El 57% de los recursos hídricos generados en Castilla - La Mancha van a otras comunidades

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Más de un 60% del conjunto de recursos hídricos generados en Castilla-La Mancha no pueden ser utilizados en la comunidad autónoma, principalmente porque un 57% se usa en otras regiones de España, según un estudio del Consejo Económico y Social (CES) de Castilla-La Mancha.

Así lo indicó el presidente de este órgano, Juan Antonio Mata, después de que el pleno del CES aprobara ayer el estudio La gestión del agua en Castilla-La Mancha y lo presentara al vicepresidente de la Junta, Fernando Lamata.

Mata indicó que, de los 9.258 hectómetros cúbicos que se generan en Castilla-La Mancha , la comunidad autónoma sólo tiene asignados 2.730 hectómetros en los diferentes planes hidrológicos de cuenca y añadió que el uso de recursos hídricos generados en Castilla-La Mancha en otras regiones afecta, principalmente, a los ríos Tajo, Júcar y Segura. En el caso del trasvase Tajo-Segura, el estudio señala que desde el año hidrológico 1978/79 hasta el 2004/05 se han trasvasado 9.329 hectómetros cúbicos, a razón de una media de 345 hectómetros cúbicos al año. Ese volumen medio trasvasado se ha incrementado en los últimos ocho años hasta 532 hectómetros cúbicos al año, derivándose en ese periodo más de un 30 por ciento de lo que se venía trasvasando y fue en el año hidrológico 1999/00 cuando se hizo el mayor trasvase de la historia, que superó los 620 hectómetros cúbicos.

Además, el informe considera que existe una «falta de transparencia por parte de la cuenca receptora del agua del trasvase, lo que hace difícil conocer cual es el uso concreto del agua trasvasada».

Mata señaló que este uso ha hecho que los pantanos de la cabecera del Tajo estén en una gravísima situación y afirmó que esos recursos que se derivan al Levante se necesitan en Castilla-La Mancha para abastecer a los municipios ribereños de los embalses y recargar los acuíferos, así como para el consumo en la cabecera del Tajo y en la zona de La Mancha y para el desarrollo económico.

Además, dijo que decisiones que no se han ejecutado del Plan Hidrológico Nacional (PHN) impiden que se liberen 250 hectómetros cúbicos de agua por año en el Júcar para ser usada en Castilla-La Mancha .

En el estudio del CES se indica también que, aunque Castilla-La Mancha cuenta con algo más del 73% del total de la superficie de la cuenca del Júcar y el 43% de la población, tan sólo tiene asignado un 25% del agua regulada. También considera desproporcionada la escasa representación que tiene Castilla-La Mancha en los órganos de gestión del Júcar, ya que 26 de los representantes de la Junta de Gobierno son de la Comunidad Valenciana y sólo 3 de Castilla-La Mancha.

Juan Antonio Mata señaló que esta «hipoteca» en los recursos hídricos superficiales ha llevado a que la agricultura de Castilla-La Mancha tuviera que usar y en algunos casos «abusar» de los acuíferos, lo que ha colocado en una «situación dramática» al Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel.

El estudio del CES señala que en Castilla-La Mancha es el sector agrario el que consume un mayor volumen de recursos hídricos, llegando a representar un 91,9% del total del agua consumida en la región, porcentaje diez puntos superior a la media española.

No obstante, en Castilla-La Mancha no se ha llegado todavía a los porcentajes de regadío de regiones vecinas que son receptoras de recursos generados y regulados en Castilla-La Mancha, que cuenta con un 12% de superficie agraria útil regada frente al 38% de Murcia, el 40% de Valencia y el 18% de la media del país.

En el informe del CES, se considera que se deben redistribuir las actuales fuentes de abastecimiento en la comunidad a través de un Plan Director Regional de Abastecimiento.

Así, plantea aumentar el peso de la cuenca del Tajo como fuente de recursos, cuya aportación a los abastecimientos regionales debería pasar del 35 al 55% como mínimo.

También propone sustituir recursos de aguas subterráneas de acuíferos por aguas superficiales de embalses, de forma que la participación de las aguas subterráneas en el abastecimiento regional pase del 56 al 30%.

El informe también considera que «ha llegado el momento de que con claridad y con firmeza se continúe con un proceso que debe culminar, en el menor tiempo posible, con el fin del trasvase injusto e injustificado, liberando así los recursos hídricos necesarios para el desarrollo económico de nuestra Región». De hecho, considera que el Tajo-Segura condiciona el desarrollo de Castilla-La Mancha en otra de sus conclusiones.

Elena Jiménez. La Verdad

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