La Junta de Andalucía pide una administración del agua con participación real de las comunidades autónomas y al margen de la confrontación política

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  • El consejero de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, Luis Planas
  • El consejero de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente cuestiona la gestión final del Plan Hidrológico del Guadalquivir al no recoger suficientes medidas de control y ahorro.

(JuntadeAndalucía) El consejero de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, Luis Planas, ha lamentado que el Plan Hidrológico finalmente acordado para la Cuenca del Guadalquivir por el Consejo Nacional del Agua, en diciembre de 2012, se haya hecho al margen de la comunidad autónoma andaluza, pese representar el 98% del consumo de agua de dicha cuenca, concentrar el 90% de su territorio y contar con competencias exclusivas en materia de Agricultura, Medio Ambiente y Ordenación del Territorio. Planas ha comparecido en el Parlamento para apuntar la necesidad de "apostar por una administración del agua que asegure la participación real de las comunidades autónomas implicadas y que se desvincule de la confrontación política, evitando circunstancias como las vividas durante la gestión final del Plan Hidrológico del Guadalquivir".

En ese sentido, ha llamado la atención sobre el hecho de que en la Cuenca del Guadalquivir, la Junta no tenga representación en el órgano que decide cada año el agua de la que van a disponer los diferentes sectores económicos, y cuente con una participación minoritaria en el resto de los órganos como la Junta de Gobierno, el Consejo del Agua o el Comité de Autoridades Competentes, donde Andalucía, pese a consumir la mayor parte del agua, tiene un solo representante, al mismo nivel que Murcia, que consume menos del 0,1% de los recursos.

El representante del Gobierno andaluz ha cuestionado la gestión final de este Plan, ya que no recoge sus principales demandas en lo que se refiere a la aplicación de medidas de control suficientes para garantizar un consumo sostenible y el ahorro de agua, tras haber sufrido unas modificaciones de fondo con respecto al documento presentado a exposición pública en 2010, que fue objeto de un amplio consenso entre todos los actores implicados".

Principales puntos de desacuerdo

Luis Planas ha fundamentado el desacuerdo de la Junta de Andalucía con este Plan en que se han eliminado o modificado la mayor parte de las medidas tendentes a lograr una mayor eficiencia en el uso del agua y, por tanto, a garantizar su ahorro, entre ellas la reivindicación relativa a que el canon se cobre en función del volumen consumido y concesionado, y no por hectárea. Igualmente, señala la eliminación de la obligatoriedad de inscribir los derechos de las zonas regables, hasta ahora desreguladas, pese a ser los mayores consumidores de agua, y la supresión de medidas restrictivas para limitar las dotaciones. Planas recuerda que la eficacia de esta última medida quedó probada durante la gestión andaluza de la Cuenca, contribuyendo a que los ahorros de agua por modernización se utilizaran para incrementar la garantía de este recurso.

A decir del representante del Gobierno andaluz, "además de contemplar pocas medidas de ahorro y control en el uso de los recursos hidrícos, el Plan Hidrológico de la Cuenca del Guadalquivir adolece de falta de contundencia a la hora de exigir mejora en los regadíos, ya que la modernización y el buen uso del agua está condicionada a elementos indeterminados, como por ejemplo los costes desproporcionados, sin precisar". A su entender, "esta falta de concreción supone en la práctica dejar la modernización a voluntad del concesionario".

Para Luis Planas, el nuevo Plan Hidrológico de la Cuenca del Guadalquivir dificulta el óptimo equilibrio entre los usos actuales y las futuras demandas de agua, al establecer un tratamiento diferenciado entre los usuarios, ya que contempla dotaciones máximas muy restrictivas para los nuevos regantes (de hasta 5.000 metros cúbicos) y mucho más generosas para los antiguos regantes que, al haber modernizado en gran medida sus estructuras de regadío con fondos públicos, se encuentran en mejor situación para hacer un uso eficiente del agua.

Compromiso con la gestión eficiente del agua

El consejero de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente ha aprovechado su intervención para destacar el fuerte compromiso de la Junta de Andalucía con la modernización del regadío, habida cuenta del importante déficit estructural de agua que caracteriza a la Cuenca del Guadalquivir y que demanda una mayor eficiencia en el uso de sus recursos hídricos.

En ese sentido, se ha referido al fuerte esfuerzo inversor realizado por la Administración andaluza a través del Plan de Regadíos de Andalucía 1995-2008 y de la Agenda del Regadío Andaluz horizonte 2015. En el primer caso, se han invertido en modernización 1.380,5 millones de euros que han permitido reducir un 31% el riego en superficie y que se duplique la superficie con riego localizado, que ha pasado de las 304.106 hectáreas de 1997 a las 708.059 de 2008. Por lo que respecta a la Agenda del Regadío Andaluz Horizonte 2015, se prevé una inversión de 1.294 millones de euros, destinados a implementar los cambios necesarios para que las explotaciones en regadío obtengan unas producciones lo más competitivas posibles dentro del nuevo escenario de la Política Agrícola Común (PAC), atendiendo siempre a criterios de sostenibilidad económica, social, ambiental y territorial.

Dicha apuesta se está viendo materializada en la reducción del riego por superficie y en un ahorro de agua medio estimado en 1.235 metros cúbicos por hectárea, incrementando la competitividad de las explotaciones y la eficacia de nuestros sistemas de regadío. No obstante, y como ha advertido Planas, este considerable ahorro en el consumo de agua puede verse comprometido por el hecho de que el Plan Hidrológico de la Cuenca del Guadalquivir no recoja una disminución en el volumen del agua concesionado.

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