No hay evidencias de contaminación de agua de consumo debido al fracking, según un experto

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  • Opina que "decir que el fracking es malo 'per se' es una necedad".

El catedrático de medicina preventiva y salud pública de la Universidad de Oviedo Radhamés Hernández ha afirmado este jueves en Santander que "no se han encontrado evidencias de contaminación de agua de bebida -procedente de lagos o ríos, diferente al agua potable-" debido al fracking o fracturación hidráulica para obtener de forma no convencional hidrocarburos como el gas y el petróleo.

Así, Hernández ha afirmado que ha estudiado informes publicados en Estados Unidos, donde hay 300.000 pozos dedicados a esta técnica, durante los últimos diez años y que "según las evidencias existentes el fracking es seguro". Por ello, considera que "decir que el fracking es malo 'per se' sin saber lo que es, es una necedad".

Ha criticado que muchos de los estudios que se hacen contra el fracking se basan en hipótesis no contrastadas

En este sentido, ha criticado que "muchos de los estudios que se hacen contra el fracking se basan en hipótesis no contrastadas". "La mayoría de las opiniones existentes no son absolutamente fiables. Buscar en Internet es peligroso. He visto fotos de grifos ardiendo como consecuencia del fracking en Asturias cuando no hay fracking", ha apuntado.

Igualmente, ha señalado que las enfermedades provocadas por la contaminación de los acuíferos "tardan entre 20 y 25 años en aparecen, no son inmediatas como un gripe o una diarrea".

Hernández también ha reconocido la preocupación que existe entre la sociedad por la posible contaminación de los acuíferos, pero ha advertido de que "la gente se queda con lo que más le impacta y por eso la gente tiene una opinión sesgada sin saber lo que es".

Asimismo, ha defendido que con la tecnología existente "es imposible que algo atraviese los tubos" que se usan para explorar, perforar y extraer los hidrocarburos.

Así se ha pronunciado durante su intervención en una ponencia y una mesa redonda del encuentro 'Evaluación ambiental de los proyectos de fracking (explotación de gas no convencional por fractura hidráulica) en España', que se ha celebrado este miércoles y jueves como parte de los Cursos Avanzados de Verano 2014 de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP).

"No hay obligación de publicar los infomes"

No obstante, durante la mesa redonda la jefa de evaluación del impactos sobre la salud de la Asociación Internacional de Impacto Ambiental, Francesa Viliani, ha asegurado que el hecho de que no haya evidencias publicadas sobre la contaminación provocada por el fracking "no quiere decir que no haya efectos porque pueden no publicarse".

"No hay obligación de publicar los informes si son propios de las empresas", ha reiterado Viliani, mientras que el presidente de la Asociación Española de Evaluación de Impacto Ambiental, Íñigo Sobrini, ha comentado, que "el común de los mortales cree que si una empresa no publica un informe es porque algo tendrán que ocultar".

Del mismo modo, Sobrini ha recordado que "españoles han pagado el pato del 'Prestige' -en alusión al vertido de petróleo del buque del mismo nombre en el año 2002- y si el delincuente ambiental fuera a la cárcel al día siguiente, las cosas irían mejor".

"Hay un principio de precaución ambiental. Yo tengo claro que no va a pasar nada, ¿pero qué pasa si pasa? Es normal que la población esté preocupada", ha respondido ante una respuesta sobre los motivos por los que la opinión pública está en contra del fracking, al tiempo que ha comentado que "la población cree que los informes de impacto ambiental son bastante inútiles y la culpa la tenemos todos".

"Exceso de sensibilidad medioambiental mal entendida"

Por su parte, el socio consultor de Energía de la empresa Deloitte Alberto Amores considera que en la actualidad existe un "exceso de sensibilidad medioambiental mal entendida" después de que la conciencia sobre la protección del medio ambiente en Europa haya "crecido espectacularmente en los últimos veinte años", lo que, a su juicio, "es muy bueno".

"Pero eso tiene un lado malo, y es que se reacciona en exceso ante cualquier riesgo", considera, al tiempo que ha comentado que en el fracking en concreto "la industria petrolera siempre ha tenido una mala reputación por los accidentes de los pozos petrolíferos" y, por ello, se tiene la percepción, en su opinión, de que esta industria "mancha".

"Y adicionalmente se piensa que son lobbies que sólo quieren ganar dinero y que roban. Hay gente que sí gana dinero especulando, pero no todos son así. De ahí a convertirlos en ogros hay una distancia muy importante", afirma, aunque ha aclarado que "entiende los miedos" de la ciudadanía.

Tiene que decidir quien discierne lo que tiene y lo que no tiene valor

En su turno de palabra, el geólogo y responsable de exploración en la Sociedad de Hidrocarburos de Euskadi, Juan García Portero, opina que "un 80% o un 90% de las personas no tiene la capacidad de discernir si la información técnica es verdad o mentira y lo que tiene algo de escandaloso o de tragedia llega más fácilmente".

Por ello, considera que "se debe adecuar el lenguaje porque los ciudadanos forman parte de la toma de decisiones" y que reconocido que "los técnicos tenemos un gran déficit en ese sentido".

"Lo ideal es que todo el mundo opine y que las decisiones las tomen quienes sean capaces de discernir lo que tiene y lo que no tiene valor".

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