José Luis Luege: "Es deseable que las empresas españolas continúen participando en México en el sector del agua"

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Una entrevista de:

Sobre la Entidad

Conagua
Comisión Nacional del Agua de México. Creada el 16 de enero de 1989 con la misión de administrar y preservar las aguas nacionales para lograr su uso sustentable.
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José Luis Luege Tamargo es Ingeniero Químico Metalúrgico por la Universidad Nacional Autónoma de México y Diplomado en Filosofía Social en Política en la Universidad Panamericana, ligado al Partido Acción Nacional en 1988 y elegido dirigente del mismo en el Distrito Federal en 1999.

Ha trabajado durante 14 años en la industria siderúrgica nacional y colaborado como profesor en la Universidad Nacional Autónoma de México. En 2005 fue nombrado Secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales por el presidente Vicente Fox y desde 2006 ostenta la Dirección de la Comisión Nacional del Agua de México, mandato que finaliza este mes de noviembre con la llegada del nuevo gobierno.

Lee la primera parte de la entrevista a José Luis Luege: "El problema de carencia de agua es uno de los más graves en todo México"

Pregunta.- La planificación a largo plazo es fundamental para la gestión de los recursos hídricos y la Agenda del Agua 2030 es un buen instrumento para ello ¿Puede hablarnos de ella? ¿Sabe si va a tener continuidad en su aplicación tras su marcha?

R.- Durante la celebración del Día Mundial del Agua en Marzo del año 2010, el presidente Felipe Calderón Hinojosa convocó a la Nación a sumar esfuerzos para formular la Agenda del Agua 2030 y a establecerla como un proceso permanente que nos permita mejorar acelerada y continuamente la efectividad el sistema Nacional de Gestión del Agua.

Así, la Agenda del Agua 2030 significa pues la unión de los mexicanos para identificar y atacar conjuntamente dichos obstáculos en aras de heredar a la siguiente generación un México con ríos limpios, cuencas y acuíferos en equilibrio, cobertura universal de agua potable y alcantarillado y asentamientos seguros frente a las inundaciones catastróficas.

Es un instrumento que nos permitirá consolidar definitivamente en nuestro país una política de sustentabilidad hídrica, lo cual sin duda alguna denota una actitud sensata, generosa y solidaria.

Por ejemplo, se estima que para el año 2030, la demanda se incrementará a 91.2 miles de Mm3, derivado principalmente por el incremento en las actividades productivas y el crecimiento de la población. La brecha será de 23.000 Mm3.

Por esta y más razones, el agua no puede seguir considerándose como un recurso inagotable. Por el contrario, presenta grandes y complejos desafíos que nos obligan a verla como un bien escaso y costoso.

Sin embargo, los problemas que nos plantea el agua, son superables, si se enfrentan con determinación y unidad, y mediante un esfuerzo consistente y continuado.

Para ello tenemos que sumar voluntades, capacidades y recursos enfocados a un manejo responsable del agua que nos beneficien no sólo a nosotros, sino también a las siguientes generaciones.

La Agenda del Agua 2030 define la naturaleza y magnitud de los desafíos a superar y de las soluciones a desplegar para entregar a la siguiente generación un país con más fortalezas y oportunidades.

Este ejercicio integral de prospectiva, contempla la acción conjunta con los usuarios del recurso, con los gobiernos estatales y municipales, con los legisladores, las instituciones académicas y con los ciudadanos, en la construcción de un mejor sistema nacional de gestión que nos garantice la sustentabilidad hídrica y el fortalecimiento de las entidades e instituciones que tienen la responsabilidad de hacerla posible.

Si queremos heredar a nuestros hijos un país de ríos limpios, libres de contaminantes, ecosistemas y cuencas en equilibrio hidrológico y con suficientes reservas de agua, así como asentamientos seguros frente a inundaciones catastróficas, es imprescindible la continuidad de acciones, más allá de periodos de gobierno e ideologías: el agua es un bien común que todos debemos mantener vivo, lo cual sólo es posible si cuenta con el compromiso activo de todos.

Finalmente, en materia de inversiones en el sector, la misma Agenda del Agua 2030 ha planteado requerimientos anuales superiores a los 50,000 millones de pesos (3.000 millones de euros) para actuar principalmente en medidas de incremento de eficiencias del uso agrícola y del uso público urbano.

Se trata de un instrumento perspectivo para la cabal implementación de una política de sustentabilidad hídrica. Con ella deben alinearse los Programas Hídricos Nacionales y Regionales, las carteras de inversiones del gobierno federal y de los gobiernos de los estados, los presupuestos de egresos fiscales en materia hídrica, y los programas de cultura del agua.

P.- México, y la Comisión Nacional del Agua en su nombre, ha jugado un papel importantísimo en la agenda internacional del agua estos últimos años con la participación en las distintas ediciones del Foro Mundial del Agua, el Foro Regional de las Américas, la Conferencia de Directores Iberoamericanos del Agua, etc. ¿Cuál ha sido su motivación? Y ¿cuáles son los retos a futuro? 

R.- La Comisión Nacional del Agua no solamente está a cargo de administrar y preservar las aguas nacionales y sus bienes inherentes; sino también es una institución con un fuerte compromiso de representar a México de manera oficial en el contexto internacional.

Para lo anterior, nuestra Institución ha tenido a bien formular una visión internacional coherente y con un fuerte compromiso para preservar y mejorar el estado de los recursos hídricos en México y en el mundo; por lo que esta visión ha tenido como una de sus bases fundamentales una fuerte cooperación con países de todos los continentes, además de varias agencias de cooperación bilateral tanto de escala mundial como en el continente americano.

Esto ha permitido a la Conagua intercambiar experiencias en cuanto a programas técnicos, financieros, legales e institucionales para el desarrollo del sector agua, promoviendo principalmente el uso eficiente y ahorro de agua, así como el acceso a las buenas prácticas.

Dentro de esta cooperación internacional, es de destacarse el reciente Convenio sobre Gobernanza con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), cuyo objetivo es acompañar la implementación de la Agenda del Agua 2030 con el fin de mejorar el desarrollo económico, social e institucional, así como el financiamiento de las políticas de agua y fomentar un manejo integrado, sostenible y equitativo de los recursos y servicios de agua en México.

Así mismo, es importante resaltar que dentro de su visión internacional, la Conagua tiene una amplia experiencia en llevar a cabo programas apoyados y financiados por Organizaciones de Financiamiento Internacional como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID); el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF); el Banco Mundial (BM) y el Banco de Desarrollo de América del Norte (NADBANK).

Estos esquemas y apoyos financieros se han aplicado a prácticamente todo el sector hídrico: agua y saneamiento, agua para la agricultura, gestión del agua, planificación, aguas superficiales y subterráneas, entre otros.

Esta visión internacional ha sido nutrida con la incorporación del tema del cambio climático, debido a que en el proceso de adaptación a sus inminentes efectos, el agua es el principal medio a través del cual sus impactos se dejarán sentir en la población y el medio ambiente en general.

En esa sinergia de liderazgo en temas de adaptación y mitigación, la Conagua fue incluida también para participar en el 2012 en diversos eventos como el VI Foro Mundial del Agua; en la Cumbre Latinoamericana del Foro Económico Mundial; la Cumbre del Grupo de las 20 mayores economías (G-20); en la Conferencia de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas Río + 20; y en la XIII edición de la Conferencia de Directores Generales Iberoamericanos del Agua (CODIA).

No menos relevante, es destacar que la Institución ha tenido un acendrado interés por fortalecer su estrategia general de abastecimiento de agua en el país y ha incorporado en su Visión Internacional la intención de compartir con otras naciones vía cooperación internacional, su experiencia y mejores prácticas a fin de fortalecer las capacidades y disminuir las asimetrías por ejemplo con nuestros hermanos países de América Latina.

P.- Particularizando en las relaciones México-España, el pasado mes de noviembre se firmó un Memorando de Entendimiento para la cooperación de los dos países en materia de recursos hídricos ¿Se ha concretado en alguna iniciativa?

R.- Durante los últimos años, el Gobierno Mexicano a través de la Comisión Nacional del Agua, ha estrechado lazos con el Gobierno Español, mediante la firma de un Memorándum de Entendimiento (MoU) para la Cooperación Bilateral en Materia de Recursos Hídricos, que toma en consideración la gestión sostenible del agua entre ambos países, favoreciendo el intercambio de experiencias en este campo.

En dicho MoU se establece la gestión de los recursos hídricos en regiones semiáridas; el desarrollo institucional y sistemas de buen gobierno; la implantación y fortalecimiento de Organismos de Cuenca adscritos a la Conagua; el desarrollo de infraestructuras hidráulicas; el impulso del proceso de implementación de la Componente Latinoamericana de la Iniciativa para el Agua de la Unión Europea, a través del liderazgo de España, Portugal y México; las medidas y actuaciones para el control de la contaminación; la prevención de fenómenos extremos y mitigación de sus efectos, especialmente en lo que se refiere a las situaciones de sequía; el apoyo a la investigación para el desarrollo tecnológico del agua; el fortalecimiento a los servicios meteorológicos y climáticos nacionales; así como la Gobernanza del Agua a través de los Consejos de Cuenca.

Además, España, a través de la Conferencia de Directores Iberoamericanos del Agua (CODIA) ha impulsado el Diálogo Regional de Política de Agua y Adaptación al Cambio Climático en las Américas (DRP), promoviendo sus actividades y dando un seguimiento puntual a las dos metas que este ha establecido. De tal forma, que en la XIII CODIA, llevada a cabo del 20 al 23 de noviembre del presente año, se presentaron formalmente las siguientes solicitudes de apoyo al DRP:

Meta 1:

- Plasmar sus acciones de adaptación al cambio climático en materia de agua en el inventario AguaAAA, y promover dicho inventario con su red de contactos, para que la información sobre las actividades en la región esté lo más completa posible.

- Proponerse para recibir en cada uno de los países miembros de la CODIA un evento de la Road Tour de Agua y Adaptación al Cambio Climático en el transcurso del 2013, con el apoyo financiero de CAP-NET (red internacional para la creación de capacidades en manejo sustentable del agua), a fin de cubrir gastos de viaje de ponentes.

Meta 2:

- Cada miembro de la CODIA Verificara y/o completara la información sobre su país con respecto a la inclusión del agua en sus planes nacionales y locales de adaptación a marzo de 2009.
- Llenará también el formato que solicita la información sobre su país con respecto a la inclusión del agua en sus planes nacionales y locales de adaptación a marzo de 2012.

La CODIA, ha mantenido su apoyo para el DRP, al hacer una recomendación al Foro Iberoamericano de Ministros de Medio Ambiente relacionado con su reconocimiento.

Por otro lado, es conveniente resaltar los recientes eventos que se suscitaron en esta misma semana, en donde México, mediante la Comisión Nacional del Agua, y España, por medio de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, invertirán 684 millones de pesos (poco más de 41 millones de euros), en las zonas marginadas del Valle de la Sabana, en Acapulco, estado de Guerrero, específicamente en los rubros de abastecimiento de agua potable, drenaje sanitario y pluvial, saneamiento, mejora administrativa y cultura del agua.

P.- Respecto al sector empresarias, la presencia de empresas españolas en México es importante con ejemplos como Acciona Agua que forma parte del consorcio que construye la depuradora de Atotonilco ¿Ve posibilidades de continuación en este sentido?

R.- Por supuesto que sí es muy posible y altamente deseable que las empresas españolas continúen participando en nuestro país en el Sector Agua.

Estas empresas tienen a su favor que hablamos el mismo idioma, que España ha desarrollado tecnología de la que actualmente México es demandante, principalmente en el campo del tratamiento del agua, de las aguas residuales y en la desalinización; además de que los bancos españoles establecidos en el país, también coadyuvan en el financiamiento de los proyectos llave en mano, como son los que se utilizan en la mayoría de los proyectos de infraestructura en México.

La formación de consorcios mexicano-españoles ha dado buenos resultados, como en el caso de la planta de Atotonilco, porque se aprovecha la sinergia de la unión de las capacidades de cada país; en el caso de Atotonilco España aporta la tecnología en el tratamiento de aguas y las empresas mexicanas aportan su experiencia en la construcción de grandes proyectos de obra civil.

Por razón natural de vecindad, en nuestro país se acostumbraba aprovechar y aplicar en estos proyectos diversa tecnología estadounidense; sin embargo, esto ha venido decreciendo como lo demuestra la participación de empresas españolas en nuestro país, las cuales han traído a la tecnología europea, que en muchos casos es más apropiada a la idiosincrasia mexicana y a las leyes y reglamentos que rigen estas actividades en el país.

P.- Para terminar, desde su experiencia en la gestión y en la participación de la agenda internacional del agua a más alto nivel ¿Cree que la crisis económica mundial que estamos sufriendo afectará a la gestión de los recursos hídricos? ¿Podemos decirles a los profesionales del sector del agua que tendrán trabajo los próximos años?

R.- De acuerdo a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), para poder cumplir las metas de desarrollo del milenio en agua y saneamiento los países en desarrollo requieren inversiones substanciales.

Así, la mayoría de los países en desarrollo han visto el involucramiento del sector privado como una fuente de recursos financieros y/o para mejorar las eficiencias de los servicios de agua y saneamiento, reduciendo costos, contribuyendo a la sostenibilidad a largo plazo y favoreciendo la transferencia de tecnología.

Un número de experiencias han mostrado que no se han cumplido las expectativas, en particular en el esperado flujo de inversiones privadas que no se materializan. Las principales causas han sido frecuentemente el pobre entendimiento de los riesgos y oportunidades de un sector muy complejo, así como un el establecimiento de condiciones inadecuadas.

Para aprovechar de manera más eficaz los esfuerzos de los diversos actores privados se requiere centrarse en aspectos que van "más allá del dinero", y en particular sobre los marcos normativos y de política, la adecuada asignación de riesgos y mejor rendición de cuentas.

En México, para una privatización como tal, las oportunidades en el sector hídrico son limitadas porque dependen en gran medida de la voluntad política de cada estado o municipio encargado de otorgar en concesión sus sistemas de agua potable, drenaje y saneamiento.

Sin embargo, se ha abierto un gran número de oportunidades para las asociaciones público–privadas, derivado de la publicación de la ley en la materia en enero pasado (Ley de Asociaciones Público-Privadas, 16 de enero 2012.- Ordenamiento clave que permitirá potenciar sensiblemente la construcción de proyectos de infraestructura en todo el país).

Como punto central de las estrategias para alcanzar un aprovechamiento del agua eficiente, equitativo y ambientalmente aceptable, se ha reforzado la noción del agua como bien económico, en sustitución del concepto del agua como bien libre.

Complementariamente, el Gobierno Federal, a través de la Banca de Desarrollo (BANOBRAS) y Conagua, creó en el año 2002 el Programa para la Modernización de Organismos Operadores de Agua (PROMAGUA), estrategia que promueve la participación privada en el sector hídrico, al enfocarse en organismos operadores que atienden a poblaciones superiores a 50.000 habitantes por economías de escala y capacidad institucional, y brindar subsidios hasta un 49% para la realización de estudios y proyectos de agua que impliquen participación privada.

Congruentemente con lo anterior, y aún con la actual crisis económica que nos afecta a nivel global, al día de hoy, la competitividad, el crecimiento y el desarrollo económico de las naciones dependen, en gran medida, de la modernidad de la infraestructura. De ahí que consideremos que precisamente la infraestructura, es un pasaporte de entrada vital para el futuro de nuestro país.

De esta manera, en México hemos incrementado la inversión en el rubro de infraestructura, de un promedio de 3 % del Producto Interno Bruto en el año 2000, a niveles históricos del 5 % del PIB en la presente Administración.

En materia de gestión del agua, en este periodo la Conagua invierte más del doble que lo realizado durante el sexenio anterior, con un promedio anual de 2007 a 2011 de más de 38.000 millones de pesos (2,265 millones de euros).

La actual política hídrica comprende la introducción de sistemas de precios y otros incentivos económicos en tres vertientes principales:

- Participación de la iniciativa privada en la construcción de infraestructura y prestación de servicios. Es un factor fundamental para fortalecer la solidez económica del sector hídrico.

- Mayor participación de la sociedad en el financiamiento de las obras y acciones que la benefician, así como en la operación y mantenimiento de las mismas, lo que induce un uso más eficiente del agua por la vía de precios e incentivos económicos.
- Un conjunto de políticas y medidas encaminadas a sanear y fortalecer las finanzas de los sistemas usuarios con el objetivo de lograr su autosuficiencia financiera en el corto y mediano plazos, principalmente por medio de sistemas tarifarios que permiten recuperar el costo total de los servicios que se proporcionan, e incrementar las eficiencias en el cobro.

Finalmente, conviene agregar que lo más importante de estas políticas de inversión, es que con ellas estamos creando miles de empleos, promovemos desarrollo económico, salud y bienestar no sólo para la actual generación, sino también con visión de futuro, para las que nos siguen.

Sr. Luege, sólo queda agradecerle de nuevo su disposición para esta entrevista y felicitarle por la gestión al frente de una entidad de reconocido prestigio internacional como es la Conagua. Le deseamos toda la suerte en su nueva etapa. 

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