El agua regresa a la Fuente de los Incrédulos de Zaragoza tras su restauración

0
122

Sobre la Entidad

Confederación Hidrográfica del Ebro
La Confederación hidrográfica del Ebro, la CHE, es el organismo de gestión, regulador y mantenedor de las aguas y riegos de la cuenca hidrográfica del Ebro. 
  • Momento de la inauguración.

La Fuente de los Incrédulos, monumento símbolo de la llegada del agua a Zaragoza desde el Canal Imperial, ha vuelto a ver brotar agua de sus caños después de concluidas las obras de restauración que ha ejecutado la Confederación Hidrográfica del Ebro, organismo autónomo, adscrito al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

La Fuente de los Incrédulos ha vuelto a ver brotar agua.

Esta mañana se han presentado públicamente los trabajos que han borrado los envites del tiempo y de reparaciones inadecuadas y las huellas de los ataques vandálicos sufridos por esta fuente neoclásica del siglo XVIII. El Organismo ha destinado 34.423 euros para realizar una limpieza general, una mejora de sus desagües, la reposición de los caños, ya que los originales habían desaparecido y la reparación de los bancos y las jardineras que se añadieron en los años 50, cuando la fuente se trasladó a la ubicación actual en el Parque de los Incrédulos.

En este acto, simbólico por el significado de la fuente, han acompañado al presidente de la Confederación, Xavier de Pedro, el alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch; el vicepresidente de la Comisión de Seguimiento del Pacto del Agua y presidente de las Cortes de Aragón, José Ángel Biel; el consejero de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente, Modesto Lobón; el director general de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón, Javier Callizo; el presidente de la Real Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del País, Honorio Romero; el presidente de la Comunidad General de Usuarios del Canal Imperial de Aragón, Ángel Lasheras; los miembros de la Junta de Distrito del Barrio de Casablanca y representantes de las asociaciones de vecinos del barrio de Casablanca.

Valor histórico

“Incredulorum convictioni et viatorum cómodo” (“Para convencimiento de los incrédulos y alivio de los caminantes”), así reza la placa conmemorativa que resume el por qué el propio Ramón de Pignatelli, al finalizar la construcción del Canal Imperial en 1786, decidió construir esta fuente, contestando así a los que dieron por imposible el proyecto del Canal y la llegada del agua a esta ciudad de Zaragoza.
Ese valor documental e histórico es el que ha destacado el presidente del Organismo de Cuenca esta mañana y lo ha trasladado a la gestión del agua en el presente. De Pedro ha recordado que la fuente es un monumento que refleja la complejidad de una gran infraestructura hidráulica, pero también es una muestra de que hay que tener confianza y seguridad en que se hagan realidad, algo que se puede aplicar a las obras del Pacto del Agua de Aragón.

Comentarios