primeras y en el caso de ciudades españolas, Barcelona, en el puesto 33, Madrid en el 34, Valencia en el 49 y en puestos más retrasados Málaga, A Coruña, Sevilla, Bilbao… En este ranking me gustaría destacar a la Ciudad de México, por el impresionante esfuerzo que ha debido realizar (yo  conozco la ciudad desde hace muchos años y la he visitado muchas veces) al salir en el número 100 con sus más de 20 millones de habitantes.

También quiero destacar la ciudad de Medellín en Colombia, ciudad que también conozco muy bien –soy Profesor Visitante de la Universidad de Medellín- y aunque aquí en este ranking figura en el puesto 99, he de comentar que en lo relativo a sostenibilidad, ha recibido este año el Premio Lee Kuan Yew en Singapur, premio conocido como el “Nobel de las Ciudades” o “Nobel en Urbanismo” y que destaca a las capitales que crean comunidades urbanas, habitables y sostenibles.

En España me gusta siempre destacar Santander, pues creo ha sido pionera en su transformación digital como ciudad inteligente y citada en numerosos informes, entre otros indicadores por la infinidad de sensores que cuidan del buen tráfico y bienestar de la ciudad.

P.- Usted es un gran experto en seguridad. En este ámbito, la protección de infraestructuras críticas (embalses, plantas de tratamiento, redes) es una preocupación creciente para los actores que velan por el suministro y la calidad del agua. ¿A qué amenazas nos enfrentamos desde el punto de vista de la ciberseguridad?

R.- Las amenazas a las que se enfrentan las infraestructuras críticas son muy similares a las ciberamenazas hoy presentes en la sociedad, con la peculiaridad claro de ser precisamente infraestructuras críticas  y por ello mucho más graves, peligrosas y dañinas. El CCN-CERT en sus informes anuales, suele agruparlas en: Ciberespionaje, Cibedelitos y ciberdelincuentes, Ciberterrorismo, Hacktivismo, Ciberyihadismo y Cibervandalismos. A su vez, también el CCN-CERT publica las herramientas más utilizadas por los ciberatacantes: APT (amenazas avanzadas persistentes), ataques DDoS de denegación de servicios, códigos dañinos (Ransonware y crytoware), exploit, suplantación de identidad (phishing), hurtos de equipamientos…  y, sobre todo insisten en el modo en que se cometen: “errores humanos”, “empleados descontentos” y, por supuesto, por la existencia de atacantes cada vez más especializados.

El Foro tendrá gran resonancia en el futuro de la gestión del agua

En el año 2015, el Ministerio del Interior, y el CCN-CERT reconocieron 134 incidentes de ciberseguridad en infraestructuras críticas y las previsiones para 2016 superan ampliamente a 2015. Por suerte España, tiene muy buenas normativas y organismos encargados de velar por la ciberseguridad de infraestructuras críticas. Aparte del organismo ya citado, merece la pena destacar al CNPIC, CERTSI y, por su labora de formación, investigación y consultoría a empresas, al INCIBE.

P.- Para finalizar, señor Joyanes. El próximo día 24 de noviembre participa en la tercera edición del Foro de la Economía del Agua. ¿Qué espera de este evento?

R.- He de reconocer mi ilusión por esta invitación que se me ha hecho para estar en esta III edición del Foro de la Economía del Agua y por lo que he visto en el programa, así como en las reuniones preparatorias que he tenido con las autoridades académicas y de investigación del Foro, entiendo que tendrá gran impacto entre los principales actores de la industria del agua: consultores, operadores, representantes institucionales y de organismos con responsabilidad en la gestión de recursos hidráulicos,

Entiendo que el Foro tendrá gran resonancia en el futuro de la gestión del agua y se pronunciará sobre el valor real del agua y su impacto en la economía y el desarrollo de la sociedad.

Por ceñirme un poco a las innovaciones tecnológicas entiendo que entre las conclusiones saldrán buenas prácticas en eficiencias energéticas, riego, gestión del agua en ciudades inteligentes, en edificios y zonas residenciales o en sectores industriales. Las tendencias de Big Data, Internet de las Cosas y la Nube, entiendo que facilitarán el modelo de gestión inteligente del agua.

La ITU (Unión Internacional de Telecomunicaciones, UIT), la organización mundial de las telecomunicaciones con sede en Ginebra, dedicó  en exclusiva el no. 2 de 2016, de su revista  bimestral «Actualidades de la UIT» al tema central «Construir las ciudades inteligentes y sostenibles del mañana». De su contenido querría destacar dos temas centrales que saldrán, entre otros muchos, en el Foro: Gestión Inteligente del Agua y Ciberseguridad: una red de seguridad para las ciudades inteligentes y sostenibles.

Por último destacar mi confianza en el impacto que el Foro tendrá en América Latina y Caribe, máxime cuando en una de sus sesiones se tocará el tema “Desafíos a la seguridad hídrica de las ciudades en América Latina y Europa” con dos reconocidos expertos internacionales de Europa y América Latina.

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