A pesar de la mayor tormenta invernal registrada en el último año, California no consigue salir de la sequía

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  • Shasta Dam, una de las reservas de agua más grandes del estado de California (Wikipedia).

La mayor tormenta invernal que ha golpeado el estado de California (Estados Unidos) en el último año, ha dejado durante el fin de semana varios centímetros de nieve en la sierra y lluvias en las cotas más bajas, reduciendo moderadamente la sequía que viene soportando la zona.

Con la tormenta del Pacífico se duplicó el espesor de la capa de nieve que cubre la cordillera Sierra Nevada, la cual es una de las principales fuentes de obtención de agua dulce que tiene el estado californiano, argumentó David Rizzardo, jefe de estudios sobre nieve del Departamenteo de Recursos de Agua de California.

Sería necesario que una vez a la semana llegase una de estas tormenta hasta California

Pero los 8 centímetros de aumento de la capa de nieve solo suponen un 20 por ciento del espesor que la sierra debería tener antes del 1 de abril, cuando finaliza la temporada de lluvias del invierno.

Los expertos no se aventuran a dar una cifra precisa de la cantidad de precipitaciones que el estado necesita para aliviar sustancialmente la sequía que padece pero parece imprescindible que varias tormentas de similares magnitudes lleguen a la zona en las próximas semanas.

"Hemos provocado un gran aumento de la sequía en los últimos dos años, por lo que será necesaria más de una buena tormenta para salir de la sequía", argumentó Rizzardo.

Louis Moore, portavoz de la oficina federal que controla los suministros de agua de gran parte del Valle Central de California, aseguró que sería necesario que una vez a la semana llegase una de estas tormenta hasta California.

Las precipitaciones que se han producido durante el fin de semana han provocado un aumento de las reservas de agua mejorando la situación del embalse situado en el norte de California, el lago Folsom, cuyo nivel subió cinco mentros el lunes aunque todavía contiene menos de un cuarto de su capacidad, según destacó Moore.

Las dos reservas más grandes del estado, el Shasta Dam y el Lago Oroville, aumentaron un punto porcentual la cantidad de agua que almacenan, pasando a contener una tercera parte de su capacidad.

"La situación ha mejorado pero todavía queda un largo camino por recorrer", aseguró el portavoz del Departamento de Recursos del estado de California, Thed Thomas.

Después de que el 2013 fuese el año más seco de la historia, California comenzó el 2014 con los suministros de agua extremedamente bajos y sin indicios de que se iban a producir cambios climáticos, por lo que el gobernador Jerry Brown declaró el estado de emergencia por la sequía.

Además, invitó a los ciudadanos a reducir el consumo de agua un 20 por ciento, mientras que las zonas donde más afecta la sequía se prepararon para reducciones más pronunciadas.

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