La Junta de Andalucía reclama al Gobierno central medidas que reduzcan los costes energéticos para el regadío

0
40
  • El consejero de Economía señala que los efectos de las últimas reformas nacionales en materia energética ponen en riesgo la viabilidad de la agroindustria

Sobre la Entidad

La Junta de Andalucía es la institución en que se organiza el autogobierno de la Comunidad Autónoma de Andalucía.

El consejero de Economía, Innovación, Ciencia y Empleo, José Sánchez Maldonado, ha reclamado al Gobierno central alternativas e inversiones para la agricultura de regadío que favorezcan la reducción de costes energéticos derivados de las últimas reformas nacionales aprobadas en materia energética.

Sánchez Maldonado,  que ha clausurado en Sevilla la jornada ‘Energía y Agua en la Agricultura y la Alimentación’, organizada por la Fundación Gas Natural Fenosa, ha calificado la gestión energética y medioambiental como “clave” para el progreso económico y social y, dentro de ella, ha señalado la importancia de la energía y el agua para “un el sector de la agroalimentación, estratégico en nuestra economía por su facturación, el empleo que genera, el territorio que ocupa y su peso en las exportaciones”.

En este sentido, ha recordado que el liderazgo de esta actividad “está estrechamente ligado a los costes energéticos y a las medidas para reducir de forma significativas los costes en este campo, más aún en el caso concreto de la agricultura de regadío, cuya competitividad está muy ligada la relación existente entre la energía y el agua”.

Andalucía es la primera comunidad de España en superficie regada

Andalucía es la primera comunidad de España en superficie regada, una actividad que ha sufrido una fuerte expansión en las últimas décadas, que ha duplicado la superficie y acapara dos tercios del empleo agrario.

A pesar de ello, ha señalado el consejero, “las últimas reformas adoptadas por el Gobierno de España en materia energética han disparado sus costes energéticos por la aplicación de importantes incrementos el término de potencia y la eliminación de las tarifas reguladas específicas para el regadío”.

Según Sánchez Maldonado, “estas medidas a nivel estatal están gravando seriamente a un sector altamente estacional, al no permitirle modificar la potencia contratada en periodos inferiores a dos meses; y al impedirle ajustar esta potencial a las necesidades estacionales del riego, ni siquiera en los años en los que el riego se prohíbe por problemas de sequía”.

De este modo, ha explicado, “el regadío se está viendo afectado por un incremento de entre el 20% y el 30% en su factura eléctrica, subidas que no pueden ser compensadas por el autoconsumo, ya que la nueva Ley del Sector Eléctrico estatal introduce un nuevo peaje que la hace prácticamente inviable”.

El titular de Economía ha afirmado que este incremento en la factura es “insostenible” para un sector “que también se ha visto castigado por la crisis y que, además, ha realizado en las últimas décadas grandes inversiones para el ahorro de agua y energía”, por lo que ha manifestado su preocupación porque estas medidas “pongan en peligro la viabilidad de un sector clave en el liderazgo agroindustrial”.

Ante este contexto, ha recordado que el Parlamento de Andalucía ha aprobado una Proposición de Ley que solicita al Congreso la modificación de las tres leyes estatales que han provocado este aumento de los costes energéticos: la Ley del Sector eléctrico, la Ley de Economía Sostenible y la Ley reguladora del IVA.

En concreto, se solicita una alternativa de reducción de costes a partir del autoabastecimiento eléctrico y la flexibilización de las condiciones de suministro para actividades económicas de consumo intensivo de energía y con estacionalidad; el compromiso de todas las Administraciones públicas con el regadío, a través de inversiones que favorezcan la reducción de los costes energéticos sobrevenidos por la reforma energética; y la aplicación de un tipo reducido del 10% del IVA a la factura eléctrica.

La Junta considera que los gestores públicos “tienen que tener muy presente el uso racional de la energía en todas las decisiones que afecten a los sectores productivos”, por lo que el Gobierno andaluz “incorpora a sus programas de apoyo a cualquier actividad económica criterios de ahorro y eficiencia, así como el aprovechamiento de las fuentes renovables, para hacer más competitivas a las empresas y productores”.

Así lo recoge la Estrategia Energética a 2020 que elabora la Junta, que propone actuar en todos los sectores de la sociedad andaluza, que contemplará, como lo han hecho las anteriores, instrumentos de apoyo a las empresas, de modo que puedan seguir acometiendo actuaciones que les permita reducir su factura energética, como por ejemplo la incorporación en sus procesos productivos y equipos de medidas de ahorro y eficiencia energética que optimicen al máximo su rendimiento.

A través de las planificaciones de la Junta desarrolladas en las últimas décadas, la comunidad está en condiciones de marcar objetivos energéticos que superan los establecidos por la Unión Europea para 2020, aprovechando las ventajas con las que cuenta la región, como altos recursos renovables y el elevado potencial de ahorro energético.

Comentarios