ELDEWAS: Herramienta para predecir los deslizamientos de tierras

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  • Mapa de Riesgos en Austria. © Fraunhofer IOSB

(Fraunhofer/Cordis) Los deslizamientos de tierras se producen en muchos tipos distintos de suelos en toda Europa. El crecimiento de la población y su expansión hacia zonas propensas a este tipo de fenómenos han aumentado el riesgo de que se produzcan, situación que se agravará debido al cambio climático y a las precipitaciones extremas que conlleva. Hasta ahora se utilizan mapas en los que se marcan las zonas de peligro para así determinar la probabilidad de que se produzca un deslizamiento en una pendiente concreta. No obstante, estos mapas sólo describen un momento temporal específico y no tienen en cuenta las condiciones meteorológicas, sobre todo las precipitaciones intensas, la causa más habitual de estas catástrofes.

Los deslizamientos son capaces de provocar lesiones graves e incluso víctimas mortales. Para evitarlos se está creando un sistema innovador de alerta rápida denominado ELDEWAS («Early Landslide Detection and Warning System») que utilizará datos geográficos y predicciones meteorológicas constantes para emitir una alerta concreta en situaciones de emergencia.

En el desarrollo de ELDEWAS trabajan científicos del Instituto Fraunhofer de Optrónica, Tecnologías de Sistemas y Explotación de Imágenes (IOSB) de Karlsruhe (Alemania). Este sistema se fundamenta en informes y previsiones de las condiciones meteorológicas actualizados con frecuencia así como información regional sobre perfiles de elevación, pendientes y uso del suelo para generar una alerta en caso de peligro. ELDEWAS guarda una estrecha relación con el proyecto financiado con fondos europeos INCA-CE, en el que se está trabajando para mejorar la previsión meteorológica a corto plazo, o «nowcasting», tal y como informó el Dr. Oliver Krol del Fraunhofer IOSB. Los datos meteorológicos se actualizan por norma general cada hora y poseen una resolución espacial de diez kilómetros, mientras que en INCA-CE el objetivo es realizar predicciones meteorológicas a intervalos de quince minutos con una resolución espacial de un kilómetro.

El sistema de alerta temprana contra deslizamientos de tierras se ha desarrollado inicialmente para su uso en el estado de Burgenland (Austria) y los datos geográficos son suministrados por el centro regional de seguridad de la zona, como por ejemplo la pendiente observada y su inclinación, qué tipo de suelo posee (arena, arcilla o roca), qué uso se da a esa tierra, dónde están situadas las construcciones, las casas o las carreteras o si es zona boscosa o de pradera. Los investigadores combinan todos estos parámetros y observan su estabilidad a largo plazo para a continuación combinarlos con información meteorológica, por definición en constante cambio. Esta última se extrae del Instituto Central de Meteorología y Geodinámica de Austria (ZAMG), también partícipe de INCA-CE.

INCA-CE se puso en marcha mediante el Programa para Europa Central, cofinanciado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER). Su función principal consiste en mejorar el desarrollo y la distribución del programa informático de INCA desarrollado por el ZAMG. Los ensayos iniciales se llevarán a cabo en primavera coincidiendo con la incorporación de la información meteorológica a corto plazo en el sistema de alerta rápida. Además, a lo largo del año se desarrollará un prototipo del sistema.

«Por supuesto, el programa informático se pondrá a disposición de otras regiones y países», confirmó el Dr. Krol. Este explicó además la intención de este estudio y señaló que el sistema evaluará de manera constante y en segundo plano la situación del entorno hasta que detecte un peligro. En dicho momento generará de forma autónoma una alerta con las coordenadas relevantes y la información de contacto de la persona responsable sobre el terreno. Esta persona de contacto recibirá un aviso automático del incidente en ciernes mediante un mensaje de texto, ganando así un tiempo precioso para adoptar las medidas necesarias encaminadas a evacuar a la población o aislar la zona de peligro.

Los investigadores aún han de solucionar varios escollos antes de lograr su fin, como por ejemplo la integración en el sistema de datos meteorológicos ubicados en Internet y el método de análisis de los datos recibidos. «Sin duda la mayor parte del trabajo se dedicará a evaluar en qué momento la situación puede degenerar en crítica. Dado que unos valores límite estrictos sólo permiten generar una respuesta binaria afirmativa o negativa, de modo que se ofrece protección únicamente ante la peor de las situaciones posibles, hemos optado por modelar el problema mediante lógica difusa», explicó el Dr. Krol. «Por ello resulta necesario realizar una clasificación de los valores límite en función de distintos factores que permitan establecer relaciones entre variables y de este modo realizar una evaluación del riesgo tan realista como sea posible.»

En una situación de precipitación intensa sobre un suelo saturado de agua, los ríos se desbordan mientras la población trata de protegerse erigiendo diques con sacos de arena. Sin embargo, en las zonas elevadas se desata la ansiedad por la posibilidad de que el terreno saturado se deslice, enterrando automóviles y hogares. Este tipo de catástrofes podría evitarse a tiempo gracias a esta innovación, reduciendo al mismo tiempo los daños materiales y evitando muertes. 

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