El conocimiento, herramienta fundamental para integrar las políticas de agua y energía

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Sobre la Entidad

Fundación Aquae quiere ser centro de referencia, nacional e internacional, en torno al agua. 
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  • Zafar Adeel, Director del Instituto de la Universidad de las Naciones Unidas para el Agua, el Medio Ambiente y la Salud desgrana en su artículo en Water Monographies II los retos del conocimiento para la integración de políticas de Agua y Energía, con un dato clave: a nivel mundial, se estima que aproximadamente el 8% de toda la energía generada se consume para la gestión del agua, lo que lo convierte un consumidor de energía considerable.

La generación de energía, destaca el autor, independientemente de la tecnología o de la fuente utilizadas, requiere el agua de alguna forma - ya sea para mover las turbinas de generación de energía hidroeléctrica, para refrigerar las centrales térmicas y nucleares, para regar cultivos de biocombustibles, o que sirva de fluido para  perforar / bombear en los sistemas de fracturación hidráulica (fracking). Algunas fuentes de energía utilizan agua en su patrón de consumo, haciendo que no esté disponible para su uso posterior debido a la degradación de su calidad  o su evaporación. Otras fuentes, como la energía hidroeléctrica son no consuntivas y pueden estar vinculados más a la gestión del agua y los sistemas de riego. Por el contrario, el bombeo de agua, el tratamiento, la desalinización, el abastecimiento y la gestión de aguas residuales requieren cantidades significativas de energía. 

Colaboración

En muchos países, el sector energético es mayor en su capitalización financiera en uno o dos órdenes de magnitud en comparación con el sector del agua

Pero en muchos países, el sector energético es mayor en su capitalización financiera en uno o dos órdenes de magnitud en comparación con el sector del agua. Eso implica que el peso de los lobbies de sus intereses respectivos es desproporcionado en tamaño y ejercen una influencia asimétrica en los procesos de formulación de políticas. Por ese motivo, el autor apuesta por una relación de conocimiento para integrar políticas de colaboración entre ambas partes del binomio, por un lado; y colaboración entre la comunidad científica, los gobiernos, el sector privado y la sociedad civil, por otro; y sostiene que “la ‘novedad’ del binomio agua-energía se puede presentar como el argumento para la creación de una nueva narrativa en torno a la gestión y la planificación conjunta de recursos”. En esta nueva narrativa, los conceptos de equidad social pueden ser fundamentales en la formulación de estas alianzas, en especial cuando está enmarcado en el contexto de la reducción de la pobreza y el empoderamiento social. Además, Zafar Adeel tiene en consideración de qué manera “la aparición de nuevos instrumentos políticos que trascienden las fronteras geográficas y sectoriales tradicionales pueden facilitar la rápida adopción del concepto del binomio Agua-Energía”.

Bottom billion

Zafar Adeel tiene muy en cuenta en su paper la situación de los más pobres de los pobres - los llamados Bottom Billion - , es decir, aquellas personas ubicadas en los países en desarrollo sin acceso  al agua, formas modernas de energía o saneamiento adecuados. Para ellos, señala, las consecuencias son devastadoras en términos de un ciclo circular de pobreza, enfermedad y privaciones. El autor sostiene que “hacer frente a la crisis mundial de desarrollo social requiere de un enfoque conjunto, en el que se combinen soluciones de agua, energía y saneamiento a proporcionar a esos mil millones de personas con carácter prioritario”.

Objetivos de Desarrollo Sostenible

A modo de conclusión de su artículo, Zafar Adeel destaca la formulación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) como una interesante oportunidad para volver a dar forma al futuro de la planificación del desarrollo: es posible movilizar los recursos para abordar conjuntamente los problemas del agua y la energía en los países desarrollados y en desarrollo.

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