La joven Confederación Hidrográfica del Segura ha cumplido 90 años

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    Mapa de DEMARCACIONES HIDROGRÁFICAS EUROPEAS (215).Precipitación Media Anual. La cuenca del Segura 365 mm/año

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El Instituto Universitario del Agua y de las Ciencias Ambientales tiene como finalidad propiciar el mejor conocimiento y la gestión de los recursos hídricos y analizar todos los aspectos asociados con la conservación y mejora del medio ambiente.
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La crítica situación por la que atraviesa la cuenca del Segura se manifiesta, entre otros acontecimientos, por la sobreexplotación de los acuíferos, los vertidos al Mar Menor los enfrentamientos entre usuarios y, en general, los problemas de calidad de las aguas. En la base de esta problemática, hay que situar el déficit hídrico estructural que afecta a la cuenca, que, en momentos de sequía, como el actual, acrecienta sus efectos. Podría parecer que se trata de fenómenos nuevos o coyunturales, nada más alejado de la realidad. La CHS desde su creación ha tenido que enfrentarse a permanentes crisis, tanto de carácter institucional como, muy especialmente, las derivadas de la escasez de recursos para atender las distintas y crecientes necesidades. Por Decreto de 5 de marzo de 1926 se crearon las Confederaciones Hidrográficas, siendo los principios básicos recogidos en el Decreto de 23 de agosto de 1926, por el que se creaba la Confederación Sindical Hidrográfica del Segura, la segunda en configurarse, tras la del Ebro. Los precedentes más inmediatos fueron la División Hidráulica del Segura, creada en 1903, y el Sindicato Central del río Segura y sus afluentes, constituido en 1920. La CSHS fue creada por acuerdo de la Administración, siendo en lo sucesivo el organismo encargado de la administración y ordenación de todas las aguas públicas de la cuenca del Segura. El lema de esta Confederación fue el de que "ni una gota de agua vaya a parar al mar sin haber rendido a la tierra su virtud fertilizante”. La Confederación significó la superación de las instancias locales, provinciales y regionales como marcos de actuación de la política hidráulica; en adelante, será la cuenca hidrográfica el soporte físico que enmarque la administración de las aguas.

Para conseguir sus propósitos la CHS tuvo que atender a los dos mayores riesgos que afectaban a su ámbito de actuación: las graves inundaciones y el déficit crónico de recursos. Su labor se materializó, entre otras actuaciones, en la construcción de los grandes embalses, el plan de defensa contra las avenidas, la corrección forestal y la creación de canales y acequias, de tal modo que el Segura se convirtió en uno de los ríos más regulados del mundo, lo que, a su vez, ha suscitado graves inconvenientes de carácter ambiental, que afortunadamente están siendo superados con la mejora de los caudales que se vierten al cauce, una vez han sido tratados por las depuradoras. En 2003 el Segura era un río contaminado y pestilente; ahora es un río que no sólo no huele, sino que ha vuelto a generar vida. Sin duda la participación de la CHS está en la base de esta reversión de la situación.

La Ley de Aguas de 1985 conllevó una reestructuración de los organismos de cuenca, lo que los llevó a ampliar sus competencias, siendo uno de los nuevos ejes de su actividad la planificación hidrológica, que supone la distribución del recurso con criterios de calidad, cantidad y más racionalidad. La CHS, adscrita al Magrama, actúa como un organismo autónomo de la Administración del Estado y tiene encomendada la elaboración del plan hidrológico de cuenca, así como su seguimiento y revisión, además de la administración y control del dominio público hidráulico y el proyecto, construcción y explotación de las obras realizadas con cargo a sus fondos propios y las que le encarga el Estado.

En definitiva, la Confederación, en sus 90 años de historia, ha impulsado numerosas actuaciones para la construcción de infraestructuras que han permitido controlar progresivamente el fantasma de las repetidas inundaciones, así como garantizar el suministro en cantidad y calidad, tanto para el riego como para el abastecimiento humano e industrial. La CHS gestiona 28 embalses y suministra caudales a la Mancomunidad de Canales del Taibilla para el abastecimiento de la población; además, atiende las necesidades de los riegos tradicionales y gestiona el agua del postrasvase Tajo-Segura. Todo esto lo realiza velando, simultáneamente, por la calidad de las masas de agua y por el buen estado ambiental del espacio geográfico bajo su tutela. Por otra parte, la CHS se ha ocupado de la difícil labor de administrar con justicia los derechos generados en torno a los caudales. En este sentido, el cometido más relevante de la Confederación es el de gestionar los recursos de la cuenca del Segura atendiendo a los intereses generales, en beneficio del conjunto de la sociedad.

El principal reto al que se enfrenta la CHS en la actualidad es el de satisfacer las demandas socioeconómicas y ambientales existentes en un contexto de déficit estructural permanente y sobre todo en un entorno de extrema sequía.

Artículo realizado por: Joaquín Melgarejo Moreno. Director del Instituto del Agua y de las Ciencias Ambientales. Universidad de Alicante.

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