Alcanzar las metas universales en materia de agua 'cuesta' 12.500 millones de dólares al año

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Personalidades

El encuentro sobre 'Retos y oportunidades en Agua y Energía en América Latina' celebrado este martes en Madrid, se ha centrado en los problemas y las ventajas del continente americano, que es el que cuenta con más recursos de agua dulce en el mundo, algo reseñable ya que debido al crecimiento de la población mundial se calcula que en 2050 habrá un incremento de las necesidades de la demanda de agua en torno al 55 por ciento.

El CAF-banco de desarrollo en América Latina es uno de los actores más importantes que se encargan de proporcionar apoyo financiero y técnico al sector del agua, un ámbito que plantea grandes desafíos por las carencias que hay en el acceso al agua y en el saneamiento en una región que sigue siendo la más desigual del mundo.

"Las inversiones que se necesitan tanto del sector público como del sector privado hacen necesaria una alianza que tiene necesariamente que partir de apoyo de instituciones como la nuestra", ha indicado el director para Europa de CAF, Guillermo Fernández de Soto, que ha precisado que la entidad le da importancia a "el agua, la energía, el desarrollo, la calidad de vida y la preservación del medio ambiente", en el encuentro sostenido en Casa América.

Se necesitan invertir 12.500 millones de dólares por año para llegar a metas universales en materia de agua

Por otra parte, el director de Proyectos de Desarrollo Social del CAF, Daniel Rivera, ha incidido en que los 'Objetivos de Desarrollo del Milenio' (ODM) han contemplado el acceso al agua, pero "han descuidado los temas de estándares, calidad, presión del agua y en algunos casos se conformaron con políticas públicas de acceso fácil -acceso a menos de 500 metros-".

El reto de la inversión

"Hay una enorme brecha en los anuncios de carácter político de unas coberturas más altas en agua urbana del 97 por ciento y del 87 por ciento en saneamiento, pero hay un 30% de precariedad en los servicios", ha destacado Rivera en referencia a las cifras "demasiado optimistas" de algunos Gobiernos de América Latina.

Rivera ha destacado que se necesitan invertir cerca de 12.500 millones de dólares por año, una cifra equivalente al 0,3 por ciento del PIB regional, para llegar a metas universales en materia de agua y pasar del 54 al 94% en alcantarillado con redes, del 20% al 74% en tratamiento de aguas residuales y para atender el drenaje por lluvias al 85 por ciento y habilitar nuevas conexiones.

Sin embargo, lo ideal y necesario sería construir planes a largo plazo y hacer un esfuerzo enorme en un verdadero problema latinoamericano que es la operación y el mantenimiento de las infraestructuras, "más allá de la pompa de las inauguraciones". Para todo ello "necesitaremos un 0,4 más que hará un total de 0,7", aunque la inversión de los estados actualmente es del 0,1 por ciento del PIB, ha destacado Rivera.

El director de Proyectos de Desarrollo Social del CAF ha propuesto que algunas soluciones para mejorar el problema de la inversión serían que los estados mejoraran sus ingresos a través "de recaudaciones más eficientes y mejora en medidas tarifarias" y que se incrementara"la eficiencia".

No obstante, Rivera también ha destacado que Brasil y México son los países con mayor crecimiento en inversiones de agua y saneamiento, seguidos por Colombia, Ecuador y Perú, mientras que ha destacado que las ciudades latinoamericanas son otro punto esencial.

"Las ciudades grandes en América Latina son 158. Ahí vive más o menos la mitad de la población y de ahí hacia abajo están las ciudades de menos de 500.000, donde están los problemas más serios de atención al agua y al saneamiento. El verdadero desafío está aquí", ha indicado.

Mientras que en las ciudades grandes "hay una dinámica propia con buenos planes gerenciales, planes a largo plazo, proyectos de gran calado, grandes oportunidades en renovación en infraestructuras..." no se muestra con frecuencia "el desafío que tiene América Latina en temas de inclusión y equidad, que cuenta con un 27 por ciento de la población marginal en las grandes ciudades".

"América Latina no ha encontrado un modelo eficiente de gestión para estas grandes ciudades. Hay que impulsar la carencia de acceso al agua y al saneamiento porque no puede seguir contemplándose como una fatalidad del destino, es un derecho humano", ha sentenciado.

Un esfuerzo de los estados

Por otro lado el presidente de la Asociación de Ingenieros de Caminos de España, Roque Gistau, ha incidido en que "hay una baja prioridad de los Gobiernos centrales para los asuntos locales del agua", mientras que ha señalado que algunos de los problemas más frecuentes son la confusión de problemas, el marco legal complicado para los inversores, la falta de transparencia, la inequidad y los fallos de gestión de los entes que operan.

Brasil y México son los países con mayor crecimiento en inversiones de agua y saneamiento

"A cada país hay que aplicarle tecnologías y modelos que la gente pueda pagar", ha afirmado Gistau, que ha insistido en que es necesario que el sector público se nutra del sector privado, que es el garante de la eficiencia, porque "si no se tiende a la comodidad", y en la importancia del tamaño y la unidad de lo que se quiere administrar, poniendo a la Comunidad de Madrid como ejemplo de buena gestión.

Por su parte, Josefina Maestu, directora de la Oficina de Naciones Unidas de Apoyo al Decenio para la Acción 'El agua fuente de vida', ha indicado que los estados "tienen que mejorar la financiación pública en agua y mejorar sus proyectos", así como "evitar retrasos a transferencias locales, evitar el desvío de fondos -corrupción-, crear fondos multidonantes y otorgar préstamos y subvenciones para los riesgos a la inversión".

La necesidad de llegar a los más pobres

Asimismo, ha destacado la necesidad de "llegar a las poblaciones más pequeñas y a los más pobres", por ejemplo, con subvenciones que ayuden a los más necesitados a pagar la conexión inicial a las infraestructuras, una inversión que sólo se hace una vez, pero que es lo más costoso para las familias sin recursos.

De esta manera, Maestu ha pedido que aunque sea más fácil "hacer servicios para las clases medias y altas" se atienda a los más desfavorecidos, al tiempo que ha llamado a los estados a hacer esfuerzos en materia de transparencia y a que tengan un presupuesto específico para agua y saneamiento, que "aunque parece lógico, no es algo normal en América Latina".

Por otro lado, el coordinador para del Fondo Español de Agua y Saneamiento de AECID, Francisco González, ha incidido en laheterogeneidad de todos los países latinoamericanos y ha recordado que "en la parte rural los avances han sido pocos" y que lossectores más pobres "han recibido menos inversión".

Por último, ha señalado que la cuestión no es sólo "meter inversión" porque hay muchos proyectos que "se caen porque no son viables" ya que no se parte de "buenos diseños y análisis que den soluciones que funcionen y que garanticen servicios", mientras que "no hay un marco regulatorio que garantice que las cosas vayan a funcionar".

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