Objetivos del Milenio: ¿Se alcanzará la ansiada sostenibilidad ambiental?

0
161

Sobre la Entidad

Fundación latinoamericana que identifica oportunidades de acción para un cambio sistémico hacia el desarrollo sostenible, vinculando y fortaleciendo a personas e instituciones en agendas de acción compartidas.
161
  • El desafío de las metas del milenio es doble: uno temporal y otro de escala. Por un lado, el que plantea el propio contenido del acuerdo que es alcanzar los objetivos establecidos en un lapso determinado que finaliza en el año 2015.
  • Por el otro, el desafío de lograrlo a escala planetaria, lo que obliga a generar articulaciones globales para poder globalizar los impactos. Con el reloj de arena ya agotándose, de las cuatro metas planteadas para el objetivo de sostenibilidad ambiental, solo están alcanzándose dos

El informe del 2013 de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) demuestra que ha habido grandes avances en la mayoría de las áreas, como por ejemplo en la del combate a la pobreza. Entre los años 1990 y 2010 se redujo en alrededor de 700 millones la cantidad de personas que vivían en situación de pobreza extrema en el mundo. En este sentido, la acción conjunta de los gobiernos, el sector privado, la sociedad civil y la comunidad internacional ha probado ser eficaz. En otras áreas, no obstante, los esfuerzos tendrán que ser redoblados para alcanzar las metas propuestas en los dos años que quedan hasta que se cumpla el plazo fijado (2015).

Una de las áreas que necesita mayor atención es la de la sostenibilidad ambiental. Este desafío -el séptimo de los Objetivos de Desarrollo del Milenio- tiene 4 metas: 7.A) Incorporar los principios del desarrollo sostenible en las políticas y los programas nacionales y reducir la pérdida de recursos del medio ambiente; 7.B) Reducir y ralentizar considerablemente la pérdida de diversidad biológica (objetivo previsto para 2010); 7.C) Disminuir la proporción de personas sin acceso sostenido a agua potable y a servicios básicos de saneamiento); y 7.D) Haber mejorado considerablemente la vida de al menos 100 millones de habitantes de poblaciones y barrios marginales (objetivo para 2020).

Estatus de las metas 7C y 7D

La meta relacionada al acceso a agua potable (7.C) se cumplió cinco años antes de la fecha programada, ya que más de 2.100 millones de personas lograron acceder a fuentes mejoradas de agua potable en los últimos 21 años. En 1990, 76% de la población mundial contaba con acceso a agua de fuentes mejoradas, mientras que en 2010 este porcentaje ascendió a 89% (6.200 millones de personas). No obstante, el 38% de ellos no cuenta con agua potable corriente (por tuberías) en su hogar. En 2011, 768 millones de personas aun utilizaban agua de fuentes no mejoradas, de las cuales el 83% (636 millones de personas) vive en áreas rurales. Más de 180 millones de personas son las que deben recurrir a ríos, arroyos, estanques o lagos para satisfacer sus necesidades diarias de agua potable.

En cuanto a saneamiento, entre 1990 a 2011 1.900 millones de personas lograron acceder a letrinas, inodoros u otras instalaciones sanitarias mejoradas. A pesar de ello falta sumar a otras mil millones de personas para cumplir con la meta al 2015 (el nivel actual es de 64% de cobertura y la meta es del 75%). Los principales avances se lograron en Asia oriental.
Entre 2000 y 2010, más de 200 millones de habitantes de poblaciones que habitan barrios marginales lograron acceder a fuentes mejoradas de agua, instalaciones sanitarias, viviendas duraderas o espacio suficiente para vivir, superando así lo establecido en la meta 7.D. En los países en vías de desarrollo, el porcentaje de habitantes residiendo en este tipo de asentamientos disminuyó de 39% en 2000 a 33% en 2012 (863 millones). Sin embargo, la cantidad de habitantes en poblaciones y barrios marginales a nivel mundial sigue en aumento, debido principalmente a la migración rural-urbana: 650 millones en 1990 y 760 millones en 2000.

Para alcanzar los Objetivos del Milenio a tiempo y en forma será necesario redoblar esfuerzos. Urge contar con nuevas políticas o políticas públicas más eficaces (sobre todo en las áreas de control de la emisión de gases de efecto invernadero y de la expansión de las industrias pesquera y agrícola), que deberán ser desarrolladas e impulsadas a través de la acción coordinada de todos los actores involucrados: gobiernos, comunidad internacional, organizaciones de la sociedad civil y sector privado.

Comentarios