El agua contaminada es uno de los mayores problemas sanitarios de la guerra en Siria

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  • Embalse de Al-Wheda en Siria
    Embalse de Al-Wheda en Siria (wikipedia/CC)
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Un millón de personas han resultado heridas en la guerra civil en Siria, según las estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que ha alertado del riesgo de la falta de medicinas y de la expansión de enfermedades.

La tasa de vacunaciones ha sufrido un marcado descenso, al pasar del 90 por ciento antes del conflicto al 52 por ciento registrado este año y el agua contaminada se ha convertido en uno de los problemas sanitarios más graves, lo que ha provocado el avance de enfermedades como la fiebre tifoidea y la hepatitis, según ha explicado la representante de la OMS en Siria, Elizabeth Hoff.

Más de 200.000 personas han muerto en Siria desde el inicio del conflicto, que comenzó a mediados de marzo de 2011 con manifestaciones contra el régimen que preside Bashar al Assad y, tras la represión de las fuerzas de seguridad sirias, derivó en una guerra civil.

"En Siria, tienen un millón de personas heridas como resultado directo de la guerra. Puedes verlo en el país cuando viajas por él. Ves muchos amputados", ha afirmado Hoff, que ha asegurado, además, que el sistema sanitario está colapsado, con la mitad de los hospitales públicos fuera de servicio, lo que ha provocado una desigual atención para los enfermos y heridos.

Suministros sanitarios bloqueados

Hoff ha afirmado que el Gobierno de Al Assad, que exige revisar todos los convoyes de ayuda humanitaria, está bloqueando los suministros sanitarios, incluidos los de vendas y jeringas, destinados a las zonas controladas por los rebeldes.

Los trabajadores humanitarios denuncian que el régimen de Damasco argumenta que este material se empleará para ayudar a los rebeldes y que, por ello, bloquea su llegada. "Lo que ha sido un problema es la regularidad del suministro", ha dicho. "Las aprobaciones del Gobierno son esporádicas", ha asegurado.

En 2014 se han registrado más de 6.500 casos de fiebre tifoidea en toda Siria y 4.200 casos de sarampión, la enfermedad más mortal para los niños, según ha detallado Hoff. Además, se ha detectado un único caso de polio, que puede dejar a un niño paralizado durante horas, tras la campaña de vacunación, aunque sí que se han observado casos de nuevas enfermedades, incluida la miasis, una enfermedad tropical propagada por moscas, con diez casos registrados a las afueras de Damasco.

Activistas sirios en el distrito de Ghouta, en el este de Damasco, han asegurado que la tuberculosis también se está extendiendo debido a las malas condiciones sanitarias y a que esta zona está sitiada por las fuerzas del Gobierno.

Naciones Unidas ha hecho este jueves un llamamiento para obtener más de 8.400 millones de dólares (más de 6.840 millones de euros) para ayudar a unos 18 millones de personas necesitadas en Siria y en Oriente Próximo en 2015. Hoff ha dicho que la OMS ha entregado más de 13,5 millones de tratamientos y suministros médicos en 2014, lo que supone el triple que el año anterior.

Sin embargo, los problemas están creciendo a un ritmo mayor que la ayuda humanitaria, según ha advertido Hoff, por las dificultades de acceso al agua y por el aumento de la pobreza en todo el país derivado de la guerra.

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